LA AUTORIDAD COMO SOLIDARIDAD

Vigencia, valor y potencialidad de los cargos tradicionales indígenas en una comunidad Náhuat como practicas sustentadoras de la identidad étnica y de la defensa de los Derechos Humanos.

COMISIÓN TAKACHIUALIS A.C.

PARA LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS DE SAN MIGUEL TZINACAPAN.

Y CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE PRADE A.C
1. INTRODUCCION
2. LA JURISDICCIÓN DE SAN MIGUEL TZINACAPAN
3. EL MARCO HISTORICO
4. EL SISTEMA DE CARGOS CIVICO-RELIGIOSOS.
5. IMPARTICIÓN DE JUSTICIA.
6. CARGOS TRADICIONALES INDÍGENAS, IDENTIDAD ETNICA Y DERECHOS HUMANOS.
7. CARGOS TRADICIONALES Y ORGANIZACIÓN POPULAR
8. CONCLUSIONES

Noviembre del 2000.

AUTORES.

COMISION TAKACHIUALIS A.C.

PARA LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS
DE SAN MIGUEL TZINACAPAN.

Miguel Angel Salazar Soto (Coordinación del Trabajo del Campo).
Pedro Cortes Ocotlán.
Eleuterio Salazar Osollo.
Honoria Saldaña Bautista.
Ocotlán Martínez López.
Antonio Vázquez Carreón.
Eduardo Almeida Acosta.
Iliana Ortigoza Heredia.
Florencio Osorio Guerra.
Teresa Domínguez González
Teresa Jardi (Asesora).

Colaboraron los miembros del comité de Santiago Yancuitlalpan:
Delia Hernández Ramiro.
Evencio Hernández Bello.
Guillermo Hernández Ramírez.
Elizabeth Hernández Huaxin.

CENTRO DE INVESTIGACION DE PRADE A.C.
Ma. Eugenia Sánchez. (Redacción del Documento).
Eduardo Almeida Acosta.
Luis Félix Aguilar.
Antonio Vázquez Carreón.
Virginia pérez Matínez.
Sergio Cházaro Flores.


LA AUTORIDAD COMO SOLIDARIDAD.


Vigencia, valor y potencialidad de los cargos tradicionales indígenas en una comunidad Náhuat
como prácticas sustentadoras de la identidad étnica y de la defensa de los Derechos Humanos.

Comité de Derechos Humanos de Tzinacapan.

Centro de investigación de Prade A.C.

1. Introducción.

2. La jurisdicción de san Miguel Tzinacapan.

- Geografía y ecosistema.
- Los Limites de la jurisdicción.
- Población y Economía.

3. El Marco Histórico.
- La Tradición Oral.
-La Pila y La Iglesia.
-El Monte, Los Tigres y Los Venados.
-Salían a Trabajar a las 4 de la Mañana.
-Cuando El Pueblo Empezó a Aumentar.
- Hasta Nuestros Días.

4. El Sistema De Cargos Cívico-religiosos.
- El Ciclo Agrícola, el ciclo ceremonial y el ciclo patriótico.
- El Sistema de Cargos.
- Los Cargos Civiles.
- Los Cargos Religiosos.
- Relaciones con el Estado y La Iglesia.
- Evolución del Sistema de Cargos.

5. La Impartición de Justicia.
- La Familia, los Compadres y los Ancianos.
- Los Cargos y la Impartición de Justicia.
- La Costumbre es ley.
- La justicia Por Propia Mano.

6. Cargos Tradicionales Indígenas, Identidad Etnica y Derechos Humanos.
- Garantías Individuales y Garantías Colectivas.
- Cargos, Identidad y Democracia.

7. El Sistema de Cargos y las Organizaciones Populares.

8. Conclusiones.

REFERENCIAS.

1. INTRODUCCION

El presente trabajo es el fruto de una de las actividades desarrolladas por el comité de Derechos Humanos de San Miguel Tzinacapan y el centro de Investigación de PRADE A.C. El comité de Derechos Humanos está integrado por 10 campesinos indígenas y dos profesionistas mestizos, 5 de sus miembros son mujeres. En el centro de investigación de PRADE A.C. Participan 2 campesinos indígenas y 4 profesionistas mestizos, 2 de ellos son mujeres.

1. El objetivo fue profundizar mediante una investigación participativa el sistema de cargos cívico-religiosos de la comunidad, su evolución de los últimos años.su vigencia y potencialidad para vislumbrar la forma más adecuada de articular a ellos las actividades que el comité De Derechos Humanos realiza en la comunidad y en la región. Se pretende con ellos dinamizar la costunbres y normas tradicionales a fin de desarrollar un derecho que parta de la tradición de la étnia, pero que sea capaz de enfrentar los conflictos interpersonales y colectivos que viven las comunidades de la región inmersas en una sociedad mas amplia.

Teniendo en cuenta la heterogeneidad del comité de Derechos Humanos y el centro de Investigación de Prade, el texto es también heterogéneo en su estilo.

2. LA JURISDICCIÓN DE SAN MIGUEL TZINACAPAN.

2.1 - Geografía y Ecosistema.

El pueblo de San Miguel Tzinacapan pertenece al municipio de Cuetzalan ubicado en la Región Nororiental de la Sierra Norte de puebla. Tzinacapan es una comunidad Náhuat que en 1985 contaba con 2 700 habitantes aproximadamente. Es también la cabecera de la jurisdicción del mismo nombre, una de las 8 del municipio de Cuetzalan, y que comprende las localidades de Ayotzinapan, Xaltipan, Tecoltepec, Xaltepec y Ateno. La población total de esta jurisdicción era de 4 385 habitantes según un estudio de 1985.

Actualmente la población se aproxima a los 5 000 habitantes. En 1985 la densidad poblacional era de 160 habitantes por kilómetro cuadrado.
El territorio de la jurisdicción de Norte a Sur, mide unos 12 kilómetros, siguiendo los ríos Istakat y Tozán. En su parte más ancha, de oriente a poniente, mide 3 kilómetros. La extensión de la jurisdicción de San Miguel Tzinacapan es de un poco más de 3 000 hectáreas. El territorio comprende una gran variedad de condiciones ecológicas pues incluye actitudes de 1 200 metros en la parte Norte, cerca de la carretera que lleva a la villa de Cuetzalan, cabecera del municipio y de 180 metros en la parte sur.

La cabecera de San Miguel Tzinacapan, el pueblo del mismo nombre, se encuentra a 850 metros sobre el nivel del mar. Se comunica con Cuetzalan por una terracería de 4 kilómetros. Una vereda enlaza también a las dos poblaciones.

Al sur del pueblo de San Miguel Tzinacapan el horizonte queda cerrado por el descenso de la planicie de Cuetzalan. Al norte se encuentra un conjuntos colinas de pendientes pronunciadas hasta la zona de “las piedras que cantan”.

Anidado en una depresión a la que llega por el Este, San Miguel Tzinacapan parece colgado al Oeste encima de un barranco. El territorio en su conjunto esta atravesado por el barranco abrupto al que al hombre llega con dificultad, por medios de senderos acondicionados con frecuencia de manera espectacular, túneles, escaleras tallados en las pendientes, etc.

Al Este y al Sudeste, unas 80 hectáreas de maíz cubren el fondo del barranco a pesar de fuertes pendientes.

Esta zona, homogénea en lo que se refiere a lo agrícola, queda flanqueada por abajo por espacio muy entrecortado por una red hidrográfica conformada por un conjunto de pequeños arroyos de flujo permanente.

Las cercanías del pueblo tienen cafetales y chalauites. Algunos pastizales se ven entre los cafetales. Mas lejos los cultivos seden el lugar a un bosque de liquidámbares, encinos, helechos gigantes, lianas y epifitas. En cerca de 300 hectáreas, entre altitudes que van de 1 100 a 600 metros en la parte que corresponde a San Miguel Tzinacapan, este bosque constituye una reserva de difícil acceso. Se llega a él utilizando el machete. La vegetación, en rápida degradación, que cubre el suelo, puede disimular ya sea un arroyo o bien el sistema de raices aéreas de varias especies de árboles tropicales, haciendo difícil el acceso.

Este espacio es, para los hogares, una reserva de leña de tierras y de agua.
El valle del Tozán, formado a la base de numerosas barrancas, goza de un microclima. Su orientación Norte-Norte-Este facilita la penetración de los vientos del Norte, que predominan en el Otoño y en el Invierno, lo que aumenta la frecuencia de la lluvias y de las nubes de neblina.

Las fuertes lluvias que se registran en la región más de 4 000 mm/año- y de las que se fecunda el territorio, no impiden sin embargo, que los otros torrentes que ahí corren se sequen durante un corto periodo de menos lluvias. De esta zona llamada Coyoxochico los Sanmigueleños y los habitantes de Ayotzinapan captan, desde 1913, el agua que alimenta la red de agua entubada de la que se benefician en gran cantidad a lo largo del año.

Al sur, al Este y al Nordeste desciende en pendientes más o menos leves lo que se puede llamar el planicie de Cuetzalan. Desde el lugar llamado el gran pastizal hasta Zotolan se alternan pastizales, plantaciones de café y campos de maíz.

En su parte intermedia este planicie esta atravesada por la terracería de la que el ramal Cuetzalan- San Miguel Tzinacapan es desde 1972, capaz de ser recorrido por autores.

En 1974 se volvió accesible al tráfico vehicular entre todos los poblados de la jurisdicción y hasta el Municipio vecino de Tuzamapan. Este camino sin embargo no pasa por San Miguel.
Tzinacapan ya que no es un paso obligatorio entre Cuetzalan y los otros poblados.
A una altitud de 780m, al borde de esta brecha, está instalada desde 1979 una granja porcina y una escuela secundaria.

La aldea de Ayotzinapan, con 1200 habitantes aproximadamente, a 560 metros sobre el nivel del mar, está situada en una repisa de la sierra que da acceso al dominio del valle del Tozán. Así como San Miguel Tzinacapan, Ayotzinapan es una puerta hacia el valle, no sólo los habitantes de la jurisdicción, sino también para numerosos campesinos que viviendo del otro lado del Tozán van a Cuetzalan en los días de mercado.

La importancia del camino parece ser determinado la selección de sitios para las aldeas. Al fondo del valle, Xaltepec y Ateno son también lugares de paso: Están situados en la proximidad del único puente que permite atravesar el Tozán en períodos de crecidas.
Al Norte de Ayotzinapan la planicie se termina al “pie del Monte” en donde se precipita durante la época de lluvias el Tixapan, que acarrea gran cantidad de arcilla, lo que le confiere su nombre: Fuente de pasta. La altitud es ahí de 400 metros y el valle, muy encerrado, sufre de fuertes temperaturas por estar tan abrigado.

Cafetales, árboles frutales tropicales, campos de maíz y de caña de azúcar comparten las pendientes fuertes hasta las dos aldeas más bajas de la jurisdicción: Xaltipan, a 240 metros, con 700 habitantes y Tecoltepec, a 260 metros, con 500 habitantes aproximadamente, a mano derecha del torrente Tixapan. El cambio que lleva a Tecoltepec serpentea al lado del entre ríos que separa a lo largo de 4 kmts. El valle del Tozan y el valle del Tixapan.

2.3 - Los Límites de la Jurisdicción.

El territorio es heterogéneo. Los límites de la jurisdicción corresponden a esas demarcaciones naturales. Así en su parte Occidental siguen una cresta en el valle Istakat y luego el curso del río Tozan. El la parte oriental del territorio un sendero separa San Miguel Tzinacapan de Cuetzalan y luego el límite sigue aproximadamente un promontorio y se junta más allá de la brecha en un talweg.

Inversamente, remontando el valle desde Tixamoloni y a lo largo de 4 kmts. la falta de correspondencia de los límites y el relieve es la regla. Desde ahí hasta Tecoltepec atraviesan crestas y talwegs y los habitantes de esas zonas se reconocen Cuetzaltecos y no Sanmigueleños.
Al Sudoeste es donde los límites crean más problemas pues el bosque es reclamo por las dos jurisdicciones de San Miguel Tzinacapan y Jonotla.- Población y Economía.
El terreno de la jurisdicción se extiende a lo largo a varios dominios bioclimáticos.

Este escalonamiento de altitudes permite complementaridades, que eran más notorios en el pasado, en que los tiempos en que la propiedad comunal requería de una fuerte organización social en las comunidades, con la llegada de la pequeña propiedad y con la extensión del cultivo del café, una cierta uniformidad se produjo.

Sin embargo en lo que se refiere a la explotación de la tierra, el campesino de San Miguel Tzinacapan, utilizando los recursos de parcelas situadas en los diferentes medios, domina este escalonamiento bioclimático y explota, tanto como se puede, los períodos inherentes al calendario agrícola, tratando por ejemplo, de hacer coincidir la cosecha del maíz de una zona con el fin del consumo de otra.

El Sanmigueleño cultiva el maíz para el auto consumo, aunque a muy pocos grupos domesticos les alcaza para todo el año y cultiva el café para comercializarlo. Además en la jurisdicción hay un gran variedad de árboles frutales como el mamey, naranja, plátano y también se cultiva la pimienta.

Como gran parte de las comunidades indígenas del país, San Miguel Tzinacapan vive una permanente desapropiación de su riqueza por parte de comerciantes y acaparadores radicados en la cabecera del municipio, Cuetzalan, donde habitan alrededor de 20 000 personas en su mayoría Mestizas.

El grupo doméstico de San Miguel Tzinacapan complementa sus ingresos mediante una gran diversificación de actividades realizadas por sus miembros: Fabricación de artesanías, pequeño comercio, venta temporal de la fuerza de trabajo en o fuera de la región y otras actividades variadas.
La jurisdicción abarca un territorio en el que viven ahora 5 000 personas aproximadamente.

La mayoría son originarios de la localidad o de las cercanías y sólo 20 personas tienen como lengua materna el español o el Totonaco. El Náhuat es la lengua vernácula pero también es vehicular porque es utilizada por todo los que encuentran interés en los intercambios con la comunidad: investigadores, comerciantes Totonacos inmigrantes. Un alto porcentaje de mujeres es monolingüe.

Estas 5 000 personas se reparten de manera desigual en la diferentes partes del territorio.
La mayor parte de la población se concentra en San Miguel Tzinacapan, cabecera de la jurisdicción y particularmente en el núcleo más compacto de esta población, y lo que signifique que, en 1985, unas 1 600 personas ocupaban 1 km.2.

Al Sudoeste se encuentra la parte menos habitada del territorio, el bosque de Istakat. Ahí viven en cerca de 1 000 hectáreas, menos de 60 personas; una densidad inferior a 6h./km.2.

La población está más equitativamente repartida en la parte Norte en donde en cerca de 1 300 hectáreas viven y trabajan unas 300 personas.

Esta jurisdicción es por lo tanto una zona de alta densidad poblacional en el medio rural.

3. EL MARCO HISTORICO.

3.1 - La Tradición Oral.

Acerca de la fundación de la comunidad de San Miguel Tzinacapan existen dos versiones en la Tradición Oral del pueblo, una que remonta sus orígenes a la Epoca Prehispánica y otra que sostiene que se fundó en tiempo de la Colonia.

La primera versión cuenta que hacia el siglo XII, una tribu chichimeca invadió Mikisuacan, a 7 km. Al Este de San Miguel Tzinacapan. Esta tribu hizo huir hacia el norte a las totonacas que ahí habitaban. Un descendiente de esta tribu chichimeca, Tempiltotol, fundo Tzinacapan.

-La Pila y La Iglesia.

Otros textos de la tradición oral dicen que:


“Al principio estaban construyendo su Iglesia aquí en Tecolapan, situado a 3 km. de San Miguel Tzinacapan. Allí estaban construyendo. Pero quizá no pensaron en el abastecimiento del agua porque sólo contaban con el agua más allá del cerro, hasta por allá en el cerro esta un manantial”.

“Ellos tan pronto que encontraron el agua con eso quedaron muy a gusto, quedaron conformes e inmediatamente empezaron a trabajar construyendo su Iglesia, más no pensaron en que mas tarde llegara a ser un pueblo, que la gente se multiplicaría y el agua no era lo suficiente para todo eso. Además el agua quedaba por allá lejos, hasta en el cerro de ellos necesitaban tenerla dentro del pueblo, en el centro de la comunidad, donde se estaba fundando”.

Por esta misma razón cuentan nuestros antecesores que vinieron subiendo esas gentes con la idea de encontrar otro manantial. Se encontraban trabajando para la construcción de su iglesia, pero de repente se dieron cuenta de que les hacia falta algo con que amarrar los palos, entonces salieron con esa intención, en busca de agua y bejuco.

Cuentan que vinieron subiendo de Tecolapan para arriba. Así como venían subiendo, iban nombrando los lugares que se encontraban. El primero con que se encontraron fue tetsijtsilin, allí llegaron descansaron un rato y entre los que venían agarraron una lajas de piedra, y empezaron a pegar piedra con piedra. como escucharon que tenia buen sonido, se pusieron a pensar en como lo nombrarían a ese lugar, entre todos acordaron que se llamaría Tetsijtsilin, que significa lugar donde suenan como campanas las piedras.

Conforme venían subiendo llegaron a un lugar donde pasaron en medio de dos cerros, este lugar lo nombraron Tepetsalan, que significa en medio de dos cerros. Siguieron su camino para arriba. Llegaron a un lugar donde había un charco lleno de ranas, en ese lugar por las noches se escucha el canto de las ranas fue así como le pusieron el nombre de calasolin, que significa fuente de las ranas. Continuaron su trayecto. Llegaron a un lugar se veía bonito el paisaje para arriba, a este lugar lo nombraron sesenpani, que significa lugar donde se ve bonito el paisaje para arriba.

Ellos continuaron su camino, venían buscando agua y a la vez bejuco, así como llegaron a un lugar donde había mucho zapote de mamey, ese lugar lo nombraron cuaujtsapotitan, que significa lugar donde abunda el mamey.

Siguieron su trayecto y mientras algunos de los compañeros andaban por otro rumbo consiguiendo bejuco, llegaron a un lugar donde encontraron agua. Aquí, en este lugar, todo era monte no había gente que habitara. Como los que venían eran varios, empezaron a llamarse unos a otros para comunicarse que al fin ya habían encontrado otro nuevo manantial, que era mucho más agua. se juntaron todos en un solo lugar porque ya habían encontrado el agua. Se pusieron muy contentos y luego se pusieron a trabajar, a desmontar y a abrir caminos.

Fue así como decidieron que aquí iba a estacionarse el pueblo porque habían encontrado otro nuevo manantial y con mucho más agua, la cual abastecería aunque el pueblo se multiplicara.
El agua la habían encontrado manando de una cueva, de ahí estaba saliendo el agua. Era una cueva ahí adentro había bastantes murciélagos, andaban revoloteando, andaban dando vueltas. En la noche se les veía en la roca, ahí donde estaba manando el agua. Por eso le pusieron al pueblo Tzinacapan, que quería decir “fuente de murciélagos”.

Desde que encontraron el agua inmediatamente empezaron a construir
una pila, la hicieron todo con faenas, según cuentan nuestros abuelos. La construyeron con piedra y a un lado le dejaron un agujero de donde salía mucha agua. Es ahí donde iban las mujeres a lavar la ropa.

Todas la mujeres acarreaban el agua con cántaros de barro, la recogían con una jícara y ya la vaciaban al cántaro. Antes era más difícil recoger el agua, por la misma razón en que no cabían muchas mujeres para lavar ahí y para tomar el agua. ya más después hicieron la pila como se encuentra actualmente. Ahora aunque se junte mucha gente, rodean toda la fuente y alcanza para todos.

Esa construcción la hicieron hace poco, participó mucha gente dando su faena. Lo primero que hicieron fue desviar el agua para que no les perjudicara. Todo mundo se puso a escarbar. Después se pusieron a hacer la pared, la hicieron en forma circular. Cuando terminaron las paredes, inmediatamente se lanzaron a hacer el piso. Consiguieron la grava, la arena y el cemento. Para que la mezcla quedara pegajosa le echaron muchos huevos y así quedaba más seguro y liso y no se reblandecía con el agua. Posteriormente ya extendieron la mezcla en el piso.

Al concluir esa obra, todos se organizaron y pararon una cruz en señal de acción de gracias. Se hizo una fiesta, echaron cohetes y hubo baile.

Por allá en los años de 1800, fue cuando hicieron la Iglesia, en esas fechas empezaron la construcción. En esa época por aquí andaban los frailes católicos, aquellos religiosos. Ellos fueron los que trajeron la religión. Como no contaban con una Iglesia, sintieron la necesidad de tener una, fue cuando empezaron a construirla. Dicen que cuando estaban construyendo la Iglesia ayudaron hasta las mujeres, así jovencitas iban a cargar un morral de arena, como en esa época había poca gente, entre todos se ayudaron, todos se apoyaron en la construcción de la Iglesia.

En casi toda la región las iglesias son de la misma clase, están hechas del mismo modelo porque fueron construidas en una misma época. En Cuetzalan, por ahí en los años de 1907-1908, antes de que hicieran la Iglesia que está ahora, la iglesia era igualita a la de aquí. Arriba en el altar mayor se veía bonita porque estaba echa así redondita, como si fuera un kiosko y techada con tejas.

+ El Monte, Los Tigres y los Venados.

En ese tiempo aquí había poca gente. No había ni calles, sólo había caminos pequeños porque pues todo era monte, había árboles grandes. La gente no salía lejos para ir a traer leña, encontraban muy cerca de la casa. Ahora para ir a traer leña se necesita ir lejos del pueblo.

Mucho más antes de veras que había muchos árboles en los ranchos, había mucho árbol de cedro, árboles grandes de caoba y otras maderas, como es el carboncillo, que todavía, pero muy poco. Antes aquí todo era bosque, ahora se va acabando poco a poco, cada vez aumenta la tala. De ahí en Atecojcomol para allá, había montes de puro árbol de ajkokouit, encino. Era monte alto, más bien lo conocíamos por monte alto. Ahora ya son puros cafetales y potreros, ya no es monte.

Por ahí, por el Istakat, por el carro de Chechelotepet, en esa época, había hasta leones y tigres. Por aquí en las orillas del pueblo había muchos animales: como venados, pájaros, conejos, tejones, mapaches, tlacuaches y ardillas. Ahora todavía hay esos animales pero ya muy poco. ya no es igual como era antes.

+ Salían a Trabajar a las 4 de la Mañana.

“Anteriormente, aquí, el palacio4, estaba rodeado de corral, estaba cercado con postes hasta por ahí en frente de la iglesia. A un lado del palacio existía ese corral porque lo usaban la mismas autoridades, venía mucha gente a caballo, todos andaban a caballo y ahí en esos postes amarraban esos caballos. En esa época toda la gente se transportaba a caballo, actualmente ya hay muy poca gente que anda a caballo.

Aquí el pueblo, mucho mas antes, todas las casas eran de hoja de árbol, no había casas de pared. Se usaban la hojas del árbol de anayo y el árbol de kuomayit. Estos dos árboles eran los más usuales porque sus hojas duraban mucho mas tiempo. Las hojas se amarraban con el bejuco y con eso se techaba la casa. para el cercado de la casa usaban madera, sacaban pequeñas tablitas del árbol de jonote, las cortaban en trozos grandes, las partían con el hacha y ya con eso cercaban la casa. todo eso iba amarrado con bejuco, porque en ese tiempo no había clavos, lo único que conociamos era el bejuco. No como ahora se usa el clavo para hacer una casa.

Anteriormente la gente vestía de pura ropa blanca. las mismas mujeres hacían esos trajes, ellas los tejían, a ningún hombre lo veías vestir pantalón. Los hombres usaban sombreros de palma, no había variedad por los sombreros, sólo había una clase de sombreros. Es más, cuando llovía, la gente no usaba plástico o el “naylon” que actualmente conocemos. La gente usaba hojas de plátano para taparse cuando les agarraba la lluvía en el camino.

Los hombres no usaban huaraches de hule, no se conocía el hule en esos tiempos, se usaba una corteza de un árbol sacaban una corteza y eso servía para huarache. Además no se usaban correas de piel, se utilizaban cordones extraídos también de un árbol. Se torcían para que duraran, porque de lo contrario, luego se acababan.

En el interior de la casa, el suelo era puro tierra, no se conocían los pisos de cemento. Las señoras tenían su fogón en el suelo y a la hora de moler la hacían arrodillas en un petate hecho con bagazo de caña.

Los banquitos para sentarse eran pedazos de madera, no había sillas, a nadie lo veías sentarse en una silla, la misma gente fabricaba esos banquitos.

Todos los trastes que se usaban dentro de la casa, especialmente en la cocina, eran hechos de barro, no se conocían ollas de peltre o de aluminio.

Las familias para descansar tenían que tenderse en el suelo, es ahí don de se dormía. Se acostaba encima de un petate hecho de bagazo de caña. Otra de las cosas es que toda la gente se alumbraba con ocote, eran pedazos de madera extraídos del árbol de pino, porque en ese tiempo no se conocían parafinas, ni lamparas.

Los hombres acostumbraban irse a sus trabajos desde muy temprano, para esto las señoras tenían que levantarse antes de que amaneciera. Si las mujeres se levantaban a eso de las tres de la mañana o cuatro de la mañana, ya era tarde, ellas por obligación tenían que lavantarse a las dos de la mañana. En ese momento tenían que parar el café, en lo que hierve se ponían a moler y a preparar el desayuno, todo hacían en el metate porque no se conocían los molinos de mano, mucho menos los molinos eléctricos.

Todos los hombres salían para su trabajo a esos de las cuatro de la mañana, tenían que esperar a que amanezca ahí en su trabajo.

Aclareando y luego se ponían a trabajar. Dejaban de trabajar ya muy tarde, a eso de las seis de la tarde dejaban sus actividades, regresaban a sus casas pero ya de noche, a eso de las siete u ocho de la noche apenas venían llagando.

Cuentan que anteriormente aquí en el pueblo también había alumbrado público. Aunque todavía no había energía eléctrica, los vecinos del pueblo habían comprado que los tenían colgados en algunas de las casas. Ahí en el portal del palacio también estaba colgado un farol. Los prendían toda la noches. Estos faroles estaban estaban hechos de fierro y por adentro se les ponía una especie de mecha, y en la parte de abajo se echaba el petróleo. De esta manera alumbraban el pueblo. La gente estaba organizada. Estos faroles aun existen actualmente, ya no los usan pero se tienen como un viejo recuerdo de como era antes que existiera la energía eléctrica aquí en la localidad.

Otras de las cosas que hubo aquí en San Miguel, en aquel tiempo, era un grupo de músicos que era la banda. Este grupo estaba conformado por varios señores del pueblo, la mayoría de ellos apenas sabia leer un poco y la música que interpretaban sí que era de mucho potencialidad. Cuentan que ellos acudían a las fiestas para tocar. Había veces en que competían con otros músicos de la región y como los de aquí eran muy buenos para eso, pues casi nadie les ganaba. De verdad que sí había buenos músicos aquí en la localidad . Estos músicos existieron hasta antes de las Revolución. Eso fue la causa de que se perdiera esa banda de música, fueron los revolucionarios que hicieron que hubiera división entre ellos.

+ Cuando el Pueblo Empezó a Aumentar.

Cuando el pueblo empezó a aumentar, cada vez iba creciendo el número de la población, eso dio oportunidad a que se fundaran otras rancherías pertenecientes a la junta Auxiliar de San Miguel Tzinacapan. Esto sucedío por la misma y sencilla razón de que algunos nativos de esta localidad tenían terrenos en los ranchos, que quedan al Norte de esta población, y mandaban a sus hijos a que fueran a cuidar. Claro que el ir a cuidar consistía en construir una pequeña casita y posteriormente formar una nueva familia. Así esas familias se multiplicaban, y pues fueron haciéndose cada vez mas grandes esas rancherías, como son Xaltipan, Tecoltepec y Ayotzinapan.

Así de que se daban cuenta de que el pueblo se aumentaba con el crecimiento de la población y mas aparte sus rancherías, fue así como decidieron dividirlo en secciones.

San Miguel Tzinacapan se dividió de la siguiente forma: desde aquí en el crucero de Tonalix, ahí termina la comunidad de Xaltipan. Tonalix para arriba pertenece a la comunidad de Ayotzinapan. Los de Ayotzinapan colindan con los de Taltempan y Tetsijtsilin. De Taltempan para arriba pertenecen a San Miguel Tzinacapan. Así como esta distribuida la jurisdicción. La dividieron muy adecuadamente y esto pertenece así actualmente, no ha cambiado nada.

Cada uno de estos pequeños pueblos pertenecientes a San Miguel Tzinacapan celebran sus fiestas por individual.

- Hasta Nuestros Días.

Durante el periodo colonial, el actual Municipio de Cuetzalan, a donde pertenecía San Miguel Tzinacapan, formada parte de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, hoy libres, donde habitaba el “Gobernador de Naturales de la Región”, a 90 km. al sur de Cuetzalan.

En 1800 San Miguel Tzinacapan se independizó del pueblo de Cuetzalan permaneciendo vinculado a San Juan de los Llanos. Documentos de 1800, indican que como en San Miguel Tzinacapan había ya “vasos sagrados” en la Iglesia y suficientes tierras para la manutención de los 167 grupos domésticos que habitaban esa área, la localidad podía separarse de Cuetzalan.

5. A partir de la independencia, San Miguel Tzinacapan pasó nuevamente a formar parte de Cuetzalan. Los habitantes más ancianos de la comunidad recuerdan las peripecias vividas por sus abuelos durante la Intervención Francesa y lo que sus padres y ellos mismos vivieron y sufrieron en el periodo de la Revolución Mexicana.

6. Se recuerda mucho en la comunidad una hambruna a principios de siglo.
En 1920 se establece la primera escuela oficial en la comunidad, que se vuelve obligatorio en 1929, al grado que los padres que no mandaban a sus hijos tenían que pagar una multa.

7. La instauración de la escuela formal marca el inicio de una época en la que los maestros, y a través de ellos el sistema político nacional, tendrán un influjo importante en la vida de la comunidad.
El Sistema de Cargos Cívico-religiosos, que según los Sanmigueleños existe desde “siempre”, estuvo vigente hasta 1926, año en disminuye la fuerza debido al enfrentamiento del Estado con la Iglesia. Los cargos religiosos se vuelven clandestinos y son remplazados por las juntas Vecinales que se encargarían en adelante del cuidado de la iglesia.

8. Aunque el culto se remueva en 1926 y los cargos tradicionales se restablecen, las juntas vecinales durarían hasta 1945 ejerciendo diferentes funciones. A partir de 1937 los fiscales ocupan el puesto por un periodo de 3 años y no uno como anteriormente.

En 1941 se crea el primer comité pro-educación. Se establece que la duración de cada comité será de 2 años. Simultáneamente se establece como duración para los cargos civiles de la Presidencia dos años y no uno como ocurría antes.

En 1949 se construye la brecha entre San Miguel Tzinacapan y Cuetzalan. Y es por esa época cuando surgen conflictos entre algunos maestros que enseñaban en la escuela de San Miguel y las autoridades de Cuetzalan. Era un conflicto de los maestros contra un cacique regional que controlaba a las autoridades de la cabecera Municipal. Esto hace que el pueblo aparezcan divisiones importantes y surjan dos que, con diferentes modalidades, continúan existiendo hasta el presente.

Entre 1972 y 1973el pueblo logró la realización de algunas obras como fue la introducción de la electricidad y el agua entubada, y la construcción de una nueva escuela. en esta época se inicia un proceso sinérgico entre parte de la comunidad y un equipo de profesionistas que poco a poco se fue insertando en el pueblo.

9. Se empezaron a llevar acabo un gran número de actividades de producción, salud, educación formal e informal, investigación y organización, así como una serie de construcciones de carácter colectivo: una granja, un beneficio de café, una casa de salúd,etc.

Estas actividades se fueron articulando en 4 organizaciones que actualmente funcionan como una red de organizaciones coordinadas.

A partir de 1989, después de varios cursos de Defensores populares promovidos por esas organizaciones, se construyo el comité de Derechos Humanos de San Miguel Tzinacapan que es el núcleo de donde parten las iniciativas para formar comités en otras comunidades de la región con el fin de constituir la comisión Regional de Derechos Humanos.

La agudización de las divisiones internas a principios de la década de los cincuenta y posteriormente, a partir de la década de los setentas, debido al proceso de interacción permanente con el equipo de profesionistas y el surgimiento de organizaciones populares de corte cooperativista y de lucha, el sistema de cargos tuvo varios alti-bajos durante todo ese período.

4. EL SISTEMA DE CARGOS CIVICO-RELIGIOSOS.

- El Ciclo Agrícola, El Ciclo Ceremonial y El Ciclo Patriótico.

Las comunidades de San Miguel Tzinacapan viven en un tiempo cíclico que se explica por las razones arquetípicos y de supervivencia ante la explotación. Dentro de esa dinámica se pueden distinguir tres ciclos de carácter colectivo: el ciclo agrícola, el ciclo ceremonial y el ciclo patriótico.

Del ciclo agrícola, depende de vida biológica. El trabajo se centra en la tierra, que es nuestra “madrecita y padrecito que nos da de comer y nos hace crecer” (talokan toteiskaltijlanantsin –talokan toteiskaltijkatatatsin. Cada año se realizan los mismos trabajos de siembra y cosecha, cada año se repiten los tiempos de escasez, cada año se lucha por sobrevivir.

Pero la tierra, no es solo una materia prima, es alguien del que formamos parte, alguien con quien se dialoga antes de herirla con la coa y que está invadida de seres sobrenaturales. Esa tierra y el trabajo de ella no tienen sentido si no se vinculan de alguna forma con el mundo simbólico y con el ciclo ceremonial.

El ciclo ceremonial es el eje de la cohesión comunitaria y de la preservación de la identidad étnica. Las múltiples fiestas religiosas a lo largo del año, jerarquizadas a partir de la fiesta del Santo Patrón, permiten el reforzamiento del sentimiento de pertenencia a un grupo humano. En cada fiesta y en particular los días de celebración del Santo Patrón, San Miguel, el tiempo parece diluirse para dar lugar a un “no-tiempo” que no solamente permite la expresión comunitaria, si no que le da sentido al esfuerzo de la vida cotidiana y hace desaparecer momentáneamente los conflictos entre facciones políticas.

11. Finalmente, como un ciclo secundario, pero que simboliza la vinculación de la comunidad con una sociedad más amplia, está lo que llamamos el ciclo patriótico: Toda esa serie de celebraciones de acontecimientos y héroes nacionales que se insertaron en las comunidades indígenas a través de la escuela y que se repiten también cíclica y rutinariamente año con año.
Estos tres ciclos, articulados entre sí, son el lugar de acción del sistema de cargos cívico-religiosos.

- El Sistema de Cargos.

El sistema de cargos Cívicos-religiosos, propio de las sociedades mesoamericanas, proviene, como sabemos, de la época colonial aunque tiene sus raíces en la época prehispánica.
En San Miguel este sistema, cuyo origen se pierde en la memoria de los Sanmigueleños, pasa cíclicamente por crisis que parecen amenazar su existencia para posteriormente renacer con nueva fuerza.

A continuación describiremos el sistema de cargos tal como funcionaba en los años 70 en la cabecera de la jurisdicción, y a partir de ahí su evolución anterior y posterior.

+ El Sistema de Cargos en 1973.

Presidente. Secretario. Fiscal Mayor. Suplente del presidente. 3 Fiscales Menores.

A. Ministerio. Mayordomos
Juez de paz. Diputados.
Tenientes
(Danzas)
5 Regidores propietarios
5 Regidores Suplentes

Comité Educación.
Comandante
Policías.
Comité O. Públicas.
Capitán de Faenas.
Errejidores.
Tekitaktos
6 Mayores 4 Mayores
Topiles Topiles.

Además había el Comité de Restauración de la Iglesia directamente nombrado por el párroco de Cuetzalan parar reparar el templo. Este Comité no intervenía en las celebraciones.
El capitán de Faenas, los Errejidores y los Tekitaktos ya no existían en 1973. Al parecer dejaron de funcionar por los años 50.

Algunas personas hablan de otros cargos: los Inspectores, uno por cada sección, que eran los encargados de levantar el censo de población.

En 1973, la principal oposición a todo el sistema era un grupo pequeño de Testigos de Jehová vinculados a algunos maestros nacidos en la localidad, y que era la expresión de los conflictos anteriores.

- Los Cargos Civiles.

La estructura de cargos civiles es una yuxtaposición de cargos indo-coloniales y de las funciones de Gobierno del Sistema Político Mexicano.

La autoridad superior es el Presidente Auxiliar que actualmente es elegido cada 3 años mediante un plebiscito que tiene lugar en la plaza central del pueblo. El plebiscito es organizado por el PRI, porque rara vez hay otro partido que en el dispute del poder. En las elecciones de 1972, un indígena bastante apreciado por el pueblo fue propuesto como candidato del PPS. Alrededor de 150 personas, que entonces era un número importante de electores, votaron por él, pero el cacique de Cuetzalan, miembro del PRI, impuso a otro indígena como presidente.

El suplente del presidente, elegido al mismo tiempo que el Presidente, se encarga de que las celebraciones del ciclo ceremonial se lleven acabo de la mejor manera posible. Es un cargo sumamente importante. Entre sus responsabilidades se encuentra la de nombrar a los Mayordomos de las 25 imágenes de la iglesia, tomando en cuenta las solicitudes presentadas. También debe de nombrar a los tenientes, que son los que organizan las danzas para las fiestas del Santo Patrón. La organización de esta fiesta es una responsabilidad prioritaria tanto para el Presidente Auxiliar como para el Suplente deben de presidir la procesión de purificación de las danzas que tiene lugar el sábado anterior a la fiesta. Deben también asegurarse la buena preparación de las danzas y acompañarlas cuando se presentan a la iglesia. Además tienen que organizar competencias deportivas y otras actividades para esos días. El cargo del Suplente del Presidente es ocupado siempre por una persona que conoce en profundidad las costumbres y las tradiciones del pueblo.

Además, dos meses de la fiesta, el Suplente del Presidente esta todos los días en la oficina, porque el Presidente esta muy ocupado preparando todo lo que él le toca para la fiesta, como ir a traer leña para preparar la comida para dar a los Danzantes y a sus invitados.

El Secretario es escogido por el Presidente después de las elecciones. Es el único puesto pagado. El papel del Secretario es un papel clave, ya que generalmente se trata de alguien que ha recibido un cierto nivel de educación escolar y que sabe tramitar asuntos con las instancias superiores y en la ciudad. El secretario, que con frecuencia ha sido un maestro, puede fácilmente manipular al Presidente, lo que ha ocurrido varias veces en Tzinacapan.

Hay 12 Regidores, 6 propietarios y 6 suplentes. sus tareas se distribuyen de la manera siguiente: El Regidor de Hacienda es prácticamente el Tesorero. El Regidor de Educación es el que se encarga del buen funcionamiento de la escuela primaria, y de las otras escuelas de creación reciente, de vigilar que los maestros cumplan bien su trabajo, y de preparar con ellos las festividades nacionales que se celebran cíclicamente durante el año. Realiza sus funciones con la ayuda del comité de Educación formado por los padres de familia de los niños que van a la escuela. Este comité ha tenido desde los años 40 un papel importante en la vida política de la comunidad y también con frecuencia es manipulado por los maestros. Actualmente cada centro de educación formal: El preescolar, la Telesecundaria y la primaria tienen su respectivo comité de Educación. El regidor de salud es quien se ocupa de seguir las indicaciones del centro de salud Publica de Zacapoaxtla referentes, sobre todo a vacunaciones.

El Regidor de Policía debe de escoger un comandante quien a su vez tiene bajo su autoridad a
3 o 4 policías encargados de mantener el orden en la población sobre cuando hay fiestas.

El Regidor de obras Públicas se encargan de vigilar el mejoramiento de los caminos y de la participación de los campesinos en obras emprendidas por el gobierno como: la instalación de la electricidad, el entubamiento del agua potable etc. Este comité tenia un capitán de faena que debía de organizar los días de faena, es decir, los lunes cuando la gente tiene la obligación de trabajar gratuitamente al servicio del pueblo. Actualmente el día de faena sigue siendo el lunes, pero el capitán de faena ha dejado de existir, quien convoca al trabajo colectivo es el Presidente Auxiliar. Los Erregidores y los Tekitaktos eran los encargados de guardar los instrumentos de trabajo y tenían otras pequeñas actividades, como dar agua a los faeneros, actualmente estas acciones son realizadas por el Presidente y sus colaboradores.

Los Regidores Suplentes reemplazan y ayudan a los Regidores propietarios.
Todos estos cargos duran actualmente 3 años.

Al servicio de los se encuentran los 6 Mayores que cambian cada año el 15 de julio, al mismo tiempo que los Mayores de la Iglesia. Su función es la de estar al servicio del Presidente y de los Regidores. Cada semana dos Mayores deben de dar servicio: uno desde el domingo hasta el miércoles, el otro del jueves a sábado. Cada tres semanas el ciclo recomienza. Los Mayores de la Presidencia tienen también durante las religiosos. El tres de mayo, día de la Santa Cruz, deben de recorrer todos los caminos de la jurisdicción para colocar cruces de madera en los cruceros como signo de protección. Son los responsables de conseguir fuegos artificiales para la fiesta del Santo Patrón. Con la ayuda de los policías son los encargados de capturar, el jueves santo, al padre Jesús, una de las imágenes de la iglesia, y de meterlo en una prisión hecho con palos y hojas. También son los encargados de colocar a la imagen de Cristo crucificado el viernes Santo. Los Mayores son escogidos por sus predecesores.

Los Topiles eran los cargueros en la parte más baja de la jerarquía. Se trataba de jóvenes de 13 y 14 años que estaban al servicio de los Mayores para toda clase de mandados, como llevar citatorios y recados. Ha sido la manera habitual de iniciar a los jóvenes en el servicio comunitario. su puesto duraba un año. Cada vez fue siendo más difícil encontrar jóvenes que quisieran ocuparlo. Muchos están estudiando o prefieren vincularse a las organizaciones populares de reciente aparición.

Existió también el cargo de Inspector. Era nombrado por el Presidente Auxiliar y había una por sección. Su trabajo era el de levantar el censo de población y su cargo duraba dos años.
Se habla también de los comisionados que tal vez eran ayudantes de los Inspectores, de los cobradores o Tomonkixtianij o del Tekitajtoj que dicen que era el aguador.

También hay diferentes versiones en cuanto al número de algunos cargos. Por ejemplo: Hay quien dice que eran 8 Erregidores. 8 Mayores, 16 Topiles, 3 cobradores.

En ningún relato de la tradición Oral se habla del conseja de Ancianos, aunque es muy probable que haya existido al igual que en otras comunidades indígenas, pues hasta la fecha, para la toma de decisiones importantes para el pueblo, como la elección del candidato de las organizaciones para la Presidencia Auxiliar, la opinión de los ancianos es no sólo importante, sino a veces decisiva. También son consultadas cuando surgen conflictos serios en la comunidad.

Los habitantes de San Miguel Tzinacapan han considerado siempre los puestos políticos como responsabilidades de servicio al pueblo. Habitualmente los cargos van ligados a gastos económicos y no a ingresos, aunque son también una de las mas importantes fuentes de prestigio en la comunidad. En los últimos años ha habido autoridades que aceptan algún cargo civil en previsión de algún ascenso dentro del PRI.

La autoridad civil es respetada. Si no está de acuerdo con ella no se colabora durante si gestión. Cuando la autoridad ha sido impuesta por las autoridades municipales, como ha ocurrido en varias ocasiones, no sólo la gente no participa en faenas y otros servicios, sino que los cargos tradicionales de la Presidencia, como Mayores y Topiles, desaparecen de inmediato.

En 1973 las formas políticas de participación masiva y pública eran prácticamente inexistentes en San Miguel Tzinacapan. La manera especifica de participar en la toma de decisiones o en la preparación de las elecciones y de los nombramientos era la de establecer diálogos aparentemente informales en la faenas, en los grupos de mano vuelta, o en las reuniones con parientes, compadres y amigos. Las personas con mas influencia en el pueblo transmitían esta auscultación subterránea a la mayor parte de las gentes a partir de conversaciones informales. De esta manera se llegaba a un cierto consenso sobre las personas que debían ocupar los puestos, o sobre las decisiones a tomar un grupo, a veces dirigido por algún anciano iba a invitar a las personas escogidas a su casa. Este protocolo había que repetirlo varias veces porque hasta la fecha, una persona invitaba a ocupar un cargo o un compadrazgo, no acepta jamás inmediatamente. Ello significa que esta muy interesada en el puesto por motivos personales.

Estos procedimientos, vigentes a un a San Miguel para ciertos cargos, nos recuerdan la forma como en el México moderno se han elegido los gobernantes a todos los niveles. La diferencia sustancial con las comunidades indígenas en que el cargo no solo esta vinculado a ventajas económicas, si no que es un mecanismo de redistribución de la riqueza.

Actualmente, los cargos civiles, a excepción del secretario y los Mayores de la presidencia, son elegidos en elecciones públicas. A partir de década de los setentas, las elecciones han ido adquiriendo cada vez mayor importancia. La ultima vez votaron más de 1000 Sanmigueleños.

En las rancherías pertenecientes a San Miguel Tzinacapan, los únicos cargos civiles que existen son el Juez de Paz y el Comité de Educación de la Escuela del lugar. Generalmente entre los Regidores de San Miguel Tzinacapan hay un represente de cada ranchería: Ayotzinapan, Xaltipan y Tecoltepec. Ateno y Xaltepec no suelen estar representados porque son demasiado pequeñas.

- Los Cargos Religiosos.

Los Fiscales son la autoridad principal en los cargos religiosos.

En 1973 había un fiscal Mayor y 3 fiscales Menores que debían cambiarse cada dos años, el dos de febrero. A partir de 1986 y tal vez como resultado de la influencia democratizadora de las organizaciones populares, hay 7 fiscales con uno que los coordina que es el fiscal mayor. Al igual que antes, son escogidos por fiscales salientes después de una auscultación en el pueblo. Los fiscales salientes invitan a las personas escogidas yendo a su casa varias veces para insistirles a aceptar esa responsabilidad. Si las personas aceptan el puesto, las autoridades civiles extienden su nombramiento es ratificado por el cura de Cuetzalan, debido a que San Miguel pertenece a la parroquia que tiene su sede en la cabecera del Municipio. Esto ultimo solo se hace cuando las relaciones con el párroco son buenas. De lo contrario se prescinde de su ratificación. Los fiscales son los principales responsables del cuidado cotidiano de la Iglesia y durante las celebraciones religiosas.

Al servicio de los fiscales están 4 Mayores escogidos, porque sus predecesores. Se encargan de abrir y cerrar la iglesia cada día, de mantenerlas limpia de tocar las campanas. Permanecen en sus puestos un año y cambian el 15 de julio al mismo tiempo que los mayores de la Presidencia.

Los Mayores escogían antes algunos Topiles. Se trata como en los cargos civiles, de jóvenes de 13 o 14 años que daban su servicio como mandaderos. Un campesino Sanmigueleño recuerda: El cargo del Topil de la iglesia era un compromiso que se cumplía antes no como ahora que nadie puede ser de Topil. Yo cuando fui Topil de la iglesia mi trabajo era de estar ahí con los demás compañeros. Nosotros éramos como 6. Siempre teníamos que estar en las tardes en la iglesia, nos reuníamos ahí en el curato y ahí dormíamos. ¡Cuidado de que uno se descuide y no cumpla! Porque luego nos llama la autoridad. Y si no entendíamos pues a la cárcel una noche y al día siguiente a cumplir con el cargo que antes se descuidó. Uno tenía que estar ahí al pendiente de la hora y tocar la campana a la hora. El Mayor tenía que estar ahí y si no iba pues también lo castigaban. Uno cumplía por semana por estar ahí. Cuando se celebraban las misas, pues ahí, a lo que se necesitara. Más todavía cuando llegaba una fiesta, todos ahí teníamos que estar, nada de que una tiene trabajo, o tu hijo enfermo, no, a cumplir lo que hacia falta. Antes tocábamos la campana a las 8 de la noche, las ánimas como decían. Al día siguiente a la madrugada otro toque de campana. A medio día igual, también se tocaba la campana para la entrada de los escueleros.

También los Topiles eran los encargados de tocar el tambor desde la torre de la Iglesia tres veces al día a partir del 25 de julio hasta el 29 de septiembre como preparación a la fiesta del Santo Patrón. Esta costumbre sigue vigente pero actualmente son los Mayores quienes se encargan de tocar el tambor.

Los Tenientes son directamente nombrados por el Presidente y su Suplente son los inmediatos responsables de la organización de las danzas para el ciclo ceremonial. Toman el cargo en el mes de Mayo y terminan en Diciembre, o el 6 de Enero. Tienen la obligación de organizar los ensayos de las danzas a partir del 24 de julio hasta la fiesta. El compromiso incluye darle de comer a los danzantes en cada ensayo y conseguir la indumentaria que falte. El número de Tenientes varia cada año, pueden ser cuatro seis según el numero de danzas. En la fiesta de 1990 hubo 9 danzas diferentes.

El primer día del ensayo de la danza, que se lleva acabo en la casa del teniente, asiste el Presidente Auxiliar, el Suplente y algún regidor para dialogar con el grupo de Danzantes, para darles ánimo e indicarles sus responsabilidades.

Cuando existe un grupo de danzantes y no se encuentra un Teniente que se quiera encargar de ellos, las autoridades de la Presidencia lo asumen y los ensayos son en la misma Presidencia.

Otro cargo clave en la comunidad es el de Mayordomo. Hay 25 porque 25 son las imágenes de la iglesia. Los Mayordomos son como los encargados del culto a cada santo. El Mayordomo tiene la responsabilidad de mantener adornado con flores, todo el año, el altar del santo que eligieron y que está en la iglesia. También tienen que adornar y poner una veladora a una imagen pequeña que reproduce al santo de la iglesia y que colocan en el altar de su casa. La tarea más importante es la de organizar la fiesta del santo. El Mayordomo tiene que pagar la misa cuando se festeja el día del santo, comprar cohetes, mandar hacer los cirios para la ceremonia, darle de comer a las autoridades civiles y religiosas después de la misma, al igual que a sus invitados.

Los Mayordomo son nombrados en el mes de diciembre por el Suplente del Presidente y son escogidos de entre los solicitantes. Solamente que alguna imagen no tenga petición, se va a buscar quien quiera ocuparse de ella.

Las imágenes están clasificadas empezando por el Santo Patrón, siguen el Angel Custodio, el Santo Niño, San Francisco de Asís, el Santísimo, El Santo Entierro y San Ramos. Estos son los santos más grandes y el resto de los santos se consideran como pequeños.

El nombramiento se hace en diciembre y toman el cargo el 6 de Enero.
Los mayordomos se cambian cada año y el Suplente del Presidente Auxiliar es el responsable de que ninguna imagen se quede sin carguero. Lo primero que hace es citar a la Presidencia a los Mayordomos en funciones para preguntarles si están dispuestos a cambiarse, si su respuesta es el cambio, lo que hace el Suplente es empezar a buscar a los nuevos Mayordomos ofreciendo de casa en casa el cargo. Las personas tienen la posibilidad de escoger la imagen que más le agrade, la que vaya más de acuerdo a sus predilecciones y a sus posibilidades económicas, pues hay Mayordomías, como la del Santo Patrón, que son más costosas. En esto no existe imposición por parte de las autoridades. Con frecuencia las imágenes, especialmente la del Santo Patrón, son solicitadas con un año o más de anticipación. En este caso el Suplente del Presidente respeta el orden de dichas solicitudes.

Cuando el Suplente logra conseguir todos los Mayordomos, hace una lista de los nuevos y de los salientes. El día 5 de enero, en vísperas de que se hagan los cambios, el Suplente debe de citar a todos : entrantes y salientes. Ese día se pesa la cera para elaboración de las velas, el incienso y otras cosas que son propiedad de la imagen. Después de la verificación de los pesos se les van entregando esas cosas a los nuevos Mayordomos, para que se hagan cargo de esas cosas. Al día siguiente, el 6 de enero, les corresponde cambiar los santos de casa. 25 pequeñas peregrinaciones, casi simultáneas, tienen lugar entre las casas de los Mayordomos que entregan y los Mayordomos que reciben. A la hora que se hacen los cambios se repican las campanas. Se debe de empezar con el Santo Patrón y la imagen debe llevarla el Presidente Auxiliar, acompañado de sus Regidores y de los Fiscales de la Iglesia. Este día se reúnen las danzas y acompañan a las imágenes más importantes. Hay fiesta en 50 casas.

Los Diputados son las personas que ayudan a los Mayordomos en sus obligaciones. También son nombrados por el Suplente del Presidente después de consultar a los Mayordomos. Se les va a invitar a su casa o se les manda un citatorio para que acudan a la Presidencia.

Los cargos de Mayordomos y de Diputados son los únicos cargos que pueden ser ocupados por mujeres.

En las rancherías de la Jurisdicción también hay pequeños templos o capillas con una o varias imágenes. Cada imagen tiene su Mayordomo y hay fiscales para cuidar la iglesia.

El vínculo entre los cargos civiles y los cargos religiosos se da a través del ciclo ceremonial, eje de la identidad comunitaria. Este vinculo no desaparece ni en momentos de debilidad de los cargos civiles y hasta la fecha se mantiene con fuerza.

- RELACIONES CON EL ESTADO Y CON LA IGLESIA.

La comunidad Nahuat de San Miguel Tzinacapan, como todas las comunidades indígenas y campesinas del país ha vivido esa dialéctica de desintegración-refuncionalización a la que el sistema económico-político del país las ha sometido. Los cargos civiles han estado desde la colonia vinculados a un poder central y los cargos religiosos a una Iglesia también centralizada.

En 1973 el municipio de Cuetzalan y sus alrededores estaba bajo el control de un cacique productor de aguardiente que era miembro del PRI y que ponía y quitaba a las autoridades municipales a su antojo y de acuerdo a sus intereses. El era el intermediario privilegiado entre el municipio y el poder estatal y nacional. Su control sobre los cargos civiles de San Miguel había sido muy fuerte durante casi 20 años. Sin embargo ese control no se había dado sin generar tensiones en San Miguel.

Al principio de los años setenta se recrudecieron en Tzinacapan conflictos que se habían desencadenado años antes y que de alguna forma eran una reacción al control del cacique municipal. Dos campesinos de la localidad que habían ocupado en diferentes momentos la Presidencia Auxiliar y que tenían buenas relaciones entre sí, se habían enemistado por los años setenta. El nieto de uno de ellos asesinó a un comandante que el otro había traído al pueblo para controlar las acciones que un maestro de escuela llevaba a cabo en contra del cacique de Cuetzalan. Ambos campesinos, ancianos ya en 1973, tenían sus seguidores los cuales formaban dos grupos opuestos. El grupo favorable al cacique regional impuso como ya se dijo anteriormente al Presidente Auxiliar, a pesar de que la mayoría de la gente apoyaba a otro indígena. La disminución de la participación en faenas y en otras actividades comunitarias fue creciente. Poco a poco fueron desapareciendo todos los cargos civiles. El Presidente llegó a estar completamente solo en la Presidencia.

Sin embargo la dinámica interna de la comunidad generaba otras tensiones que no estaban directamente vinculadas a la situación de dominación. Había un tercer grupo que estaba formado por una familia de maestros de escuela, nacidos en la localidad, que intentaban ser una especie de líderes modernizantes en la comunidad. Imbuidos de las ideas reformistas opuestas a la tradición, menospreciaban las costumbres de la comunidad. Este grupo es el que lanzó en 1972 la candidatura de un campesino con el PPS. Posteriormente se adhirieron a los Testigos de Jehová y actualmente están vinculados a Antorcha Campesina.

El condicionamiento que las estructuras políticas y económicas dominantes ejercen sobre la comunidad no anula un espacio importante de autonomía y de acción.

Durante esa década de los setenta, ante la necesidad nacional de obtener divisas, de producir alimentos y de controlar los conflictos sociales, el Estado empezó a retirar su apoyo al cacique, a reforzar los programas tecnoburocráticos y a apoyar a la oligarquía comercial de la zona. Los efectos en el sistema político de Tzinacapan y de la región fueron muy complejos, pues al populismo de ese período y al boom petrolero posterior, se añadió la intensificación del proceso popular sinérgico con agentes externo inmersos en la comunidad13. Los cargos tuvieron que enfrentar un proceso de adaptación a los cambios regionales y al nacimiento de nuevas organizaciones populares.

En cuanto a los cargos religiosos, en tiempos de la colonia eran independientes de la iglesia y de hecho reflejan la cosmovisión del catolicismo indo-colonial. Sin embargo actualmente los cargos son bastante independientes del cura de Cuetzalan. Aunque la misma ocupa un lugar central en varias celebraciones, y por ello la presencia del sacerdote es necesaria, todas las demás ceremonias, tales como la preparación y presentación de las danzas, el nombramiento y cambio de Mayordomos, el nombramiento de Fiscales, etc., se llevan a cabo sin el sacerdote. Los sacerdotes, con frecuencia, desconocen el funcionamiento de los cargos y del ciclo ceremonial.

En medio de las vicisitudes de carácter político se constata un espacio de autonomía de los cargos religiosos, porque el pueblo ejerce sobre ellos un control casi completo, lo que no ocurre con los cargos civiles.

Entre 1973 y 1991 se pueden distinguir momentos diferentes en lo que concierne a la integración de la comunidad al Municipio y al Estado. También se perciben variaciones en la forma como los cargos religiosos se han vinculado con la iglesia. Estas diferentes modalidades de integración han dependido en ocasiones de factores externos de política nacional y eclesiástica, y en otros de factores internos a la comunidad.

- EVOLUCIÓN DEL SISTEMA DE CARGOS.

Aunque a lo largo de la descripción de los cargos se ha hecho referencia a los cambios ocurridos, conviene precisar algunas etapas.

Loa ancianos del pueblo cuentan que en la época porfirista el sistema de cargos funcionaba muy bien. Sufrió una crisis en la época de la Revolución de 1910 y otra durante el conflicto religioso en 1926.

En 1943 la influencia de los maestros era muy fuerte en la comunidad. Algunas acciones impositivas de los mismos que venían en el sistema de cargos una estructura retrasada, originaron una nueva crisis.

En 1961, el sistema de cargos se resquebrajó por los conflictos con la cabecera del Municipio, pero comenzó a funcionar nuevamente algún tiempo después.

En 1972 los cargos civiles parecieron desaparecer una vez más, porque el PRI municipal impuso a un Presidente en contra de la voluntad de los Sanmigueleños.

En momentos de crisis los cargos que desaparecen son los de Mayores y Topiles de la Presidencia y de la Iglesia. Vuelven a renacer después de la crisis, aunque en los últimos años cada vez es más difícil que haya Topiles.

Los Mayordomos nunca han dejado existir y de funcionar.

El Sistema de Cargos funcionó con bastante regularidad entre 1975 y 1981, a pesar de la oscilación de ciertas funciones tales como las de Mayores, Topiles y Tenientes.

En 1983, por primera vez en años, hubo un conflicto entre los Fiscales y las autoridades civiles. Gran parte de la comunidad se planteó la posibilidad de que en adelante los cargos civiles y los religiosos funcionaran completamente independientes. Esto suponía un cambio cultural de gran envergadura. El cambio de Fiscales en febrero del 84 y el de las autoridades civiles en marzo de ese mismo año, no sólo impidió la escisión sino que permitió al renacimiento el renacimiento del Sistema Cívico-religioso con una fuerza nueva. Nuevamente Mayores y Topiles entraron en escena.

En 1986 se reestructuraron algunos de los cargos religiosos. En vez de un Fiscal Mayor, 3 Fiscales Menores y 4 Mayores, se decide que haya 7 Fiscales con uno de ellos como coordinador. Aparece así esa estructura más colegiada de la que ya hablamos y que parece haber sido el resultado de la influencia de las organizaciones populares que empezaron a formar en la comunidad a partir de 1973.
En cuanto a las rancherías, ellas han ido estructurando su propio sistema en la medida en que se van sintiendo autosuficientes.

“Ellos cuentan con sus imágenes respectivas que van celebrando conforme les va cayendo el día. Ellos cuentan con sus Mayordomos y sus respectivos Diputados. Son unos pueblos muy pequeños pero aún tienen sus costumbres, no es una Junta Auxiliar. Sólo cuentan con un Juez de Paz, los Fiscales de la Iglesia y algunos Comités de Educación, así como Comités de la Cooperativa, del Centro de la Nutrición y otros”.

Las presiones externas estructurales y culturales que atentan contra la supervivencia y la cultura de la etnia hacen desaparecer cíclicamente algunos cargos, como Mayores y Topiles que de alguna forma son los que simbolizan la participación activa de la comunidad en la vida política. Suelen desaparecer también las faenas de los lunes.

Por otra parte el sanmigueleño de las nuevas actividades económicas, políticas, educativas y organizativas a raíz de la creación de las organizaciones populares, hizo que inicialmente se provocaran desajustes entre el sistema tradicional y la nueva estructura de carácter popular y democrático. De repente los problemas de la comunidad empezaban a discutirse y a resolverse en las asambleas de las organizaciones. La elección de los cargueros era discutida de manera colectiva y pública. Aunque al principio fue difícil y hasta conflictivo, poco a poco se fue generando una nueva forma de vinculación entre las organizaciones populares y el sistema de cargos. Actualmente, por ejemplo, los Fiscales participan a la Junta mensual de Representantes de la Red de Organizaciones de San Miguel Tzinacapan. Campesinos-indígenas de las organizaciones presentan obras de teatro en la fiesta patronal. El Regidor de Salud, junto con el Comité de Salud de la Cooperativa toman juntos decisiones, etc.

5. LA IMPARTICIÓN DE JUSTICIA.

-LA FAMILIA, LOS COMPADRES Y LOS ANCIANOS.

La primera instancia de solución de conflictos es el grupo doméstico. La autoridad es, en el caso de la familia extensa residencial, el abuelo. El es el jefe del grupo doméstico y es quien tiene la autoridad sobre hijos, nueras y nietos. Aún cuando la familia está en su fase nuclear, la opinión de los ancianos es muy importante.

En el caso de los problemas conyugales, es casi un requisito recurrir, antes que nadie, a los padrinos de boda. Los padrinos de boda al aceptar ese padrinazgo se comprometieron a apoyar a la pareja en caso de dificultades. A veces recurren al Juez de Paz quien les da consejos de cómo comportarse.

Cuando los problemas afectan a dos familias, con frecuencia se recurre también al Juez de Paz.- Los Cargos y la Impartición de Justicia.

Existen, en el sistema de Cargos, como se visualiza en el esquema, otros dos puestos, el de Agente del Ministerio y el de Juez de Paz. Además en cada ranchería hay un Juez de Paz. Estos puestos son los específicamente destinados para impartir la justicia. El Agente del Ministerio es nombrado desde la ciudad de Puebla y el Juez de Paz desde la cabecera del Distrito a partir de las propuestas hechas por las autoridades del pueblo. Aunque no se trata, en realidad, de cargos tradicionales propios a la cultura, la forma de hacerlo es propia del lugar. El cargo de Agente del Ministerio, al igual que el Juez de Paz, con frecuencia son ocupados por personas de edad que se consideran de experiencia y sabiduría, o por personas que ya han servido al pueblo al pueblo en otros cargos, inclusive como Presidentes Auxiliares.

El Agente del Ministerio se encarga de resolver problemas que no sean muy graves como robos y pleitos. Los casos serios de delincuencia son enviados a Cuetzalan o a la cabecera del Distrito.
El Juez de Paz se encarga de legalizar los matrimonios, los nacimientos y las defunciones y de resolver problemas conyugales o entre familias a partir de consejos para evitar que se pase a trámites de tipo legal.

Ambos puestos tienen una duración de 2 años.

Generalmente cuando se recurre a estas autoridades es después de que se han hecho otros intentos de resolver los problemas.

En algunos casos, como por ejemplo en el incumplimiento de Mayordomías o de participación en las Danzas, el Presidente y su Suplente pueden imponer algún tipo de sanción, como una multa.

En cuanto a los cargos religiosos, no es común que las personas que ocupan estos cargos impartan justicia. Cuando algún carguero, dentro del ámbito de lo religioso, no cumple con su responsabilidad es sancionado por las autoridades civiles, no por las religiosas. Por ejemplo un Teniente que no cumple en la organización de la danza es sancionado por el Presidente Auxiliar y sus Regidores, no por los Fiscales.

- La costumbre es ley.

Los documentos del archivo14 de la Presidencia muestran que además de las leyes que obligan en toda la nación, las costumbres han sido respetadas con fuerza de ley. Por ejemplo: Es costumbre en la localidad que una que una vez pedida en matrimonio una muchacha, los padres de ella pongan un plazo que puede ser de 1, 2 o 3 años antes de que se casen. Durante todo este tiempo el muchacho está obligado a llevar, cada domingo, a casa de la muchacha: maíz, fríjol, carne de puerco, leña. En varios documentos de 187515 se menciona como un muchacho demanda al padre de su prometida por la deuda que supone el gasto que él hizo en la muchacha que finalmente no quiso casarse con él. En el caso que citamos, el muchacho hace una demanda por 29 pesos que gastó durante 2 años. El padre de la muchacha se queja del monto.

“...esto sucedió conmigo, Miguel Ignacio Hernández hace dos años que estuvo solicitando a mi hija Ma. Petrona y en todo ese tiempo me consta que a mi casa llevó lo que esta asentado en la cuenta que adjunto, y el lunes próximo pasado fui llamado por el Juez Menor de mi pueblo y me presentó una cuenta que sube a la suma de 29 pesos frío de reales, cargándose así, tan sólo porque mi hija ya no quiere casarse. Religiosamente creo que no pasa de 10 pesos el importe de las dádivas que el pretendiente ha ministrado, que estoy conforme en pagarlos en el plazo de tres meses, pues esto me
importa hacerlo para que no se diga que comían balde y se ofenda a mi familia.”

“A fin de mes traía un real de algodón que en todo el año importó $ 3.00
De la misma manera y también cada mes un real de jabón. $ 3.00
En todo el tiempo que queda mencionado arriba llevaba cada mes una ollita de mole con
carne de marrano y esto importaría, medio cada mes, en dos años. $ 1.50

También en otra vez llevo Miguel Ignacio un
brazuelo de marrano y costó. $ 1.26
También una fanega de maíz. $ 1.50
Cinco días que trabajó personalmente. $ 1.25
Suma $10.5116

Otro, si Hernández en el tiempo que solicitó a mi hija, llevó algunos tercios de leña, éstas no están asentadas en la cuenta, por la razón de que cuando esto sucedía se le daba de comer y quedaba compensado”.

Hasta la fecha problemas como este u otros, que atentan contra costumbres establecidas son sancionados.

cuenta que sube a la suma de 29 pesos frío de reales, cargándose así, tan sólo porque mi hija ya no quiere casarse. Religiosamente creo que no pasa de 10 pesos el importe de las dádivas que el pretendiente ha ministrado, que estoy conforme en pagarlos en el plazo de tres meses, pues esto me importa hacerlo para que no se diga que comían balde y se ofenda a mi familia.”

- LA JUSTICIA EN PROPIA MANO.

Sin embargo la impartición de la justicia ha tenido en la tradición de la comunidad aspectos aún mucho más complejos y propios de la etnia.

Además del grupo doméstico y de las redes de compadres, que son de hecho la primera instancia en la solución de problemas, además de la estructura formal, como son los cargueros y tal ves, antiguamente el Consejo de Ancianos, siempre ha existido en la localidad un mecanismo personal y sobrenatural de resolver los problemas. Se trata de la brujería.

En la comunidad y en toda la región existe un cierto número de curanderos y de brujos -con frecuencia una persona puede realizar ambas funciones- quienes de manera específica conservan las tradiciones de origen prehispánico y las transmiten sigilosamente. Un momento privilegiado de transmisión es cuando resuelven problemas de enfermedad física y espiritual como la pérdida del espíritu, problemas de venganza, búsqueda de objetos robados y de los ladrones, etc.

La brujería es una forma de hacerse justicia por propia mano, no de una manera directa e inmediatamente violenta, sino recurriendo al brujo que se encargará de dañar a la persona que lo perjudicó a uno. Los ancianos recuerdan verdaderas guerras entre familias, a través de la brujería, ocurridas a principios de siglo.17 Guerras entre familias y entre brujos en las que murieron muchas personas.

No siempre se recurre a un curandero o brujo de la localidad, se suelen hacer largos viajes para visitar a brujos famosos. La práctica, aunque mucho menos intensa que antaño, sigue vigente.
Así como los cargos religiosos permiten la expresión comunitaria del fenómeno religioso con énfasis en la dimensión del catolicismo indígena colonial, el curanderismo y la brujería son la estructura vigente que permite la expresión colectiva -en cuanto a su práctica generalizada, interpersonal en cuanto a su funcionamiento- de la creencias de origen prehispánico que invaden la vida cotidiana del campesino Sanmigueleño.18

6. CARGOS TRADICIONALES INDÍGENAS, IDENTIDAD ETNICA Y DERECHOS HUMANOS.

Intentaremos elucidar la relación que existe entre los cargos tradicionales de la comunidad de San Miguel Tzinacapan, la identidad étnica y los derechos humanos.

- GARANTÍAS INDIVIDUALES Y GARANTÍAS COLECTIVAS.

Si alguien sabe de la violación a los Derechos Humanos, son las comunidades indígenas, y lo saben no sólo por las violaciones de carácter interpersonal ocurridas en su interior, que obviamente existen como en todas partes, sino que lo han experimentado de una manera colectiva y estructural.

Han sido víctimas durante siglos de una permanente desaprobación de su riqueza que les ha obstaculizado fincar estructuras mínimas de bienestar físico. Su vida, la vida biológica ha sido permanentemente disminuida y amenazada por la explotación debida a los mecanismos que ha estructurado nuestra economía subordinada. Su dignidad ha sido permanentemente atropellada, ya no sólo por los mecanismos económicos, sino por el estigma de que son sujetos a lo largo y a lo ancho del país. México es un país racista, y las fronteras culturales, como lo es la región de la Sierra Norte lo son aún más.

Vida y dignidad, los dos ejes sustentadores de los Derechos Humanos individuales y colectivos han estado amenazados de manera permanente en las comunidades indígenas por una sociedad nacional que se ha empeñado en negarlos.

En este contexto hay que ubicar la lucha por los Derechos Humanos en estas comunidades. A las garantías individuales hay que añadir las garantías colectivas de las etnias que son grupos minoritarios culturalmente diferenciados y carentes de poder. Las etnias tienen el derecho a una creciente contribución a la definición de los proyectos nacionales, con poder económico y político y con el derecho de existir al mismo titulo que lo demás grupos nacionales.

Derechos Humanos e identidad étnica están estrechamente vinculados y es aquí en donde el papel de los cargos tradicionales es importante.

- Cargos identidad y democracia.

El problema de la identidad étnica hace referencia a la ubicación de un grupo humano en un tiempo y un espacio social determinado, a la conciencia de su origen histórico común y a la búsqueda de un destino solidario.

Sin embargo, el problema de la identidad es un problema que rebasa los límites de las minorías étnicas y que abarca el conjunto de la civilización actual. Vivimos un proceso de "descivilización" que afecta, en una gran parte del planeta, la identidad humana y el sentido de la existencia. Redescubrir o más bien dinamizar y reconstruir la identidad de un grupo étnico minoritario, es no sólo un esfuerzo por que no se pierda una riqueza humana irrecuperable, sino una manera de fecundar la búsqueda del hombre moderno: No se trata solamente de revalorar la cultura de un grupo humano para favorecer su supervivencia étnica y afectiva -lo que obviamente es prioritario- sino que en ese proceso, el hombre moderno tenga la posibilidad de reflejarse para humanizarse.

La descripción anterior sobre el sistema de cargos cívico-religiosos, muestra la vigencia tanto de los cargos religiosos como de los cargos civiles, selectivamente vinculados a la iglesia Católica y a la estructura política nacional. Muestra también la vigencia, en esa zona, de la articulación entre lo civil y lo religioso, articulación que no es confusión pero que le da a lo religioso un predominio de sentido en la existencia.

El sistema de Cargos Cívico-religiosos es elemento clave en la cohesión comunitaria. Las funciones que realiza le han permitido a la comunidad sobrevivir durante siglos como un grupo humano con sentido y dignidad. Han permitido, también, que multitud de indígenas que han emigrado de manera permanente a las ciudades, vuelvan cíclicamente a la comunidad a nutrirse de las raíces que les darán la fuerza de vivir.

Una de las principales funciones del sistema es la realización del ciclo ceremonial. El ciclo ceremonial en la comunidad de San Miguel Tzinacapan, como en la mayoría de las comunidades indígenas, es el eje de la cultura. Ese ciclo permite articular, en determinados momentos de intensidad, los dos sub-sistemas de creencias que están vivos en la comunidad y que en la vida cotidiana parecen más bien funcionar de manera relativamente autónoma, a manera de un sincretismo dual.

El ciclo ceremonial permite darle sentido al trabajo cuyo centro es la tierra, una tierra que nos da de comer y nos come a la vez. Una tierra que es el nicho de los cultivos, de la que se forma parte indisoluble, pero que también es el lugar de los seres sobrenaturales. Trabajar para comer es la razón inmediata, trabajar para cumplir con algún "compromiso" relacionada con los diversos cargos es tan vital como lo primero.

El ciclo ceremonial es posible llevarlo a cabo a través de los diferentes cargos no sólo religiosos, sino también civiles: Fiscales, Mayordomos, Diputados, Mayores, Topiles, Tenientes, Danzantes, Suplente del Presidente, Mayores de la Presidencia, etc. Cada quien tiene su propia responsabilidad específica en las diferentes celebraciones del año y la comunidad espera que la cumpla correctamente. El prestigio está en juego, como probablemente también el destino después de la muerte. Eso explica que los compadres y los vecinos de la persona encargada de algún aspecto ceremonial colaboren y pongan en movimiento toda la solidaridad de que son capaces. Eso explica también que las personas que llevan a cargo esas responsabilidades experimenten una gran autoestima y sean consideradas dignas de respeto. Esto podría ser "elitista" si los cargos fueran escogidos en función de la riqueza material o de algún otro tipo de atributo que no estuviera al alcance de todos los habitantes de la comunidad. Pero si bien es cierto que algunos cargos, como la Mayordomía del Santo Patrón, generalmente lo solicitan personas con mayores recursos, también es cierto que muchos campesinos pobres son Mayordomos, Diputados o Danzantes.

La comunidad es bastante autogestionada, en lo que toca a los cargos, lo que reviste una gran importancia para la autoestima y dignidad comunitaria.

En lo que respecta a la formación política, el sistema ha sido una forma de capacitación a la democracia, a la responsabilidad y a la solidaridad al interior de la cultura local. El sistema tiene características sumamente democráticas, no sólo por la forma de su funcionamiento, sino porque en un gran porcentaje de grupos domésticos alguno de sus miembros ha ocupado u ocupa un lugar algún cargo. En 1973, en 30 % de los grupos domésticos alguien tenía algún cargo, y eso sin contar los danzantes y 40 % lo habían tenido en años anteriores 20. Eso no ha disminuido, sino posiblemente ha aumentado porque el número de danzas es mayor que en esos años, y porque la dificultad actual a costear las celebraciones hace que Mayordomo pueda tener más de un Diputado, lo que no ocurría antes.

Hasta la fecha todos los cargos religiosos, no sólo no generan beneficios económicos a la persona que los ocupa sino todo lo contrario. La compensación está en el prestigio que proporcionan y en la tranquilidad del alma. Por supuesto no falta de vez en cuando, algún maestro u otro campesino vinculado de alguna forma al sistema político nacional que utiliza algún cargo religioso para acumular poder político en vistas a ocupar la Presidencia Auxiliar y de ahí acercarse a un puesto en la cabecera del Municipio o en la cabecera de Distrito.

En cuanto a los cargos civiles, son también fuente de dignidad, solidaridad y respeto. En primer lugar porque, como los otros, todos saben que habitualmente son cargos que ocasionan gastos a quienes los ocupan. En segundo lugar porque se percibe de manera inmediata su necesidad en la comunidad, como también se percibe cande las autoridades no cumplen. Es tan evidente cualquier mejoría en la comunidad: agua, luz, empedrado, salud, etc. que no pasa desapercibido el Presidente, los Regidores, los Mayores y los Topiles que ocupan los cargos civiles cuando realizan algún trabajo de éstos.

Articuladas a los cargos, como respuesta colectiva a ellos están las faenas, trabajo gratuito de los campesinos de la comunidad para beneficio de la misma. Dar tiempo gratis cuando apenas si se logra sobrevivir tiene algo de heroico y eso es valorado. Una persona que participa activamente en las faenas será más respetado que otra que se beneficia de los trabajos y nunca participa. La faena esta ligada al Sistema de Cargos Civico-religiosos porque son los cargueros los que convocan, los que invitan a ellas para: la reconstrucción de la escuela, del templo, el arreglo de las calles, el lavado del tanque de agua, mantenimiento de las diferentes obras, etc. Al aceptar, los cargueros saben que cuentan con este apoyo de la comunidad.

Durante algunos años, posteriore3s a la Revolución Mexicana, había renuencia a participar en las faenas porque se comentaba que LA constitución decía que nadie podía obligar a ningún ciudadano a trabajar gratuitamente lo que impedía poner lasa tradicionales sanciones a quien no colaboraba. Sin embargo, actualmente la costumbre sigue vigente y la participación aumenta en la medida en que los cargueros cumplen bien su función. En cambio una forma de protestar cuando las autoridades civiles o religiosas no actúan de acuerdo a lo esperado por la comunidad, es la no-participación colectiva en las faenas.

Se puede decir que los cargos tanto civiles como religiosos son fuente de respeto y solidaridad, y una verdadera capacitación a la democracia, aún cuando muchos de ellos, sobre todos los religiosos, aún no se eligen de manera pública. El hecho de que su poder esté, por una parte desvinculado de las ventajas económicas, y por otro controlado por la amenaza de boycot por parte de la comunidad, los hace puestos de servicio. La estructura del sistema cívico-religioso es armazón fundamental de la identidad étnica en Tzinacapan.

7. CARGOS TRADICIONALES Y ORGANIZACIÓN POPULAR.

En varias ocasiones, a lo largo de este trabajo, se ha hecho alusión al hecho de que en los últimos 20 años han aparecido varias organizaciones que favorecen una participación colectiva y pública21. La elección de los cargos civiles se hace ahora mediante una combinación de procedimientos tradicionales y procedimientos populares actuales.

Para la elección del Presidente Auxiliar y de sus Regidores, los miembros de la red de organizaciones de San Miguel Tzinacapan hacen un sondeo previo, como el que siempre se ha acostumbrado. Antes de proponer a sus candidatos se reúnen con un grupo de ancianos y gente respetadas por la comunidad para escuchar su opinión. En las últimas elecciones, la opinión de los ancianos fue decisiva. Finalmente se proponen los candidatos ante la asamblea de la Cooperativa, a la que participan los socios de las organizaciones, y se vota de manera pública y abierta.

Por último estos candidatos son los que se presentan en el plebiscito que hasta la fecha se lleva a cabo al interior del PRI. Estos candidatos a ocupar los cargos civiles se presentan al plebiscito junto con otros candidatos, postulados a veces por acaparadores de Cuetzalan o por los simpatizantes de Antorcha Campesina. El plebiscito es también público y tiene lugar en el centro del pueblo. En 1973 participaron en este plebiscito 150 gentes y se consideraba en esa época una participación extraordinaria. En 1989 participaron 1200 y ganó el candidato de la red de 4 organizaciones.

Los ancianos han sido tomados en cuenta por las nuevas organizaciones en otras muchas actividades. Por ejemplo cuando la aplicación del sistema de agua potable en 1983 llevada acabo por la red de 4 organizaciones, la inauguración se la llevaron a cabo 7 ancianos de la localidad, a pesar de estar presentes las autoridades de la cabecera del Municipio de Cuetzalan.

Los cargos tienen las mismas funciones que antes. La diferencia radica en que la exigencia del pueblo a través de las Organizaciones a aumentado. Si antes se daba, en alguna ocasión, algún fraude económico, como cuando las autoridades buscaban compensar el tiempo perdido en el servicio que les impedía cultivar sus tierras, actualmente es sumamente difícil que esto ocurra por el control popular sobre la autoridad. Así es como en 1983 la comunidad pudo destituir el comité del agua potable por sus manejos turbios, a pesar de que el dicho comité era apoyado por el presidente auxiliar y sus regidores.

Como decíamos anteriormente, al principio de este proceso organizativo popular, relativamente ajeno a la cultura, hubo algunos desajustes, pero posteriormente sea ido resolviendo. Esto ha permitido que tanto los cargos tradicionales con las organizaciones populares funcionen mejor. Por ejemplo el regidor de salud participa en las diferentes actividades del programa de salud de las organizaciones. Los fiscales de la iglesia participan en las reuniones bimensuales de los representantes de las organizaciones.

También a ocurrido que se presentan conflictos cuando ha ganado las elecciones un candidato que se opone a la organización popular. Pero en todo los casos, la comunidad ha aumentado su capacidad de autogobierno.

En lo que respecta a la impartición de justicia, las organizaciones a generado un comité de Derechos Humanos que durante los dos año a capacitados a personas de la localidad y de varias comunidades de la región en la defensa de los derechos individuales y colectivos. Los Indígenas han sido tradicionalmente atropellados por las autoridades de la cabecera municipal y de la cabecera del Distrito. La policía Judicial cometía atrocidades de manera permanente y los abogados se encargaban de mantener conflictos que les proporcionaba buenos ingresos.

El comité de Derechos Humanos, además de apoyar numerosos casos individuales, a generado todo un ambiente que esta impidiendo que continúen esas acciones en contra de los campesinos.A la capacitación democrática que realiza el sistema de cargos, se ha añadido la que actualmente se lleva acabo a través de las organizaciones. No sólo se da la capacitación mediante la práctica en el funcionamiento de las organizaciones, sino que se tienen programas explícitos de educación formal en algunas de las instituciones educativas e informal a través de diferentes programas en toda la jurisdicción. La capacitación al dialogo, a la participación activa, a presidir debates, a enfrentar la sociedad externa, al ejercicio de la responsabilidad, a la solidaridad, son elementos fundamentales en estos procesos educativos.

Pensamos que el sentido de solidaridad y de cohesión inherente al sistema de cargos cívico-religiosos ha sido fermento para la aparición de organizaciones populares que en relación dialéctica con esos cargos están dando surgimiento a formas diversas y nuevas de defensa de Derechos Humanos y colectivos.

Los Derechos Humanos son Favorecidos por esta articulación de cargos tradicionales con organizaciones populares modernas.

8. CONCLUSIONES.

El sistema de cargos Cívico-religioso de San Miguel Tzinacapan no solo esta vigente si no que ha demostrado su valor y su potencialidad como practica sustentadora de la identidad étnica y con ello de la Defensa de los Derechos Humanos no solo de los miembros de la comunidad como individuos sino de la etnia como tal.

La auscultación, el dialogo, la búsqueda consenso de la comunidad, tales han sido las características en la elección de dichos cargos antes de que apareciera formas publicas de elección.

Es un valor fundamental en la comunidad el carácter de servicio de los cargos y su ejercicio sigue siendo fuente de prestigio.

La no-participación silenciosa del pueblo para oponerse al mal desempeño en el ejercicio de los cargos ha evolucionado hacia una forma de oposición también no-violenta pero más explícita abierta y pública, a través de las asambleas populares y de las organizaciones.

El parecer de los ancianos, propio de las culturas indígenas, sigue siendo de suma importancia en la vida de la comunidad. Los cargueros los consultan ó les dan puestos que exigen mucha experiencia tales como Suplente del Presidente, Agente del Ministerio, Juez de Paz. Las organizaciones escuchan su parecer. En las celebraciones, y no solo de las tradicionales sigue ocupando un lugar importante.

A pesar de que los cargos se organizan de una forma propiamente piramidal, las dimensiones de la comunidad, la separación entre poder y ventajas económicas, y los mecanismos de control del pueblo, hacen que el poder no se separe ó se separe poco del cuerpo social, ideal de toda democracia. Estas características se han reforzado y dinamizado con la vinculación de los cargos al proceso organizativo popular que tiene una orientación, no sólo de defensa de la etnia, si no de negociación con la sociedad nacional a fin de ir favoreciendo que las etnias nacionales hagan valer sus derechos, que impidan el ser refuncionalizadas en beneficio de otros grupos sociales y que fecunden con su aporte al resto de la nación.

Concluimos que los cargos tradicionales indígenas articulados a procesos renovados de organización popular han sido un germen que ha favorecido la lucha por los Derechos Humanos Individuales y Colectivos, y ha apoyado a la dinamización étnico-cultural en la jurisdicción de San Miguel Tzinacapan.

REFERENCIAS.

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Mathieu Dominique (1986) Motations de l’Organisations dans un Village de la Sierra Norte de Puebla. Mexique. Memoire de Géographie de Toulouse. l e Mirail.

PRADE A.C. (1990). Explotando Caninos de Reconstrucción Rural, Etnica y Ecológica. Tzinacapan, 1990. Premio Solidaridad.

Sáchez, Ma. Eugenia (1979) Tiempo, Espacio y Cambio Social. Perspectivas a partir de una Comunidad Indígena. Tesis de Maestría. París: Ecole des Etudes en Sciences Sociales.
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