Asociación Cultural "Hijos de Pataqquehuar"

SUPLEMENTO CULTURAL DE PATAQQUEHUAR
(Pataqquehuar aylluruna kay yachaywan rimayñin)

 
RELATIVIDAD SOCIO-CULTURAL DE PUKARA EN EL HATUN AYLLU DE PATAQQUEHUAR - QOSQO
 
   Desde hace 3000 años, nuestra ancestral patria, el milenario TAWAINTISUYU; no estaba solo, no era una geografía inhóspita: Estaba el Inka gobernando el vasto territorio; allí habían pueblos y naciones con más de 2000 años (a.C.) de antigüedad como quechuas, aymaras y nativos yunkas; estaban los nazcas, chimues, pocras, huaris, huancas, chankas, urus, kqanas, qkeros, pukaras etc. etc.
Esta constelación de pueblos gestaron su porvenir en la esperanza del futuro: Después la sabiduría Amautica de la Sapiencia Inkaria del Tawantinsuyu, fue construir grandiosos monumentos megalíticos, convertir la agreste geografía en tierra fértil para la agricultura, construir caminos que entrelazaban con una gama de pueblos haciala costa, norte y sur; tanto poseer una organización social
innovante a categoría de civilización Cosmo Solar.
Sabemos que a los largo de milenios, las raíces sociales y culturales de los pueblos se hunden en el territorio que las vieron nacer. Allí las generaciones nacen y viven por el lapso de siglos y milenios. El espacio geográfico permite vivir; el tiempo genera movimientos de cambio y la evolución propia de los seres humanos: Por tanto, ante el reto de la historia, estas raíces siguen allí; su gesta social están vigentes aferradas a la tierra de su habitad que las alimenta, que les permite florecer y dar frutos continuamente.
 
 En este contexto del Espacio-tiempo histórico: Nuestra comunidad Hatun Ayllu de PATAQQUEHUAR, cuya enclave geográfico esta situada, en el actual distrito de Quiquijana, Provincia de Quispicanchi - Qosqo; así, en esa entraña milenaria, donde se gestó una grandiosa cultura que, fueron moldeadas y innovadas por factores condicionales que la época les permitió desarrollar su organización social.
Entonces sin excepción: Nuestro señero ayllu, como grupo humano se adaptó a su medio en afán de poblar en su grandiosa panorama, rodeados de grandes montañas como el UÑAQORI-pequeño oropel; HUAMAN ORQO-montaña de los halcones; HUAMAN MARKA-fortín de los halcones;

 

INTIQKAHUARINA-mirador altiva del sol; WILLKANO-cerro de los Willkas; PUMAWASI-aposento pedregal de los pumas; WILLUKU-cerro vaivén; ATOJWACHANA-criadero de los lobos; ANKAWACHANA-nido de las águilas; ZUKAORQO-montaña de los vientos y el gran laguna de HUATWAQOCHA, ubicada en la vasta meseta del anexo Huatwa.
Nuestros ancestros, los runas de PATAQQUEHUAR, en su fértil geografía, aparte de construir casas de su habitad, cultivaron una gran variedad de plantas; principalmente la papa, cebada, quinua, habas, olluco, maswa o el año y horticultura en menor grado; existe también la crianza de ganados como llama, alpaca, vacuno, ovino y otros domésticos destinados para el consumo interno o alimentación colectiva de la comunidad.
 
   El Hatun Ayllu de PATAQQUEHUAR es muy antiquísimo como asentamiento humano primitivo, su innovación social tiene relación con la cultura PUKARA, catalogado por los historiadores como de "gentiles", que antes de la era Inkaria se habían desarrollado a los largo del Trapecio Andino y el Altiplano. Por ser este un grandioso pueblo muy destinto al rasgo inkaria, es única en si misma y también única que evidencia con sus edificaciones arqueológicas que todavía existen muy notables por investigar.
Particularmente en comunidad de PATAQQUEHUAR, la presencia de la cultura PUKARA tiene evidencia arqueológica GENTIL en "HUAMANORQO" que con el paso del tiempo está en peligro de desaparecer completamente. Hace mas de 40 años antes, todavía hemos tenido el privilegio de ver los cráneos y osamenta de los gentiles Pukaras que eran muy destintas a los esqueletos humanos actuales. Aquellos cráneos eran un poco grandes y ovalados de conjunción tri lineal marcada para ser normales; tenían por habitad unas pequeñas edificaciones en la cima del "HUAMANORQO" descrito. Los antropólogos dicen que los "GENTILES PUKARAS" siempre construyeran sus viviendas en la cima de las altas montañas a modo de sobrevivíencía ante los desastres naturales, terremotos y lluvias aluvianas; pero otros sostienen que tales construcciones fueron como defensa natural para resistir la agresión de otros grupos humanos que sin ley y en constante disputa vivian en aquel tenebroso tiempo de la era primitiva pre-inkario.
Nuestra comunidad de Pataqquehuar (altiva panorama) es un pueblo que no pierde su tradición, costumbre, expresión cultural e identidad comunal; esta mística parafirmalia Indianista como ALLIN SAYAC RUNA (hombres con pies firmes y fuerza impertérrita) que nos convierte como dueños de nuestro propio destino, frente a un mundo que es la prueba trágica de la existencia, donde el valor triunfa y los débiles sucumben sin esperanza. Nosotros no estamos llamados a perder fácilmente nuestra historia, con experiencias acumuladas de sobreviviencia a lo largo de siglos y milenios de batallar. Principalmente todo lo que hemos aprendido de las sabias enseñanzas de nuestros ancestros, el dominio de hacer producir la tierra con éxito y otras actividades cotidianas sirven para la existencia perenne de nuestra comunidad.
Sabemos que; en el grandioso pasado se inició nuestro camino hacia el porvenir; en el presente aprendimos a avizorar el futuro; al mismo tiempo tenemos capacidad para trabajar, manifestar nuestro jolgorio; sembrar la armonía, para soñar, amar, imaginar y planear un acontecimiento cultural: También somos concientes de que un pueblo sin expresión cultural, sin tradición social, sin historia real y sin identidad pierde todo y irremediablemente cae en el limbo del cual es difícil salir.
Lamentablemente durante en estos cinco siglos de colonialismo externo e interno, los pueblos originarios del grandioso y milenario TAWAINTISUYU, han sentido por imposición foráneo esa perdida de nuestro nacionalismo ancestral, el auto-gobierno comunal, mutilación cultural y el oscurantismo de nuestra identidad que es columna vertebral de resistencia: También a través de la sangre existen mestizos que miran más al occidente que a sus congéneres autóctonos y son extraviados en su propia memoria: Secularmente por desdicha suya, se implanta la alienación cultural de los europeos.
 
   Desde perspectiva comunal, regional y nacional sabemos que: El etno genocidio, la discriminación en todo sentido de la palabra, el esclavismo económico por las diversas castas dominantes, el olvido de nuestros costumbres, la imposición aculturadora, las deportaciones forzadas fuera de su habitad: Toda esta atrocidad de lesa humana aparece en muchos relatos históricos que nos permite dar la voz de alerta a los ojos, oídos y mentes silenciados que solo viven por vivir, carentes de espíritu de valor y fuerza de resistencia a toda prueba.
A lo largo de la historia, aparecen muchos notables personajes en la palestra política, en la tribuna social, en el parámetro profesional y en los escenarios artísticos, pero todos ellos, por no ostentar una gran notabilidad en la capa astral superior y sin espíritu de inmortalidad, solo con opción simple desaparecen para siempre y no son mas que una sombra en el recuerdo y como algún trofeo en los museos. Mientras la historia no registra su apoteósico paso por este mundo, más vale que no hayan nacido para morir en el cementerio del olvido y sin trascendencia personal.
En este mundo de retos y desafíos; en esta vida de prueba mortal, muchos trajinaron en los quehaceres sociales, políticos, culturales y artísticos, solo en una etapa de existencia vivieron físicamente, pero no soportaron el embate de los contrastes y tuvieron que olvidar quienes eran para continuar su camino incierto en una sociedad que les truncaba sistemáticamente el derecho de ser ellos mismos.
Una cultura que empaña con alevosía a otra cultura, no tiene razón de ser aceptado: Precisamente para contrarrestar la imposición cultural de una casta colonial como también la idioma y religión: Los más valientes de nuestro pueblo enfrentaron y combatieron para volver ser como lo fuimos desde tiempos precedentes; lamentablemente otros aceptaron y se adaptaron al sistema dominante y opresor preconizado por la espada invasora español y de su religión inquisidor que sembró a lo largo y ancho del país, los íconos de yeso con rostro español: Los curas dicen que estos santos tienen atributos milagrosos. En esa ofuscada época, silenciosamente supimos preservar nuestra cultura, la mente, corazón y conciencia, fueron los aposentos señeros de nuestro saber: Solo en la fuente del conocimiento milenaria se preserva presente y vigente nuestra milenaria cultura, en esa grandiosa cantera donde nadie podría tocarla y viviendo con su propio recuerdo. En aquella etapa de supervivencia, también tomaron lo mejor del nuevo modelo pero siempre evitando MANCILLAR LO NUESTRO SI ERA POSIBLE; para ello, a veces lucharon y resistieron usando las mismas armas del dominador (que no siempre fue extranjero) y otros callaron e intentaron pasar desapercibidos.
En esta tragedia de siglos, fuese como fuese, todos perdieron algo, menos los Pataqquehuariños; preservamos a nuestras tierras y son intangibles al arrebato gamonal; nuestra lengua materna el QUECHUA con mucho orgullo hablamos todavía; nuestra historia, triunfalmente ha pasado incólume el peldaño abismal de siglos, esto, bajo epígrafe testimonial registrada; nuestras costumbres todavía es jolgorio comunal; la comida es lo mismo desde siempre; nuestra música se expande por otros escenarios; nuestra danza cosecha admiración y aplausos: Por ende, su porvenir está garantizada por la innovación de su propia fuerza de resistencia: El laborioso trabajo y su sabiduría encarna en mi persona, su sentido de humildad pero incansable difusor. En suma, de alguna forma pretendo llegar con mi mente al futuro; allí mis palabras seguirán andando, cual libre expresión, exponiendo de su forma de ser y sin barreras ni limites, pero si con su arenga comunal indisoluble.
 Hoy en día, que es la era de la modernidad tecnológica; la humanidad ha levantado sus ojos al infinito; la visita del hombre a la luna de hace veinte años que pizó Neil Armstrong, fue como pasar de tierra firme a una isla conocida. Pero este mundo pese de contar con la ciencia moderna, con tecnología de punta sigue abatiéndose en un mar de convulsión social y política: Las guerras, pestes y la hambruna, es la que estruja la garganta de millones de seres humanos. La cuestión indígena sigue allí en la vitrina arqueológica y antropológica: Por cierto, sin resolver nada. Las heridas abiertas siguen sangrando con mil facetas y abordajes flagrantes, con sus cientos de opiniones diversas, con sus orgullosos movimientos o sus silencios ahogados en la noche de opresión.
La tempestad ha pasado con su brutal vendaval de sangre y fuego; ya es tiempo de indagar nuestro pasado y conocer sus vergonzosos hechos, sus dolorosos momentos de tormento, sus dias humillantes para todos sin

 

excepción. Hoy es nuevo amanecer de construir un nuevo porvenir, donde podamos vivir de lado a lado, aprendiendo surgir los unos de los otros, buscando resolver la solución a los problemas y el disfrute de los éxitos en forma conjunta.
El hecho de conocer nuestro pasado, no tiene que significar necesariamente olvidar y desentender de su grandioso YACHAY-sabiduría; sin renunciar de su sustancial aporte de su saber; siempre debemos mantener en vigencia la historia de quienes nos precedieron y en base de ello, nosotros los PATAQQUEHUAR RUNAS, elaborando nuestra propia existencia como comunidad, como pueblo y como sociedad autóctona: Siempre seremos un pueblo con reconocida investidura.
La evidencia de grandes obras megalíticas y el conocimiento del saber de nuestros ancestros, no han sido legados extraños a nuestros pueblos aborígenes. De una u otra manera, todos ellos son medios esenciales para continuar con la vida cotidiana comunal. También ante el proceso genérico de aculturación radical impuesto por los diferentes modelos occidentales, generalmente considerados como "los mejores" en la exposición de la oratoria y los libros. Frente a ello, el arte de la cerámica, los tallados de madera, el ágape de plumas teñidas; las piedras talladas, los entramados de muchos tejidos; todos ellos son un esfuerzo por salvar la memoria y el saber ancestral del pernicioso olvido. Como parte de nuestra resistencia, todo conocimiento heredado de nuestros padres, es el saber mas valiosa que pudiera trascender sobre la comunidad Hatun Ayllu de PATAQQUEHUAR: Así, como otros pueblos del mismo genero autóctono, mantienen vigentes su identidad, costumbre, arte, tejido, música en proyección de ser una sociedad notable.
En base de experiencias vividas podemos decir que: En la actualidad existe el contexto de una "sociedad de información" poblada de brechas cada vez mas profundas que nos mantiene distanciados. Sin embargo a fin de conocer su "andamiaje bibliotecario", tanto para sustraer su información cultural y sus modelos estratégicos de dominación, pocos estudiosos (por cierto muy contados) de origen comunitario, aprendemos esa cultura forastera con posibilidades de un dialogo entre iguales: Esta es la consigna imperativa de este tiempo.

 

 El acopio del conocimiento literal, científico, artístico y idiomático sirve también para edificar una muralla de resistencia, con metas de educar a nuestra sociedad autóctona a buscar su solución, de proyectar el rescate de su identidad, de desarrollar las herramientas necesarias del cambio social; también con toda evidencia, servirá para impedir nuevas caídas de otro error histórico: En el mes de noviembre de 1991; estuve en Ottawa-Canadá; participando en el "Encuentro espiritual" de Pueblos Indígenas de América. En aquel evento, un sacerdote indio de la nación Apache mi enseño un adagio de sabias palabras: "Hermano Augusto, ya no es tiempo de llorar, es momento de auto-educarnos; tenemos que ser cooperativistas, abogados, periodistas, empresarios y intelectuales: Con ello, tenemos que meternos al sistema y cual virus, destruir desde adentro". ¡Ay caray! En base de esta sabia consigna y otros menesteres aprendidos, expongo ante ustedes el fruto de mi esforzado y modesto conocimiento que plasmo en estas líneas: Yo se que, tras de mis huellas, vendrán otros innovados para enseñarlo a nuestra sociedad autóctona, sus proyectos de lucha y la enunciación de su liberación: Entonces, los innovados del futuro están prohibidos de callar.
Esta nueva generación de los runas de PATAQQUEHUAR, residentes en Lima, conocedores de que también muchos emigrantes citadinos de la población andina de nuestro país, continúan "del otro lado" de la barrera informativa y educativa. No son los únicos; muchos otros sectores se ven en la desventaja social, como los obreros, comerciantes informales, trabajadoras domésticas y estudiantes de grado superior: Pero en el caso de los pueblos originarios, la barrera de desigualdad es doble: Por un lado son propensos a la discriminación, la exclusión y el olvido que no les permite acceder equitativamente a los bienes educativos e informativos disponibles; por el otro, por las mismas razones, nuestra milenaria cultura sigue relegada y nuestra identidad conceptual también.
Frente a ello, nosotros los hijos de PATAQQUEHUAR somos concientes y poco a poco, reconociendo este álgido problema, hemos comenzado implementar propuestas concretas de auto educación vía programas radiales, como la difusión de la "VOZ DE LOS AYLLUS" que se trasmite todos los sábados por Radio Cora de 7 a 8 a.m., cuyo Director Conductor es nuestro wayqe qollana don Segundo Pfuño Aguilar, bajo coordinación ejecutiva de la sra. Juanita Quispe Conza y locución del temario histórico, la Srta. Alicia Pfuño Quispe.
Igualmente en el área social, vía Asociación Cultural "Hijos de Pataqquehuar" que Preside nuestro hermano mayor don Julián Checca Soncco, integrados por don Valerio Caña Holgado, Juan de Dios Laura Quispe, Cristina Ima Apaza y otros, desarrollan su actividad y representación institucional para prestar directa asistencia de apoyo y promoción educativa a favor de nuestra comunidad de origen.
 
 En cuanto en el área artística está el afamado comparsa Qápac Qolla de Pataqquehuar que con orgullo hace su corolario presentación en mayoría de las festividades patronales de Lima Metropolitana. Esta comparsa está dirigida por nuestros wayqes Juan, Marcelino, Julián y Alberto Huarca Holgado y su "Emilia", la sra. Aleja Challco de Huarca. Los nombrados hermanos, son fundadores y promotores. Finalmente en el área de difusión literal está su humilde servidor don Augusto Caña Mamani, quien, desde perspectiva comunitaria; seguirá bregando el aflorar de sus temas literales de carácter periodístico e histórico, hasta que la Divina Providencia me lleve a la mansión eterno de mis antepasados: He dicho y hasta más vernos.

 

 
 
 
Institucional de rostro indígena del milenario Cusco".
 
Augusto Caña Mamani - Secretario Técnico de la Asociación y
Coordinador Comunal de Pataqquehuar; a la vez, Director Editor
del Boletín Comunitaria "Ayllu Rimay" (Voz Comunitaria). BB.NN
Depósito Legal No. 2001-2124: Productor y Director Técnico del
Taller Filmotécnica "Aylluvisión TV-2000"
 
 
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