La preocupación por la escritura de la lengua mixe (ayuujk) toma mayor importancia por los años 80s, cuando CODREMI (Comité Coordinador de Defensa y Desarrollo de los Recursos Naturales, Humanos y Culturales de la Región Mixe), sustentado en asambleas de Autoridades de las Comunidades (razón por la cual se transforma años después en la Asamblea de autoridades Mixes -ASAM-) a través de su directiva prepara un proyecto de lingüística para realizar una labor de investigación con miras a la escritura del idioma mixe.
En años anteriores,
diferentes instancias de la región y de fuera, como el ILV, técnicos lingüistas del INI
y de Educación Indígena de Tlahuitoltepec, Cotzocón, Ayutla y de otras comunidades, los
promotores culturales de Guichicovi adscritos a Culturas Populares, desde entonces, así
como algunos sacerdotes, trabajaban de manera dispersa en el área, utilizando también
alfabetos distintos.
El proyecto de CODREMI empieza a desarrollarse con cuatro maestros de Educación Indígena: dos adscritos a la Jefatura de Ayutla y dos al Plan Piloto, siendo dirigido por la Coordinación General de la organización. El trabajo se inicia, prácticamente en 1981, con la parte de la investigación en las comunidades fundadoras de CODREMI, bajo el nombre de Instrumentación de Educación Básica Mixe (IEBM). Dos años después, previa convocatoria de parte del equipo de IEBM, se inicia la realización de un seminario denominado Semana de Vida y Lengua Mixes (SVyLM), I Epoca. Llegaron a ejecutarse seis semanas, en un lapso de tres años en diversas comunidades, fundamentalmente para analizar y discutir la variedad dialectal de nuestra lengua y la necesidad de concretar la adopción de un alfabeto unificado regionalmente, respetando las variantes locales.
En abril de 1993, en una Asamblea General, SER se propone darle continuidad a la iniciativa autónoma de trabajo lingüístico iniciado dentro del proceso organizativo de CODREMI. Estas actividades se retoman en abril de 1994, realizándose la primera semana de Vida y Lengua Mixes (II EPOCA) en la comunidad de Asunción Cacalotepec, ya que la escuela primaria estaba trabajando con las grafías que anteriormente se había llegado a consensar.
Participaron niños, jóvenes, maestros, comuneros y comuneras de 11 diferentes comunidades, en la parte de la evaluación, algunas de las opiniones fueron: "Es bueno que se realice este tipo de talleres, para poder unificar la escritura y que pudieran producirse textos, folletos, periódicos, libros en mixe, y compartir estas experiencias en nuestras comunidades. Que los libros en mixe sirvan para que no se pierda el mixe y se conserve".
"Es bueno unificar nuestra lengua (zona alta, media y baja). Tener textos, libros en común, sin maestros y aprender a escribirlo".
"Es bueno escribir para poder
"limpiar" del castellano nuestra lengua materna. Hablarla correctamente sin
mezclarla."