Suplemento de MILENIO Diario
y SEPRADI, 11 de diciembre de 2009/ Número 9
OPINIÓN
El turismo comunitario como alternativa
de desarrollo en Guatemala
Antonieta Castro
En Guatemala el turismo comunitario (turismo social y participativo)
se presenta en los programas de mujeres como una alternativa
que les permite desarrollar sus capacidades y potencialidades
en el arte gastronómico y las artesanías textiles.
También se presenta como una modalidad de turismo que
permite recuperar aquellas prácticas tradicionales propias
de cada comunidad, como las artes escénicas (coreografías)
o danzas del folclor local.
También el turismo comunitario resulta ventajoso para
la agricultura y la ecología, pues le da valor agregado
a la producción agropecuaria de las comunidades (agroturismo)
y puede combinarse con otros segmentos turísticos como
el turismo pedagógico y el turismo religioso. Las mujeres
hemos intercambiado nuestras experiencias como Programa de la
Mujer Kichin Konojel con otras comunidades, no sólo con
las artesanías sino también con otras modalidades
como la gastronomía y el turismo de aventura, a través
del escalamiento de nuestros volcanes.
Aunque el turismo comunitario no es tan reciente, es ahora cuando
los gobiernos de nuestros países latinoamericanos le están
dando importancia. En primer lugar porque esta modalidad permite
que los turistas extranjeros, principalmente de Europa y Estados
Unidos, convivan con la gente de las comunidades, compartiendo
costumbres, tradiciones y aspectos cosmogónicos. No obstante
este último aspecto tiene que ver con que el turismo étnico
es un elemento básico y determinante para efectos de mercadeo.
Su impulso, apoyo y desarrollo por parte de los gobiernos puede
provocar un desarrollo sustentable en las comunidades más
apartadas y consideradas de mayor pobreza. Sin embargo es necesario
complementar esta actividad involucrando a jóvenes, mujeres
y hombres con temas que les formen y eduquen en una cultura turística.
Paralelamente, el turismo comunitario tiene que ir de la mano
con el ecoturismo, para que los visitantes nacionales y extranjeros
respeten y valoren los ecosistemas de cada lugar.
Sin embargo, todo lo anterior debe contemplar una regularización
adecuada y pertinente a los entornos socioculturales de cada
lugar. Aunque el turismo permite un desarrollo socioeconómico,
existe una vulnerabilidad en las mujeres y los niños en
cuanto a la drogadicción y la prostitución. Se
sabe de comunidades indígenas que fueron víctimas
de acoso sexual a las mujeres y de la prostitución infantil;
incluso algunas comunidades indígenas terminaron por padecer
VIH-SIDA, lo que condenó a muchas familias.
El turismo comunitario siempre será una ventanilla de
oportunidades para resolver el problema del desempleo y la pobreza,
pero las autoridades de gobierno deben prever los inconvenientes
de esta actividad.