- Los habitantes de las
comunidades intentan
- reparar las fallas
|
- En las casuchas desvencijadas de los indígenas de
la Montaña de Guerrero, los niños nacen en los
pisos de tierra y las mujeres tienen su fogón al ras del
suelo. La cama es un petate que cada noche se extiende para dormir
sobre la tierra húmeda. Es inimaginable que en estas viviendas
exista algún aparato electrodoméstico; es un foco,
que sustituye al ocote y al candil, el que se utiliza para platicar
junto al fogón y hacer menos pesada la noche. Sin embargo,
los recibos de luz llegan por cantidades excesivas, a veces de
miles de pesos y el servicio, aseguran los habitantes, no es
bueno.
Los pobladores de estos lugares solicitaron el apoyo del Centro
de Derechos Humanos de la Montaña "Tlachinollan"
para exigir a la Comisión Federal de Electricidad (CFE)
la solución a estos problemas.
-
- En entrevista con MUNDO INDÍGENA Neil Arias, asesora
jurídica de Tlachinollan, explicó que además
de los altos cobros, el servicio es deficiente.
|