MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 11 de diciembre de 2009/ Número 9

NACIONAL

 
 
Denuncian altos cobros de la CFE en la montaña de Guerrero
 
Los funcionarios reconocen que no hay personal suficiente para atender la zona y los usuarios se quejan de trato discriminatorio
Los habitantes de las comunidades intentan
reparar las fallas
En las casuchas desvencijadas de los indígenas de la Montaña de Guerrero, los niños nacen en los pisos de tierra y las mujeres tienen su fogón al ras del suelo. La cama es un petate que cada noche se extiende para dormir sobre la tierra húmeda. Es inimaginable que en estas viviendas exista algún aparato electrodoméstico; es un foco, que sustituye al ocote y al candil, el que se utiliza para platicar junto al fogón y hacer menos pesada la noche. Sin embargo, los recibos de luz llegan por cantidades excesivas, a veces de miles de pesos y el servicio, aseguran los habitantes, no es bueno.

Los pobladores de estos lugares solicitaron el apoyo del Centro de Derechos Humanos de la Montaña "Tlachinollan" para exigir a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) la solución a estos problemas.
 
En entrevista con MUNDO INDÍGENA Neil Arias, asesora jurídica de Tlachinollan, explicó que además de los altos cobros, el servicio es deficiente.
"En cualquier recorrido por las comunidades se puede observar la mala obra de la CFE, abundan postes de madera que están por derrumbarse y que sostienen los cables de alta tensión. Con gran descuido e irresponsabilidad varios de estos cables están a la altura de los techos de las casas y las escuelas y en varios lugares han provocado accidentes de niños y adultos. Hay algunos transformadores que sólo están sostenidos por reatas a punto de reventarse. La mayoría de los medidores no funciona y la falta de mantenimiento hace que muchos pueblos se queden sin luz por varias semanas", declaró.

"La CFE ignora la realidad de las comunidades y envía recibos de energía eléctrica a precios estratosféricos, que llegan a los dos mil pesos bimestrales. El gobierno no sólo se ha olvidado de revertir la desigualdad que existe y que está tocando fondo, sino que le endosa a las comunidades más pobres la carga económica para subsidiar la luz a las grandes empresas", agregó. Dijo también que los empleados de la CFE, brindan un trato despótico y discriminatorio a las personas de las comunidades y explicó que, además, en los recibos de luz se cobra el concepto de "Derecho al Alumbrado Público", cuando las comunidades ni siquiera cuentan con calles y menos aún con parques o espacios públicos que cuenten con alumbrado.

Según Arias, son cientos de comunidades de los municipios de Metlatónoc, Cochoapa el Grande, Atlamajalcingo del Monte, Malinaltepec y Tlapa las que están en esa situación, y Tlachinollan está trabajando por ahora con 40 de ellas. Afirmó que el 27 de agosto de 2008 tuvieron una primera reunión con el superintendente de la zona, Gabriel Pérez Pérez y otros funcionarios de la CFE, quienes reconocieron los cobros excesivos y admitieron que la empresa no cuenta con personal suficiente para atender a las comunidades, menos aún para verificar los medidores, por lo que cobran con base en estimaciones que hacen en las oficinas.

"Sólo algunos de los casos de altos cobros se han resuelto. La CFE se comprometió a revisar los medidores y las instalaciones, pero sólo han ido a algunas comunidades y no han cumplido con el calendario acordado", abundó Neil Arias. Explicó que desde octubre del año pasado las comunidades optaron por dejar de pagar el servicio hasta que se resuelvan los problemas, decisión que aceptó la CFE, aunque siguen llegando los recibos con tarifas altas.

A más de un año de iniciadas las pláticas entre las partes, el problema continúa, a pesar de que a mediados de noviembre el asunto llegó hasta el Congreso local, el cual dirigió un exhorto a la CFE para que atienda el conflicto.

Margarita Warnholtz
Foto: Emmanuel Audelo E..
 
 
 

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