MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 11 de diciembre de 2009/ Número 9

CIUDAD

 
Mazahuacholoskatopunk: inmigración indígena e identidad en la ciudad de México
 
Al llegar al DF los jóvenes de pueblos originarios se tranforman en busca de nuevos elementos que los
identifiquen como parte de la ciudad
La vestimenta es uno de los cambios más visibles
Mazahuacholoskatopunk es un ensayo fotográfico realizado por Federico Gama, publicado este año en un libro homónimo editado por el Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve). Bajo una mirada "creativa que interpreta la realidad", preocupado por la vida urbana y las juventudes de la ciudad de México, Gama ha registrado la transformación identitaria de inmigrantes indígenas que han estado bajo la sombra citadina por mucho tiempo.
 
Y es que en el año 2000 se desató una ola de inmigración juvenil indígena a causa de la demanda de mano de obra; "inició una nueva etapa en la industria de la construcción en la ciudad de México. Las empresas constructoras requerían de mano de obra para levantar los nuevos edificios de Santa Fe, la Torre Mayor, los segundos pisos del Periférico, la remodelación del Centro Histórico, el Metrobús", hombres y mujeres de los estados de Hidalgo, Veracruz, Oaxaca, Estado de México y Puebla llegaron a trabajar como albañiles, empleadas domésticas o introducirse al comercio informal.
Los fines de semana estos jóvenes se reúnen en lugares como la Alameda Central, la feria de Tacubaya, los alrededores del mercado de San Ángel, las estaciones del metro Tacuba, Hidalgo, Observatorio o Pino Suárez para platicar, buscar pareja, bailar o tomar una cerveza con el denominador común: se han apropiado de una nueva forma de vestir, adoptando un estilo ecléctico que fusiona de igual manera al cholo con el rockero o al punketo con el eskato, entre otros más. En entrevista para MUNDO INDÍGENA, Federico Gama comparte cómo ha sido la recepción de este trabajo y cuál ha sido su experiencia en esta investigación.

Con esta nueva publicación ahora tu trabajo será visto por más personas, sin embargo tus fotografías ya han estado en varias exposiciones y en diferentes medios de comunicación, platícanos, ¿cómo ha sido la recepción de tu trabajo en particular en el sector juvenil?
Curiosamente acabo de regresar de Tlapa, Guerrero. Fui a exponer mis fotografías, y pude observar que sucede algo parecido a mi trabajo realizado en Mazahuacholoskatopunk en la ciudad de México. Fui llamado por un profesor rural que se llama Patricio, conocía mis fotos y me dijo: "por qué no vienes y expones tus fotos, porque eso está pasando aquí, se hace la semana cultural en el marco del santo patrón pero queremos que haya otras jornadas culturales". Se coordinaron varias cosas, un encuentro de grafiteros con chavos de Tlapa, del DF, Acapulco, Chilpancingo, del Estado de México y una banda de jazz; esta mezcla te da un panorama de lo que está pasando ahí.
 
Tlapa Guerrero, es el corazón de la Montaña, como ellos lo llaman, y de alguna manera es una zona fronteriza, porque hay jóvenes que tienen un pie en la ciudad de México y otro en Nueva York, son los chavos que hablan mixteco, tlapaneco o náhuatl y cuando llegan a Tlapa de las comunidades más apartadas sufren la misma discriminación que sufren los jóvenes inmigrantes en la ciudad de México, sufren este mismo asombro y esta misma expectativa que tienen los Mazahuacholoskatopunk, que allá podrían ser los "tlapacholoskatopunk" o "mixtecocholoskatopunk". También de alguna manera se van reproduciendo en las comunidades indígenas o rurales los mismos esquemas de discriminación que vemos en la ciudad de México.

Este fenómeno de vestirse así, de relacionarse así, nos lo está haciendo visible, este esquema social en Tlapa es el mismo que vemos en la ciudad de México, una serie de consumos simbólicos de las comunidades indígenas y rurales de la vida urbana. El más visible es el de la facha pero hay muchas otra cosas que he estado observando.

Y por ejemplo, cuando estuve visitando las comunidades mazahuas, sí notabas a los chavos vestidos de cholos, emos, skatos, etcétera, pero te das cuenta de que no había una tradición de cultura juvenil más allá de esto, a pesar de que estamos a 100 kilometros de la ciudad de México, por lo tanto creo que el panorama es distinto en cada región. Pero las comunidades indígenas están comenzando a tener jóvenes y están empezando a responder a los mismos estímulos o haciendo lo mismo que están haciendo los jóvenes de la ciudad.

El cambio en el atuendo y en la forma de relacionarse son características del joven que ha inmigrado a la ciudad
Algunos con cosas muy interesantes y aunque no hay una ideología o tradición como la que se vive en la ciudad de México, son muy versátiles. Otro elemento es internet, les permite una apertura que nadie sospechaba y la relación con Estados Unidos es mucho más estrecha que con la ciudad de México.

Tlapa es un epicentro, no fue un lugar que yo escogí, sino que ellos me llamaron y cambió esta visión egocentrista del DF, en donde pensaba que todas las comunidades eran iguales y que todas tenían el mismo nivel, pero cuando hay una tradición tan fuerte de migración hacia Estados Unidos como en Tlapa, se percibe a las comunidades de manera distinta.

¿A partir de tu trabajo, cómo has percibido el cambio de los jóvenes indígenas que han migrado a alguna ciudad como México o a Estados Unidos?
Por ejemplo, algunos de ellos se visten de cholos pero no son cholos, por muchas razones, es algo diferente porque ellos van a Nueva York o Los Ángeles y no hay cholos de esa forma, pueden vestirse o comprar la ropa holgada que generalmente es para trabajador y se disfrazan, es una forma de "ser urbanos", de existir en las ciudades.

Vi a un chavo tumbado (con ropa holgada) en Tlapa y le pregunté si no tiraba barrio (anunciar su territorio) y me dijo: "no porque ya tengo a mi hija", él ya se sentía veterano con 18 años de edad, pero no se sentía esa malicia, ni ese agandalle, ni ese lenguaje que caracteriza a los cholos, no se percibía esa cuestión del territorio. Sin embargo los consumos de estos chavos específicamente son tan ricos como los de cualquier chavo de la ciudad, en Tlapa hay muchos productos importados, tenis de mil 700 pesos que aún para los chavos de acá del DF son caros, es esta parte del envío de divisas y también "divisas simbólicas", como aparatos electrónicos, ropa, utensilios de casa, cosas que aquí en la ciudad suceden, no solamente les mandan lana sino cosas para que las usen allá, para darse estatus entre la comunidad.

Mientras tanto los Mazahuacholoskatopunks van a los mercados de Tacubaya, de Mixcalco, la Merced, Pino Suárez a comprar sus cosas. Los fines de semana, después de una semana intensa de trabajo, salen a comprar ropa, discos o películas con sus primeros sueldos. Un chavo de 16 años que gana con su primera semana de trabajo tres veces más de lo que ganaría en su pueblo tiene que aprender de un día para otro a administrarlo y a decidir sobre su vida. Y aunque el principal interés de viajar a la ciudad de México es trabajar, el tránsito que viven los lleva a una serie de transformaciones o decisiones en su vida de manera radical, la vestimenta es un ejemplo de esos cambios.

¿Cómo fue tu experiencia trabajando con los jóvenes indígenas en la ciudad de México?, ¿cómo se perciben a sí mismos?
El problema de platicar con estos chavos es que son muy tímidos, es más fácil platicar con ellos en su comunidad porque están en su territorio, "sí, soy de aquí y tengo algo que decir"; pero en la ciudad, como generalmente están de paso, muchos no están acostumbrados a la grabadora o a una cámara, se intimidan mucho, además porque han sido agredidos por mucho tiempo y sistemáticamente, entonces no tienen idea para qué pueden servir las fotos. Cuando tú les explicas que vas a hacer un libro o es para un periódico les parece mucho más extraño, porque ellos y ellas no se asumen como sujetos para estar en los medios de comunicación, si hubiera una desgracia o un incidente con la policía saltan y empiezan a hablar, pero cuando les preguntas sobre su identidad les parece tan raro, tan incierto que les causa mucha desconfianza. Por eso usé un telefoto, los quería tomar actuando naturalmente, cómo se relacionan, cómo platican, cómo se han ganado un lugar en la ciudad, fui como el paparazzi de los Mazahuacholoskatopunk.

Una tarde de domingo en la feria de Tacubaya
Cuando les preguntaba: "¿de qué estás vestido?" y veía que traían indumentaria de punk pero con pantalones holgados y contestaban que de cholo, o andaban con muñequitos de skato con cholo, me llamó la atención. Ellos no manejan todos esos códigos, que sí manejan los chavos de acá de la ciudad de México, para ellos esto es muy diverso, ven un panorama de cosas que les pueden interesar en un sentido simbólico, para ellos esto es ser joven en la ciudad de México. Sin embargo, tampoco la gente adulta es especialista en diferenciar estos códigos; la gente de la ciudad, si ve a alguien vestido completamente de negro no distingue si es dark o punk o gótico, para ellos todos son lo mismo, es entonces que para ellos es tan efectivo vestirse así y actuar así, porque la mirada colectiva los hace iguales a los jóvenes de la ciudad.

¿Cuáles son sus referentes, de dónde retoman ese tipo de estilos o formas de vestir?
Me imaginé muchas cosas pero cuando comencé a ir a las construcciones me di cuenta que ahí tienen sus referentes más directos, la construcción es una de las industrias donde se tocan los extremos más diversos, por decirlo así, el rico como el dueño de la Torre Mayor y el albañil pueden convivir o coexistir en un tiempo y un espacio concreto. Y en este largo trecho de extremo a extremo te das cuenta de que hay una serie de subdivisiones donde no sólo está el albañil, está el plomero, el tipo que mete el aire acondicionado, el que pone la tablaroca, los electricistas, los vidrieros, los que ponen el aluminio, o sea, hay una serie de empresas dentro de la industria de la construcción, por lo tanto hay una serie de actividades que realizan jóvenes de la ciudad y que consumen todos los elementos, digamos "urbanos", de las culturas juveniles y entonces los jóvenes migrantes se fijan cómo actuan, cómo se relacionan, cómo se visten, ahí circulan, ahí ellos aprenden a vivir, aprenden a expresarse, ahí es donde sienten el agandalle más fuerte y donde aprenden a defenderse. En esa microciudad.

¿Qué problemas crees que acarrea este tipo de inmigración juvenil?, ¿qué impacto podría tener en sus vidas o en sus comunidades?
El problema es que ellos comienzan a reproducir acá los mismos esquemas que quisieron evitar. Cuando ellos visten como un chavo banda o como punk se piensan así y caminar por la ciudad les da seguridad, pero cuando regresan a la comunidad no les da seguridad, les da poder y empiezan a tratar a sus amigos o conocidos como alguien que no ha "vivido" la experiencia de estar en la ciudad, ellos mismos reproducen el esquema de la discriminación.

Entonces, cuando llegan de la ciudad a las comunidades ya no quieren llegar a sus pueblos sino prefieren quedarse en las cabeceras o en los municipios o ciudades más grandes, como una forma de ascenso social, esos lugares te permiten más comodidades, oportunidades que no hay en sus pueblos. Uno de los grandes problemas es que ellos no piensan regresar y estudiar.
 
¿Qué les comentarías a las y los jóvenes indígenas que viven en la ciudad y tienen una cámara?
Cuando comencé este proyecto las y los jóvenes tenían sus celulares con cámaras pero no eran productores de su propia imagen, no era importante para ellos, no se sentían completamente identificados con su propia imagen porque muchas veces no se visten completamente así en su vida cotidiana, se quitan los aretes o ya no se paran los cabellos, se mediaban un poco para llegar a sus pueblos, ya no llegaban tan punks, pero ahora se están aceptando cada vez más y están reproduciendo su propia imagen, chavos y chavas se toman fotos de cómo se ven en la ciudad y con estas idas y vueltas la gente en el pueblo ya está más acostumbrada a ellos. Estos últimos cinco o seis años les ha servido para entender que ellos mismos pueden ser productores de sus propias imágenes. Creo que las personas que podrían darle un giro interesante a las imágenes son los jóvenes indígenas que tienen una preparación universitaria, porque ellos podrían tener una lectura mucho más rica inclusive que la que yo pude hacer en este trabajo, cada quién ve a partir de lo que sabe. Pueden hacer un trabajo más rico, con memoria y postura interesante y un ejemplo es que en Tlapa se está dando.
Hombres y mujeres se relacionan en la ciudad de una forma más abierta que en sus comunidades

Emmanuel Audelo Enríquez
Fotos: Federico Gama
 
 

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