Suplemento de MILENIO Diario
y SEPRADI, 9 de octubre de 2009/ Número 8
OPINIÓN
VIDA COTIDIANA
Sofía Robles Hernández
La despenalización del aborto
A pesar del gran paso de la Asamblea Legislativa del Distrito
Federal, al aprobar las reformas al código penal de la
entidad que redefinen el aborto como la interrupción legal
del embarazo hasta las 12 semanas de gestación, así
como del histórico fallo de la Corte Suprema de Justicia
de la Nación que, ante los recursos de inconstitucionalidad
promovidos por la Procuraduría General de la República
y el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos
Humanos, reconoce por primera vez el derecho de la mujer sobre
su propio cuerpo, ha habido un retroceso en este sentido en el
resto del país.
En diversos estados de la República los legisladores del
PAN y del PRI se han aliado para formular sus leyes protegiendo
absolutamente la vida desde el momento de la concepción,
leyes que han sido aprobadas sin considerar la opinión
de la ciudadanía, en especial la de las mujeres.
El 9 de septiembre de 2009 se reformuló de manera súbita
el artículo 12 de la Constitución Política
del Estado de Oaxaca, que protege la vida desde el momento de
la concepción, sin haberse realizado ninguna consulta
a la ciudadanía; fue una mayoría masculina quien
decidió por las mujeres. La propuesta fue presentada por
la diputada Perla Woolrich, militante del Partido Acción
Nacional.
El 30 de septiembre el consejo de la Comisión Estatal
de Derechos Humanos (CEDH) sesionó para analizar la propuesta
de presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la reforma
al mencionado artículo, petición realizada por
diversas organizaciones de la sociedad civil. La sesión
se realizó simplemente para legitimar la decisión
ya tomada de no presentar el recurso de inconstitucionalidad,
pues tanto para los diputados como para la CEDH, es mejor no
buscar conflictos y mantenerse en su espacio de confort.
El 1 de octubre las organizaciones civiles integradas en el colectivo
Huaxyacac, así como otras organizaciones y personas, realizaron
una conferencia de prensa para manifestar su inconformidad ante
la falta de compromiso de la CEDH con los derechos de las mujeres.
Es necesario preguntarse: ¿estas decisiones son realmente
tomadas por el consejo o por los diputados, o existe un poder
más alto que define la actuación de estos organismos?
¿Cuál es el camino?, es importante que tomemos
conciencia de que, a pesar de estas reformas, no podemos cerrar
los ojos a la realidad; el aborto es un problema de salud pública
y de justicia social. Con las reformas se condena a las mujeres
a no decidir sobre su libre maternidad, anteponiendo intereses
partidistas y moralistas a la vida de las mujeres, a pesar de
que Oaxaca es la cuna del laicismo mexicano.
Está documentado que los índices más altos
de mortalidad materna por abortos inseguros se encuentran en
América Latina, el sureste asiático y África,
principalmente en los países del tercer mundo o subdesarrollados.
Esto nos indica que son las mujeres pobres quienes más
sufren esta situación, por no contar con los recursos
necesarios para acudir a servicios médicos particulares
que garanticen un aborto seguro.
Las reformas aprobadas ya en 16 estados de la República
sólo llevan a seguir exponiendo la vida de miles de mujeres
que, por diversas circunstancias, tienen como último recurso
la interrupción del embarazo. Enfrentamos el reto de seguir
luchando por nuestro derecho a decidir.