MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 14 de agosto de 2009/ Número 7

INTERNACIONAL

 
Honduras: las organizaciones indígenas se preparaban para participar en la Asamblea Constituyente
 
Desde el golpe de Estado, integrantes de organizaciones indígenas han participado en la resistencia y afirman que han sido víctimas de acciones represivas por parte del ejército y la policía.
 
Diversos sectores de la sociedad, incluidos los pueblos indígenas, se han
manifestado contra el golpe de Estado
"Jamás claudicaremos a nuestra lucha histórica por una reforma a la constitución política de nuestra patria, en donde se reconozca el Estado multicultural y multilingüe en Honduras; los derechos particulares de nuestros pueblos; por una democracia participativa e incluyente; al consentimiento libre, previo e informado", se lee en un comunicado emitido el 1º de julio pasado por las 13 principales organizaciones indígenas de Honduras, en el que manifiestan su rechazo al golpe de Estado perpetrado el 28 de junio en su país.
 
Y es que los pueblos indígenas hondureños, como los del resto de América Latina, llevan años luchando por el reconocimiento de sus derechos y veían en la propuesta del presidente Manuel Zelaya para realizar una asamblea constituyente su oportunidad para lograrlo.
Es por ello que ahora forman parte activa de la resistencia popular contra el presidente de facto, Roberto Micheletti, y exigen la restitución de Zelaya.
 
En entrevista telefónica con MUNDO INDÍGENA, Tomás Gómez Membreño, miembro de la dirigencia del Consejo Coordinador de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) explicó que los pueblos originarios desde hace tiempo venían exigiendo al gobierno de la república una participación democrática directa, exigencia que tuvo mucho que ver con la decisión del presidente Zelaya de organizar una consulta que preguntara a la ciudadanía si quería que se colocara una cuarta urna en las elecciones generales de 2009, para decidir sobre la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente, decisión que detonó el golpe de Estado.

"Lo del 28 (la consulta) es una propuesta de los pueblos indígenas, porque a muchos gobiernos les planteamos que era necesaria la participación democrática de los pueblos indígenas y con el pueblo en general, entonces hicimos la propuesta al presidente y la apoyó, los indígenas plantearon la constituyente", afirmó Gómez.
 
El Copinh se preparaba para participar en la Asamblea Nacional Constituyente; había realizado y programado diversos foros de discusión, algunos con invitados de Bolivia y Ecuador que participaron en el proceso constituyente de sus países. Al mismo tiempo se preparaban para la resistencia, como expresaron en un comunicado emitido el 18 de mayo en el que lanzaron un "llamado a todos los sectores de la sociedad hondureña a que si los obscurantistas de los grupos de poder, las transnacionales y sus voceros nos niegan el derecho a la consulta y la refundación del Estado hondureño, como un estado popular y democrático, desarrollemos la más grande insurrección popular".
 
La represión
A partir del día del golpe de Estado, los integrantes de las organizaciones indígenas han estado participando en la resistencia en distintos puntos del país y afirman que han sido víctimas de diversas acciones represivas por parte del ejército y la policía. A finales de julio, cuando se dirigían a recibir al presidente Manuel Zelaya a la frontera con Nicaragua, el ejército les impidió el paso por la carretera y se vieron obligados a caminar 40 horas por la montaña, evadiendo el cerco militar. Algunos lograron cruzar la frontera y otros fueron detenidos.

 
El Copinh organizó movilizaciones en distintos puntos del país
Tomás Gómez relató a MUNDO INDÍGENA un poco sobre su experiencia: "Primero íbamos a ir en buses, pero donde nos detenían querían echarnos de vuelta, entonces fuimos caminando.
 
Fue muy duro, donde nos detenían nos apostábamos para que no nos regresaran y tratábamos de irnos de a pocos para rodear a salir adelante (de los retenes), cuando ellos vieron que íbamos evadiéndolos por las veredas ponían militares y eran muy agresivos, llegamos a un lugar donde ellos estaban y nos hicieron dos disparos.
"Hablamos con ellos, les dijimos: 'vamos a visitar a nuestro presidente, no vamos con violencia, por favor déjenos pasar porque somos hondureños, especialmente indígenas', pero ellos, negados. Entonces tuvimos que meternos a la montaña, donde caminamos 40 horas sin descansar, con hambre y sueño.

"Íbamos 300 en un grupo del Copinh y de Ofraneh (Organización Fraternal Negra Hondureña), los garífunas y otros. Iban Miriam Miranda (dirigente de Ofraneh), Bertha Cáceres y Salvador Zúñiga (líderes del Copinh). Había dos aviones de guerra que nos buscaban y teníamos que escondernos. Cuando íbamos casi llegando a El Paraíso (localidad fronteriza), ya nos tenían rodeados, listos sólo para tirar como si fuéramos grandes delincuentes. De ahí nos llevaron a otro retén y dejamos burlada a la policía con nuestras estrategias propias, sin violencia".

Una parte del grupo logró llegar a El Paraíso y varios cruzaron la frontera logrando llegar a Las Manos, localidad donde estaba Manuel Zelaya. Otros fueron detenidos en El Paraíso y trasladados a Tegucigalpa, donde al ser liberados se sumaron a otros contingentes. Según afirmó Gómez, y según testimonios transmitidos por "Radio Liberada" vía Internet, fueron víctimas de vejaciones y malos tratos.

Tras estos incidentes y hasta el cierre de esta edición, continuaban movilizándose en diversas partes del país. "Estamos organizando diversas actividades en diferentes puntos de Honduras, siempre en repudio al golpe de Estado. Estamos decididos a resistir el tiempo que sea necesario y pacíficamente; los golpistas están diciendo que nos estamos organizando en guerrilla pero es una farsa para intimidar al pueblo hondureño y para que la comunidad internacional nos juzgue como guerrilleros", concluyó Tomás Gómez.

Los indígenas de Honduras suman cerca del siete por ciento de la población nacional, conformado por lencos, garífunas y miskitos principalmente. También hay jicaques, chortis, tawahkas y payas.

Margarita Warnholtz
Fotos: Cortesía Copinh
 

 

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