MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 14 de agosto de 2009/ Número 7

CIUDAD

 
Destruye el GDF patrimonio cultural
 
El Pasajuego de Balbuena reproducía un espacio comunitario en donde las relaciones sociales y la identidad eran fundamentales
El 27 de octubre de 2008 el gobierno del Distrito Federal declaró patrimonio cultural intangible los juegos de pelota de origen prehispánico. "El documento fue firmado por el jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, y ahora no lo recuerda", señala Cornelio Pérez Ricados, representante de la Asociación Mexicana de Jugadores de Juegos de Origen Prehispánico A.C. (AMJJOPAC) y presidente de la Mesa Directiva de la Pelota Mixteca en el Distrito Federal.

No obstante, a menos de un año de aquel compromiso, denuncia el también jugador de pelota, "las cinco canchas conocidas como el Pasajuego de Balbuena, que se ubicaban en la colonia Del Parque de la Delegación Venustiano Carranza fueron destruidas, al grado de que ya no pueden ser utilizadas, bueno ahora ni siquiera puedes entrar", asegura.

El equipo conocido como La Quinta de los Gemelos, ha ganado varios torneos
 
El 7 de julio el gobierno del Distrito Federal convocó a una reunión de trabajo a la AMJJOPAC, en donde les pidió considerar la reubicación del Pasajuego y les propuso hacer un espacio en el camellón de Zaragoza. "Nosotros en esa reunión les dijimos que no se podría reubicar porque estábamos destruyendo un patrimonio cultural ya declarado, que no tenía sentido que de un día para otro se les ocurriera cambiar el espacio, cuando ese lugar tiene una tradición de más de 50 años", afirmó Pérez Ricados. En esa ocasión las partes se levantaron de la mesa sin llegar a ningún acuerdo. Dos días después el campo amaneció destruido.

El arraigo
El Pasajuego de Balbuena es el juego de pelota con más arraigo en la ciudad de México, afirma Eduardo Arallenes Ríos, jugador de primera fuerza y miembro del equipo conocido como La Quinta de Los Gemelos, recién llegados del Torneo Nacional realizado en Fresno, California. "Mi padre comentaba que en aquél entonces en la ciudad de México había muchos terrenos baldíos y buscaron uno en donde pudieran practicar la pelota. Lo encontraron cerca de la terminal de autobuses, ahí comenzaron a reunirse poco a poco, los que llegaban o los que ya se iban de regreso a su pueblo y pasaban a jugar o a dejar algún recado", comenta.

Por su parte, Pedro Cruz Galván, jugador de segunda fuerza egresado de la Facultad de Veterinaria y actualmente profesor del IPN, reconoce cómo encontró un espacio donde poder jugar la pelota mixteca después de haber emigrado de Oaxaca a la ciudad de México: "Mi padre me enseñó. Él fue campeón en los Valles Centrales de Oaxaca y jugó hasta 1965, ese mismo año empecé, yo tenía 15 años".
 
Y recuerda, "cuando yo me vine a estudiar a la UNAM en 1972, me entero de que existe un patio de pelota mixteca, que es Balbuena; lo visito y me encuentro con conocidos que habían venido a jugar desde Oaxaca a la ciudad. Entonces encontré mi espacio, mi medio, un lugar como en el que yo me movía allá en mi tierra. Mandé pedir mi guante a Oaxaca y comencé a jugar. Así ha sido hasta la fecha", añadió.

Significado del juego en la cultura
A su vez, Teresa Mora Vázquez, encargada del dictamen cultural que sustentara la declaratoria, afirma: "Me interesa que se vea el deporte como parte de la cultura, por ejemplo el futbol y la identidad que se da a través del juego. Ahora lo que pasa con la pelota mixteca o tarasca es que se trata de juegos que vienen de nuestras raíces, como patrimonio vivo desde la época prehispánica. Lo que nos interesa que se vea es cómo a lo largo de tantos siglos le sigue significando a las personas; cuando la gente usa algo y lo reproduce es porque le significa, de lo contrario desaparece.

 
El juego reproduce un espacio comunitario
 "Pero lo más importante -continua la antropóloga e investigadora de la Dirección de Etnología y Antropología Social del INAH- (es) que a través del juego se reproduce un espacio comunitario donde las relaciones sociales y la identidad son fundamentales, tanto entre los jugadores locales como con los espectadores, es por eso que ellos están luchando, porque han establecido una relación con ese espacio por generaciones. Y su relación con ese lugar les sirve para su reproducción comunitaria y construcción de su historia."
 
En este sentido, Cornelio Pérez comenta: "No estás afectando solamente a un grupo de personas que se reúnen cada ocho días en el Pasajuego de Balbuena, estás afectando a una tradición que se remite a los estados de Oaxaca, Michoacán y Guerrero. Esos campos han sido mantenidos gracias al intercambio y al tequio, ahí se crean una especie vínculos comunitarios a través de la comida, la fiesta patronal, algo que no pueden entender los gobernantes".

A la espera
Al cierre de esta edición la Asociación Mexicana de Jugadores de Juegos de Origen Prehispánico A.C. seguía a la espera de una respuesta a su solicitud de audiencia con el jefe de gobierno Marcelo Ebrard, entregada el 16 de julio con carácter de urgente. En las últimas semanas se han reunido con la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal para que emita una recomendación al GDF, exigiendo la devolución del Pasajuego de Balbuena y la suspensión total de las obras hasta llegar a acuerdos entre ambas partes.

Emmanuel Audelo E
Fotos: Emmanuel Audelo E
 
 

 

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