MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 14 de agosto de 2009/ Número 7

INTERNACIONAL

 
Inmigrante indígena sufre el despojo de su bebé
 
Una corte de Estados Unidos declaró a Cirila Baltazar incompetente para ser madre porque no habla inglés y por no comprarle pañales a su hija antes de que naciera
 
Cirila Baltazar Cruz con su bebé
A diferencia de cualquier madre que puede alimentar y dar afecto a su bebé después de dar a luz, la indígena chatina Cirila Baltazar Cruz ha sido privada de tener consigo a su pequeña hija Rubi Juana Méndez Baltazar de nueve meses de edad, luego de que una corte del Condado de Jackson, en el estado de Mississippi, ordenara darla en adopción al imponer cargos de negligencia en su contra y con el argumento de que se trata de una inmigrante indocumentada que no habla inglés.

Cirila Baltazar, de 34 años de edad, dio a luz el 16 de noviembre de 2008 en el Hospital Singing River, de Pascagoula, Mississippi. Ella es una inmigrante indígena, originaria del municipio de San Juan Quiahije, en el estado de Oaxaca, México y su idioma materno es el chatino.

El día que tuvo a su bebé se dirigía a una tienda. Al sentir que era momento de dar a luz pidió ayuda a una patrulla de policía que se encontraba cerca, repitiendo la palabra "hospital" y fue trasladada de emergencia a la clínica.
Después del parto, Abigail Medina, quien trabaja como intérprete de inglés a español en el hospital, interrogó a Cirila sobre su vida personal, a pesar de que ella habla un español muy limitado. La intérprete también le peguntó si quería "dar a su hija en adopción o regalarla".

Inicialmente, este caso se dio a conocer por denuncias de la Alianza por los Derechos de los Inmigrantes en Mississippi (MIRA, por sus siglas en inglés) y después varios medios de comunicación lo difundieron. Durante una entrevista transmitida por Radio Bilingüe, Baltazar afirmó, a través de la intérprete chatina Yolanda Cruz, que no entendió lo que Medina le estaba preguntando. Esto, debido a que la intérprete de origen puertorriqueño hablaba muy rápido y a que Cirila se comunica principalmente en chatino.

Dos días después de que Cirila Baltazar diera a luz, el hospital reportó su parto como un caso de negligencia infantil al Departamento de Recursos Humanos de Mississippi, con base en el reporte que hizo la intérprete. Inmediatamente, la bebé fue enviada a un centro de adopción y se inició un proceso legal. El reporte fue recibido en la Corte Juvenil del Condado de Jackson el 9 de diciembre y presentado como parte de las acusaciones por el fiscal Michael Wilson Breland.

Cuando Cirila preguntó por su niña en el hospital, le dijeron que regresara al día siguiente y después le comunicaron que su bebé se encontraba en un centro de adopción, porque ella no iba a poder hacerse cargo de su hija.

Después, el Departamento de Recursos Humanos de Mississippi la dio en adopción a un matrimonio adinerado, en cuyo poder se encuentra desde hace nueve meses. Sólo en tres ocasiones Cirila pudo "visitar" a su hija, durante una hora, en el centro de adopción.

En la última audiencia, realizada en el mes de mayo, la juez Sharon Sigalas de la corte local, ordenó la cancelación de los derechos de maternidad de Baltazar Cruz, incluidas las visitas. Esta situación provocó en ella una fuerte crisis emocional, depresión y angustia por recuperar a su nena.

Fuentes cercanas a Cirila Baltazar indican que afectó su salud, pues ha dejado de comer de manera normal, sufre insomnio, ataques de vómito y largos periodos de tristeza. "Yo quiere a mi bebé", es la expresión más frecuente que se escucha de los labios de esta mujer indígena.

Actualmente, Cirila Baltazar es representada por la abogada Mónica Ramírez, del Southern Poverty Law Center, una organización no lucrativa que se dedica a la defensa legal de las personas de escasos recursos. Debido a que la corte emitió una orden de mordaza, que prohíbe a los involucrados en el caso dar información o hacer comentarios públicos al respecto, existe un gran hermetismo en torno a este caso.
 
El "delito" de ser indocumentada y no hablar inglés
Entre las acusaciones en contra de Cirila Baltazar se encuentra la de vivir en una casa cuyo contrato de arrendamiento no está a su nombre y compartir la vivienda con otros hombres con quienes no tenía relación ni comunicación; no haber comprado pañales desechables, ni fórmula o leche para la bebé (antes de que ésta naciera) y que la bebé no tenía una cuna.

Igualmente, se le acusa de ofrecer servicios sexuales al dueño del restaurante chino Biloxi (donde ella trabajaba) a cambio de que éste la dejara vivir en su casa. En la entrevista realizada por Samuel Orozco, del programa Línea Abierta de Radio Bilingüe, Cirila desmintió esta versión, -a través de la intérprete chatina Yolanda Cruz.
 
Indignación
Este caso ha causado una gran indignación entre la comunidad indígena migrante y el público en general. En una carta enviada a la juez Sigalas, Rufino Domínguez, director ejecutivo del Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño (CBDIO), indica que "debe tomar en cuenta los factores culturales y sociales en los que se contextualiza este caso. Se trata de una indígena migrante, que como más de 12 millones de personas sin documentos en Estados Unidos, sólo busca ganarse la vida. Su estado migratorio no debería ser motivo para arrebatarle a su hija".

Igualmente, la misiva expresa que el hecho de que el hospital no haya proporcionado a Cirila un intérprete en su lengua nativa, viola la ley del Título VI del Acta de Derechos Civiles de 1964, emitida por el entonces presidente Lyndon B. Johnson, y la Orden Ejecutiva 13166, implementada por el presidente Clinton sobre el derecho de toda persona de tener un intérprete en las cortes.

Mediante una carta enviada el 11 de junio, el CBDIO, pide a la juez que "reconsidere la decisión de la corte, permita que Cirila Baltazar Cruz cuente con un intérprete en idioma chatino, entrenado de manera profesional, y sea representada por un abogado para defender sus derechos".

Igualmente, la organización indígena con sede en Fresno California, solicitó a la juez "retirar los cargos infundados en contra de Cirila Baltazar Cruz y se le regrese a su hija Rubi Juana Méndez Baltazar".La próxima audiencia en la corte será el 18 de noviembre. Mientras tanto, Cirila Baltazar ha manifestado estar dispuesta a luchar hasta que le regresen a su hija.

Bertha Rodríguez Santos
Foto: Especial
 
 

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