MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 12 de junio de 2009/ Número 6

NEGOCIOS

 
Productores se unen para comercializar
 
La UNORCA ofrece a sus afiliados alternativas de mercado y busca consolidar una sociedad financiera
La marca Primer Café se vende en diversas cafeterías del país
 Primer Café es la marca con que la red de cafetaleros de la UNORCA (Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas) ofrece al público este grano. Formada por cooperativas y pequeñas empresas indígenas de 12 estados de la República, según Rogelio Alquisiras Burgos, integrante de la Comisión Ejecutiva Nacional de UNORCA, esta red cuenta con alrededor de 20 mil socios beneficiarios. Alquisiras explica cómo nació esta red: "Hace poco más de diez años detectamos que los productores de café recibían un precio muy bajo cuando lo vendían como materia prima, entonces buscamos nuevas formas de comercialización que permitieran acercarnos más a los consumidores finales".

Fue así como se creó la Distribuidora de Cafés Rurales de México S.A. de C.V. con su marca Primer Café, a través de la cual se comercializa el producto de organizaciones indígenas de Chiapas, Guerrero, Veracruz. Oaxaca, Puebla, Hidalgo, Nayarit, San Luis Potosí, Jalisco, Tabasco, Colima y Querétaro. Ofrecen café orgánico y convencional, empacado en distintas presentaciones, que hoy se vende en el mercado nacional e internacional.

A 24 años de su creación, la UNORCA cuenta con 2,792 organizaciones afiliadas en 26 estados del país, 80% de ellas integradas por población indígena. Más de mil de estas últimas son pequeñas y medianas empresas productivas, dedicadas a diferentes actividades: mezcaleros, artesanos, prestadores de servicios turísticos, cafetaleros, productores de maíz, frijol, plátano, zarzamora y una gran diversidad de productos del campo; fabricantes de muebles, empacadores de conservas y ganaderos, entre otros.

Así como la red de cafetaleros reúne a productores indígenas de diversos estados para comercializar, diferentes áreas hacen lo mismo con otros productos del campo.

Por otro lado, UNORCA está creando la red de ecoturismo, que aglutina a microempresas afiliadas dedicadas a este ramo que comienzan a promocionar sus servicios en conjunto. También reciben apoyo técnico y capacitación. Si bien todavía son pocas, varias más están en formación y algunas han surgido desde organizaciones que se dedicaban a otras actividades. Por ejemplo, el parque ecológico El Encinal, de Huexotitla Hidalgo, inició como un proyecto de reforestación; una vez que el grupo de indígenas nahuas dueño de este parque arboló las diez hectáreas que tenía, la gente comenzó a llegar "porque era un lugar muy bonito", entonces se les ocurrió convertirlo en centro turístico y construyeron cabañas, juegos infantiles y adecuaron un espacio que rentan para fiestas. Ahora ofrecen paseos guiados, tienen un vivero de plantas medicinales e iniciarán la creación de un venadario.

"El papel de UNORCA es facilitar y apoyar a las empresas afiliadas en sus necesidades, que son distintas. Algunas requieren de asistencia técnica y capacitación, otras de apoyo en comercialización o en transformación de productos. Por ejemplo en Nayarit han estado trabajando más en la cuestión del valor agregado de los productos, de tener una marca, poder empacar, ser ellos quienes directamente coloquen el producto en el mercado, inclusive hasta el consumidor, pues algo que revisábamos es que la mayor utilidad se queda en los procesos intermedios", comenta Jaime Castillo, integrante también de la Comisión Ejecutiva Nacional.

Así, según la actividad que realiza cada empresa afiliada, ésta cuenta con diversos apoyos que incluyen la gestión ante instituciones gubernamentales y la consecución de créditos y recursos económicos.

UNORCA creó recientemente una sociedad financiera de objeto múltiple, para dispersar recursos a sus organizaciones de productores al menor interés posible. Esta empresa social, Servicios Sustentables, Agropecuarios y Forestales, S. A. de C. V., (SAFSA) "surge como una alternativa de los productores de UNORCA para apropiarse de las cadenas productivas y capitalizar sus estructuras económicas", explica Alquisiras. SAFSA es una empresa que apenas inicia, pero que se consolida como un proyecto importante de apoyo para las empresas indígenas afiliadas a UNORCA.

Margarita Warnholtz
Foto: Especial
 

 Siguiente  Índice