Suplemento de MILENIO Diario
y SEPRADI, 12 de junio de 2009/ Número 6
OPINIÓN
VIDA COTIDIANA
Sofía Robles Hernández*
Día Internacional de Acción
por la Salud de las Mujeres
En 1997, durante el 5o Encuentro Internacional de Mujer y
Salud en Costa Rica, las organizaciones asistentes declararon
el 28 de mayo como el Día Internacional de Acción
por la Salud de las Mujeres, debido a los altos índices
de morbilidad y mortalidad que padecen al mismo tiempo, la Organización
Mundial de la Salud impulsó el programa por una maternidad
sin riesgos. Hace ya 12 años que se adoptó este
día y aún no es suficientemente difundido por las
instancias gubernamentales.
Este día es recordado especialmente por las organizaciones
no gubernamentales que impulsan el derecho de las mujeres a la
salud y de manera especial para demandar al gobierno mayor atención
y presupuesto para cubrir sus demandas y necesidades.
Como en muchos renglones, la problemática de la salud
es crítica en las zonas rurales e indígenas, pues
además del servicio de salud básico con que se
cuenta, la situación de pobreza y la carga de trabajo
de las mujeres hacen más difícil esta situación.
Este día 28, Servicios del Pueblo Mixe y la Red por los
Derechos Sexuales y Reproductivos en México, en coordinación
con la unidad médica de una comunidad de la Sierra de
Oaxaca, celebramos con alrededor de 80 mujeres de la comunidad,
a quienes se les informó su derecho a contar con servicios
de salud de calidad, lo cual incluye el abasto de medicamentos
y una buena atención.
Fue muy notorio que la expresión de las mujeres ante esta
información es que no hay medicina, aunque vayan a consulta
no resuelven nada; cuando hay situaciones mas graves de salud
lo único que logran es la canalización a alguna
clínica de otro nivel. Entonces empezamos con los problemas
económicos de las mujeres y hasta aquí llega la
atención a la salud.
Ante esta situación es necesario fortalecer el conocimiento
de las mujeres al derecho a la salud, establecido en diversos
instrumentos internacionales y retomados por nuestra Carta Magna,
para que sean ellas de manera directa quienes exijan a los gobiernos
la atención debida a este servicio.
Celebramos la aprobación de la ley de una vida libre de
violencia y la NOM 046 sobre violencia familiar y sexual en contra
de las mujeres, que permite su acceso a la atención médica
y legal. Solo falta procurar los mecanismos para hacerlas efectivas
en los casos necesarios, sobre todo en las poblaciones más
lejanas.