MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 20 de marzo de 2009/ Número 5

CIUDAD

 
Empleadas del hogar defienden sus derechos
 
La meta de este año es formar un sindicato
La falta de oportunidades las obliga a trabajar como empleadas del hogar, oficio en el que se exponen a ser discriminadas, chantajeadas, explotadas y en muchos casos víctimas de violencia física, sexual y psicológica. Casi dos millones de mujeres mexicanas trabajan en el servicio doméstico, de ellas 80% son indígenas que abandonan sus comunidades para buscar empleo en las ciudades. El servicio doméstico remunerado es la tercera ocupación más importante de la población femenina económicamente activa de la República Mexicana.
 
Estas mujeres generalmente no saben que tienen derechos humanos y menos aún que existen los derechos laborales; al trabajar aisladas, son vulnerables a vivir situaciones de explotación, discriminación y malos tratos.

Marcelina Bautista es la directora del CACEH
 
Ante esta perspectiva, un grupo de trabajadoras del hogar encabezado por Marcelina Bautista, mixteca de Oaxaca, fundó el Centro de Apoyo y Capacitación para las Empleadas del Hogar, A. C. (CACEH). Esta organización funciona desde hace nueve años en el Distrito Federal y actualmente atiende a cerca de dos mil mujeres por año. Cuenta con cuatro áreas de trabajo: capacitación, difusión del centro de apoyo, servicios de colocación y asesorías.
 
"Damos cursos los domingos cada 15 días, actualmente estamos trabajando más en el tema de derechos sexuales y reproductivos, pero también hemos dado cursos sobre migración, trabajo infantil y por supuesto los de derechos humanos y derechos laborales", explica a Mundo Indígena Marcelina Bautista. "Asesoramos a las compañeras que vienen o a veces llaman por teléfono con algún problema, a veces lo podemos resolver y otras las remitimos a alguna asociación que pueda ayudarles, por ejemplo cuando son asuntos jurídicos o de salud", comenta.
 
Para difundir los servicios que da el centro y convocar a las empleadas del hogar, recorren los fines de semana los parques públicos y demás lugares donde suelen reunirse estas trabajadoras. Ahí hablan con ellas y distribuyen volantes sobre sus actividades. Sin embargo, cada vez son más las que llegan por recomendación de otras y por esta misma vía es que cada vez las buscan más amas de casa que solicitan empleadas.
 
"Es importante que cada vez más mujeres sepan que hay un centro que las respalda y conozcan las leyes que las protegen, pues trabajan solas en una casa ajena. Por eso dedicamos gran parte de nuestros esfuerzos a la difusión de CACEH, para que las trabajadoras se acerquen a los cursos y puedan establecer relaciones laborales favorables para ellas y sepan que pueden denunciar los abusos que se cometan en su contra", dice Bautista.
 
Actualmente consiguen recursos a través de proyectos concretos que presentan a instituciones como Indesol e Inmujeres y de cada uno reservan una partida para difusión, de manera que puedan imprimir folletos y volantes para convocar a los cursos y actividades correspondientes. CACEH forma parte de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar, instancia formada por 25 organizaciones de once países de la región. Actualmente Marcelina Bautista es su Secretaria General, cargo para el que fue electa en la asamblea de 2006.
 
En 2007 la diputada Rosario Ortiz presentó al Congreso una iniciativa de reforma al capitulo 13 de la Ley Federal del Trabajo, en la que se mencionan los derechos y obligaciones de las empleadas domésticas, impulsada por CACEH y otras organizaciones similares que funcionan en distintas ciudades del país. "La propuesta la basamos en la experiencia de las organizaciones que hemos trabajado con estas empleadas, tomadas desde las necesidades de las personas que atendemos, por ejemplo definir las diversas modalidades de la forma en que se colocan, de entrada por salida, de planta, el horario de trabajo, etc. desde la perspectiva de una condición digna de trabajo", explica Marcelina Bautista. La propuesta no pasó, por lo que continúan trabajando en ella, esperando a ver si alguien la retoma en la siguiente legislatura. "A ver a qué partido le interesa el tema, considerando que son más de dos millones de personas las que trabajan como empleadas del hogar", comenta.
 
Por otro lado, las trabajadoras decidieron organizarse para formar un sindicato "como respuesta a la no aceptación de la iniciativa de ley". Según Marcelina Bautista, ese será el trabajo más fuerte que realizarán este año.
 
Margarita Warnholtz
Foto: Emmanuel Audelo E.
 

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