MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 12 de diciembre de 2008/ Número 4

OPINIÓN

 
 
EDITORIAL

 
La Virgen de Guadalupe , constituye sin duda un símbolo de la identidad mexicana y es venerada por los diversos pueblos originarios que hay en el país. El culto guadalupano ha cruzado la frontera norte de la mano de los migrantes que se reúnen cada 12 de diciembre para celebrar a la virgen, con fiestas y procesiones en ciudades como los Ángeles, Chicago y hasta en el Central Park de Nueva York.
 
Pero los migrantes indígenas no solamente se reúnen para celebrar fiestas religiosas, también se organizan para defender sus derechos y participar en política. En este campo, la elección de Barak Obama a la presidencia de Estados Unidos debería representar una esperanza para ellos. Más que por sus propuestas, porque él mismo es hijo de un migrante proveniente de un pueblo originario de Kenya donde todavía vive su abuela, en condiciones similares a las de muchas comunidades de origen de los indígenas mexicanos que trabajan en el país del norte, porque viajó a distintos países con su madre, una antropóloga norteamericana, y de alguna manera representa la multiculturalidad. Lo anterior lo hace necesariamente una persona sensible a los problemas de marginación y discriminación que sufren las minorías. Sin embargo, no se puede asegurar que vaya a haber un cambio real y positivo para los migrantes, pues finalmente es parte del mismo sistema que históricamente los ha marginado. De todas formas las condiciones parecen ser mucho más favorables para ellos que en el régimen republicano de George Bush.

 
 
 
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