MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 12 de diciembre de 2008/ Número 4

INTERNACIONAL

 
Colombia: se suspende el diálogo pero la Minga continúa
 
El movimiento indígena realizó una histórica marcha a Bogotá
 
La guardia indígena en la Plaza de Bolívar, centro de Bogotá
20 de noviembre: mientras la minga se acercaba a Bogotá, un evento eruptivo del volcán del Huila, inundaba de lodo a 9 resguardos indígenas. Durante más de una semana comunidades nasa se mantuvieron incomunicadas, pues la lluvia que caía sobre todo el país causó derrumbes e inundaciones que impidieron el paso a quienes intentaban llevar auxilio. Muchos de los marchantes de la minga eran originarios de esos resguardos, sin embargo, continuaron su camino a Bogotá, pues, como bien explicaron, la minga es "un esfuerzo colectivo convocado con el propósito de lograr un objetivo común. Cuando se convoca una Minga, esta tiene prioridad sobre otras actividades, que se posponen para cumplir con el propósito común."

El 25 de noviembre regresaron a sus comunidades dejando una comisión negociadora en Bogotá. El 27 en Popayán, capital del departamento del Cauca donde inició el movimiento, esta reportera conversó con Aída Quilcué, la consejera mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) - primera mujer en ocupar este cargo- y líder del movimiento. Previamente platicó con el coordinador de capacitación de la misma organización Gilberto Yagüé quien hizo un recuento de la historia del movimiento indígena en la región. Explicó que el CRIC fue "pionero de la lucha indígena" en Colombia a partir de los años 70 y continuó haciendo referencia a la constitución de 1991, "un nuevo pacto entre la ciudadanía colombiana", en la que se reconoció por primera vez la existencia de los pueblos indígenas pero que ahora se considera letra muerta, pues no se ha legislado sobre los derechos que en ella obtuvieron y en cambio se han hecho leyes que los contradicen, como el estatuto rural y el código minero, que van en contra de dicho artículo y "permiten que los intereses trasnacionales se instalen aquí... y va habiendo un despojo territorial".
 
Inicio del nuevo levantamiento
Lo anterior más la insistencia del gobierno en decir que los indígenas organizados son terroristas aliados a la guerrilla, lo cual niegan rotundamente, llevó al inicio de un nuevo levantamiento en el Cauca. Yagüé explicó que en 2004 hicieron una marcha a Cali y desde entonces quedó pendiente un debate con el gobierno. Desde julio de este año, cuando inició la minga, enviaron mensajes para que los atendiera el presidente Álvaro Uribe Vélez pero como no hubo respuesta, el 14 de octubre decidieron tomarse la carretera Panamericana.
 
La represión
La respuesta gubernamental no se hizo esperar, llegó el ejército a desalojarlos de la vía y cuando se replegaron al resguardo "La María", situado a orillas de la carretera, los persiguieron y según contaron testigos a esta reportera "se armó una batalla campal, los soldados con armas de fuego y los indígenas y su guardia con bastones. El ejército no debía disparar pero como los indígenas resistían usaron sus armas y hubo muertos y heridos, fueron a perseguirlos hasta adentro de las casas del resguardo, quemaron y destruyeron algunas, fue horrible…". Los muertos de ese día se sumaron a los 11 indígenas según el CRIC y dos según el gobernador del Cauca, asesinados en los 15 días anteriores en distintos hechos y comunidades.
 
Respecto al incidente en la María, Yagüé contó: Fue ocupada a sangre y fuego, había un sitio donde estaban expuestos nuestros símbolos. Estaban la bandera de Colombia, y la del CRIC… cuando la policía dispersa a la gente y sube a ese escenario, lo primero que hace es tumbar las astas y quemar la bandera del CRIC, acto seguido entonan el himno nacional, o sea esto quiere decir que nos están dando un trato de un ejército que derrota a otro ejército". A partir de estos hechos los integrantes de la minga -a la que se unieron indígenas de diversas regiones del país- decidieron marchar a Cali, donde iban a encontrarse con el presidente pero no llegó y se regresaron.
 
Movilización en La María

Finalmente la reunión con Uribe se dio en La María el 2 de noviembre y participaron además otras organizaciones campesinas de la región. Según el CRIC, "el presidente de la república no dio respuesta política clara y concreta a ninguno de los puntos que obligaron a los pueblos a movilizarse" y por lo tanto decidieron iniciar una marcha a Bogotá.

Los puntos eran: no a los tratados de libre comercio; rechazo a la política de seguridad democrática, al Plan Colombia, a la parapolítica, la guerra sucia y la represión; derogación de toda la legislación de despojo, particularmente del estatuto rural; y el derecho a tener una agenda propia, desde los pueblos, mediante la creación de mecanismos de soberanía, paz y convivencia.
 
La minga en Bogotá
Y a Bogotá entraron miles de indígenas de todo el país, que se vincularon a la minga iniciada en el Cauca, con las mismas demandas y algunas otras particulares de cada región. A su llegada se les unieron estudiantes e integrantes de organizaciones de la sociedad civil. Según Aida Quilcué marcharon unas 50 mil personas.

En la capital del país lograron reunir a cerca de diez ministros, varios viceministros y otros funcionarios. El 25 de noviembre la mayoría salió de Bogotá dejando una comisión negociadora preparando una reunión para el 2 de diciembre en la que se firmarían acuerdos.

Haciendo un balance de la minga hasta ese momento, Quilcué comentó: "ha sido importante porque uno de los objetivos grandes era romper la opinión internacional y nacional en términos de decir la verdad: que en Colombia se violan los derechos humanos, que hay crímenes de estado, que hay un desplazamiento forzado, que hay asesinatos, que hay detenciones selectivas". Explicó que esto afecta a toda la sociedad, no solamente a los indígenas y que la gente tiene miedo a hablar y continuó: "Yo creo que la minga rompió eso, y lo hicimos en el marco de la resistencia civil, rompimos el estado de conmoción interior y le dijimos al estado que no es la norma que se operativiza en Colombia sino que se debe empezar a escuchar al pueblo". Afirmó que tuvieron el respaldo de muchos sectores sociales "que uno nunca se imaginó que tenían la esperanza puesta en nosotros". Resaltó la importancia de que se trataran algunos temas por primera vez, así fuera solamente para ponerlos en la agenda, específicamente el tema del subsuelo y también haber logrado que continúe vigente en Colombia el Convenio 169 de la OIT, pues de acuerdo a las leyes podía perder vigencia en 2011.
 
El regreso
Para el 2 de diciembre estaba programada una nueva reunión con representantes gubernamentales, pero éstos la aplazaron, lo cual fue considerado por la Minga como una falta de respeto por lo que decidieron romper el diálogo y regresar a sus comunidades. En un comunicado el CRIC declaró: "Hoy, ante la noticia institucional del aplazamiento de lo programado, los mingueros consideramos que hay un nuevo irrespeto a las demandas sociales, que el gobierno no cumple su palabra, continúa mintiendo al país... (Nos) vamos entonces, con la dignidad en alto y la convicción desde el corazón de la justeza de nuestras luchas y el compromiso de continuar tejiendo la palabra hasta que ésta se vuelva mandato en un país que reconozca y respete la diversidad de la naturaleza, los pueblos y los pensamientos".

El diálogo quedó entonces interrumpido, pero el movimiento continúa.
 
Margarita Warnholtz
Foto: Cortesía CRIC
 

 

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