Suplemento de MILENIO Diario
y SEPRADI, 10 de octubre de 2008/ Número 3
OPINIÓN
VIDA COTIDIANA
Sofía Robles Hernández*
Las mujeres por el derecho
a decidir
La ley aprobada en el DF y que entró en vigor en abril
de 2007, sobre el acceso a las mujeres al aborto en las primeras
doce semanas de gestación, es uno de los avances más
importantes en los últimos tiempos, que en especial las
mujeres hemos logrado para hacer efectivo nuestro derecho a decidir
libremente sobre la maternidad; esta ley sienta las bases para
que los demás estados legislen en este mismo sentido.
Los problemas que actualmente vive la población por falta
de acceso al aborto libre y seguro son múltiples, tanto
en zonas indígenas, como no indígenas.
Las mujeres indígenas que vivimos en diferentes lugares
del territorio nacional nos enfrentamos a diversas problemáticas,
como el acceso a servicios de salud, a la educación y
en especial a los servicios de salud sexual y reproductiva, que
desencadenan el embarazo adolescente y la mortalidad materna,
de la cual una de las causas principales es el aborto inseguro.
Por ello la despenalización del aborto es un asunto de
justicia social, pues las mujeres pobres son las que tienen que
enfrentar este problema en situaciones muy difíciles o
simplemente no interrumpen el embarazo y condenan al hijo a una
vida de pobreza, sin la posibilidad de poder brindarle una vida
digna.
Según datos del Instituto Alan Guttmacher, El Colegio
de México y Population Council, la tasa anual de abortos
inducidos en México es de 33 por cada mil mujeres de 15
a 44 años; una cifra ligeramente superior al promedio
que se reporta para Latinoamérica (31 por mil). A nivel
nacional, ocurren aproximadamente 44 abortos por cada cien nacidos
vivos.
Haciendo un sondeo sobre la aprobación del aborto legal
en el DF, se recogieron algunas opiniones de activistas indígenas
que no pueden evitar recordar dentro de su vida escolar cuántas
compañeras tuvieron que abandonar la escuela por embarazos,
o casos extremos en donde se encuentra un recién nacido
muerto o abandonado, o en los que las mujeres fallecieron por
problemas de parto. Consideran que: "La ley del DF es una
oportunidad para las mujeres que deciden interrumpir un embarazo
no planeado, ya por estar estudiando o haber tenido dos o más
hijos y no poder mantener dignamente a otros".
En la forma de pensar de las mujeres tiene mucho peso la cuestión
moral o religiosa pues ven el aborto como un pecado, sobre todo
las de mayor edad; sin embargo hay estudios que indican que el
80% de las mujeres que abortan son católicas. Por otra
parte está la opinión de las mujeres jóvenes
o en edad reproductiva, en donde se ve más apertura en
cuanto a decidir por el aborto. Otra experiencia dolorosa es
que una mujer fue obligada a abortar por su pareja y para ella
fue muy desagradable.
En este caso y de acuerdo a la nueva ley a ninguna mujer se le
debe obligar a abortar, la decisión tiene que ser tomada
por ella misma; obligarla es un delito y debe de ser castigado.
Tomar una decisión para practicarse un aborto no es nada
fácil, cada situación es distinta, cada mujer actúa
de acuerdo a su circunstancia. Lo importante es que exista la
posibilidad de que las mujeres puedan hacer uso de su derecho
a decidir sobre su cuerpo y que la interrupción legal
del embarazo sea una realidad en nuestro estado de Oaxaca y en
todos los estados de la República.
*Titular del departamento
de género y mujer mixe de Servicios del Pueblo Mixe, A.C
e integrante de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos
de México.