Suplemento de MILENIO Diario
y SEPRADI, 8 de agosto de 2008/ Número 2
OPINIÓN
EDITORIAL
9 de agosto, Día Internacional de las Poblaciones
Indígenas, 2008, Año Internacional de las Lenguas
Maternas y 2005-2015 Segundo Decenio Internacional de los Pueblos
Indígenas del Mundo. Todo eso se celebra en el planeta
alrededor de los pueblos originarios y representa logros importantes
del movimiento indígena internacional. Sin embargo, para
empezar, nadie sabe cuántos son ni dónde están.
Hay aproximaciones y datos más precisos en algunas regiones
que en otras, pero las estimaciones globales son muy vagas. Además,
así se les festeje su día, su año o su decenio,
todavía son los más marginados del mundo, a pesar
de que la mayoría habita los lugares más ricos
en recursos naturales, no por casualidad, sino porque así
los han conservado. Por lo mismo, en casi todos los países
enfrentan conflictos territoriales. Las empresas mineras, petroleras
y hasta turísticas, los mismos gobiernos incluso, intentan
permanentemente expropiar sus tierras en aras del "desarrollo".
Esto no lo detiene ningún festejo, y hasta ahora tampoco
las declaraciones y convenios internacionales. Tampoco han servido
para detener la desaparición de los idiomas autóctonos
y la riqueza cultural y de conocimientos que engloba cada uno
de ellos. Pero sirve para recordar que existen y que además
de estar marginados y luchando por sus territorios, están
en la vida cotidiana del campo, en las ciudades, en foros internacionales,
en universidades prestigiosas, en empresas, en cargos públicos,
espacios políticos, escribiendo en el periódico
y hasta en las olimpiadas; están presentes en todos los
espacios de la sociedad.
Los convenios y declaraciones internacionales, lo mismo que las
fechas conmemorativas, son conquistas de los pueblos indígenas,
sin duda importantísimas, pero son sólo el inicio
de una larga lucha por la reivindicación real y efectiva
de sus derechos.