MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 12 de marzo de 2010/ Número 10

OPINIÓN

 
 
Discusiones sobre el cambio climático
María Berenice Sánchez Losada
 


La 15º Conferencia de las Partes (COP15) de la Convención Marco sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (CMNUCC), llevada a cabo en Copenhague, Dinamarca, en diciembre del año pasado, que había generado múltiples expectativas alrededor de los resultados de las negociaciones sobre el segundo periodo de compromisos del Protocolo de Kyoto, culminó en el fracaso expresado por las contradicciones entre las posiciones de los países desarrollados y los países en vías de desarrollo. Ahora es evidente que las soluciones al cambio climático dependen cada vez menos de los llamados acuerdos de alto nivel y cada vez más de la incidencia plena y efectiva de la sociedad civil, dentro de la cual, los pueblos indígenas y comunidades locales debemos desempeñar un papel esencial.
Copenhague marcó no sólo el fin, sino el fracaso del proceso señalado por la llamada Hoja de Ruta de Bali, derivada de la COP13 celebrada en Indonesia en 2007, que demandaba que las Partes establecieran acuerdos sobre la base de compromisos y acciones claras, ambiciosas y jurídicamente vinculantes para cambiar los escenarios catastróficos que se están convirtiendo en una realidad.

La COP15 finalizó con la adopción, no por consenso, del Acuerdo de Copenhague, promovido por Estados Unidos y consensuado con China, India, Brasil y Sudáfrica, dejando de lado los documentos adoptados en reuniones previas y que, según los procedimientos establecidos por la CMNUCC, debían ser la base de las negociaciones. Así, el segundo periodo de compromisos del Protocolo de Kyoto fue sustituido por un acuerdo político de buenas intenciones, invisibilizando la presencia de los pueblos indígenas y de las organizaciones de la sociedad civil. El documento final de Copenhague no incorporó los tres principios bajo los cuales planificamos nuestra incidencia los más de 150 representantes organizados en el Foro Internacional Indígena sobre Cambio Climático: 1) Reconocimiento y respeto de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, 2) Respeto a nuestro derecho a la participación plena y efectiva; así como a nuestro consentimiento libre, previo e informado; y 3) valoración del conocimiento indígena como base en la generación tanto de medidas de mitigación como de adaptación acordes al valor intrínseco de la naturaleza y a sus propios medios de regeneración y restauración, ampliamente conocidos y comprendidos por nuestros pueblos dada nuestra estrecha dependencia y comunicación con Nuestra Madre Tierra.

El Acuerdo de Copenhague materializa la falta de voluntad política de los mandatarios y negociadores para suscribir el cambio climático en un marco de reconocimiento, respeto y garantía del ejercicio de los derechos humanos individuales y colectivos establecidos en estándares jurídicos internacionales. Fue precisamente esta demanda la que condujo al rompimiento de las negociaciones en temas fundamentales como los mecanismos de mitigación y adaptación, financiación, transferencia de tecnología y visión compartida que contiene las salvaguardas o principios que deberán seguir cada uno de los procesos y actividades dentro de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

No obstante, los pueblos indígenas continuamos discutiendo y definiendo nuestras propuestas y llevando a cabo alianzas cada vez más sólidas con la sociedad civil para elevar nuestras voces en este proceso en el que nos asumimos como Partes en la generación de soluciones y mantenemos nuestra demanda de ser escuchados, reconocidos y respetados como Sujetos de Derechos Colectivos. En este sentido, vamos construyendo nuestro camino hacia la COP16 a realizarse en México a finales del presente año. Por eso, durante el pasado mes de enero se llevó a cabo la II Cumbre Latinoamericana sobre Cambio Climático y sus Impactos en los Pueblos Indígenas, cuyo objetivo fue comenzar a definir nuestras posiciones post Copenhague. Dentro de los acuerdos más relevantes se destacan las siguientes acciones:

1. Seguir con el esfuerzo de construir y consolidar el Foro Regional Latinoamericano sobre Cambio Climático como un espacio de participación abierta a futuro de representantes de los pueblos indígenas que genere el diálogo, intercambio y análisis para la participación plena y efectiva en los mecanismos de reglamentación y operatividad.

2. Crear alianzas con los diferentes actores de la sociedad civil que luchan contra los orígenes y efectos del Cambio Climático, así como con los gobiernos de la región para buscar consensos, estrategias y soluciones eficaces desde el conocimiento de los pueblos indígenas para construir un solo planteamiento sobre el Cambio Climático, tomando en cuenta nuestros planteamientos como un valor agregado a sus argumentos en los foros internacionales sobre el cambio climático.

3. Que el Foro Regional Latinoamericano sirva como una fuente de información sobre procesos de pertinencia regional y que establezca los mecanismos necesarios para su efectiva distribución a nivel del continente.

 
 
 
 Siguiente  Índice