MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 12 de marzo de 2010/ Número 10

NACIONAL

 
 
Apoyo a mujeres en Guerrero
 
La labor de la Casa de Salud beneficia a 40 comunidades
Las voluntarias de la Casa de Salud han realizado más de cien talleres
Realizan cursos de capacitación para parteras, talleres de sexualidad y salud reproductiva para jóvenes, albergan a mujeres embarazadas que requieren atención médica y las acompañan al hospital para asegurarse de que sean bien atendidas, fungen como traductoras entre los médicos y las pacientes amuzgas, tlapanecas, mixtecas y nahuas, atienden a mujeres víctimas de violencia intrafamiliar y buscan permanentemente recursos para realizar su trabajo: ellas son las integrantes de la Casa de Salud de Mujeres Indígenas "Manos Unidas", que funciona en la región de la Costa Chica de Guerrero, con sede en Ometepec.
A casi ocho años de su fundación, esta organización apoya a mujeres de 40 comunidades de los municipios de Ometepec, Xochistlahuaca, San Luis Acatlan, Malinaltepec, Tlacoachistlahuaca e Igualapa. Francisca de la Cruz Victoria, actual coordinadora de la Casa, relató a MUNDO INDÍGENA un poco sobre las actividades que realizan.

En cada comunidad hay mínimo una promotora de salud afiliada a la Casa y/o una partera. Ellas han recibido capacitación y talleres de prevención de muerte materna y violencia intrafamiliar. Su trabajo es voluntario y está enfocado a prevenir. Visitan a las mujeres embarazadas, las revisan y cuando detectan algún problema, por ejemplo que el bebé viene mal acomodado, las remiten con anticipación a la Casa de Salud, para evitar todos los problemas que implica una emergencia.

"La Casa no es un hospital, ni cuenta con médicos. Es solamente un espacio de apoyo. Allí albergamos a las enfermas y a sus familiares, les proporcionamos alimentación y medicamentos básicos y las acompañamos al hospital (de Ometepec, dependiente de la Secretaría de Salud Estatal), para ayudarles en los trámites, traducirles y vigilar que las traten adecuadamente", explicó De la Cruz.

Uno de los mayores logros de este proyecto, fue hacer un convenio con el hospital para que a las mujeres que llegan a través de ellas no les cobren los servicios. Otro ha sido que reciban un trato digno, pues muchas veces eran discriminadas por su condición de indígenas. Cuando llega una paciente, la acompañan y la atienden hasta que está en condiciones de regresar a su comunidad. "A las mujeres que llegan golpeadas por el marido también las recibimos y las apoyamos. Si deciden demandar, las acompañamos a presentar la demanda y le damos seguimiento a su caso", afirmó Francisca de la Cruz.

La Casa de Salud de Mujeres Indígenas "Manos Unidas" ha realizado más de cien talleres dirigidos a diversos grupos sociales en su región. Iniciaron con capacitaciones a las parteras y promotoras de salud, continuaron con talleres para mujeres en edad reproductiva sobre temas relacionados con la salud, los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y la violencia intrafamiliar.

A partir de 2007 iniciaron talleres dirigidos a los hombres, y desde 2008 llevan a cabo talleres para hombres, mujeres, jóvenes, niños y niñas sobre sexualidad, derechos reproductivos, salud materna y violencia. Al respecto, De la Cruz Victoria explica: "Hemos hecho talleres con jóvenes, hombres y mujeres, en escuelas secundarias y con los directores de las escuelas. Y estamos trabajando para que sean los jóvenes los que repliquen los talleres en otras comunidades, pues entre jóvenes hay más confianza. También ha sido importante el trabajo con parejas, que vengan juntos para que los hombres también manejen la información". Más de cinco mil personas de la región han recibido alguno de los talleres, que son coordinados por el personal de la Casa de Salud e impartidos por profesionales especialistas en los temas tratados.


Margarita Warnholtz
Foto: Especial
 
 
 

 Siguiente  Índice