MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 12 de marzo de 2010/ Número 10

CIUDAD

 
Jóvenes intervienen las paredes en Xochimilco
 
Ayudar a proteger el ajolote es uno de los objetivos del colectivo
El Colectivo Guerrero - Axolotl y uno de sus asesores
Guerrero-Axolotl es un colectivo que nace con el objetivo de apoyar a los productores chinamperos de Xochimilco, particularmente del barrio La Santísima, a partir de la difusión de mensajes a través de la creación de murales en sus calles. En entrevista con MUNDO INDÍGENA, Edgardo Medina, actual director del grupo, comenta que una de las metas principales de su organización es "ayudar a la difusión y concientización para el rescate del ajolote, que se encuentra en peligro de extinción, a través del arte del grafiti".
El joven artista de 21 años asevera que al venir de una familia chinampera le gustaría que la gente revalorara esta actividad, es por eso que pinta murales con motivos locales. "En nuestro trabajo queremos retomar nuestra identidad y nuestra cultura", comenta.

Por su parte Saúl Correa, miembro del colectivo y trabajador de la chinampa, afima que le gustaría que la gente "de afuera" conociera el trabajo que se desarrolla en las huertas flotantes de Xochimilco, ese es el objetivo por el cual pinta murales. El colectivo Guerrero- Axolotl lleva tres años trabajando en su comunidad y cuenta con 86 miembros, de los cuales algunos hacen grafiti y muralismo y otros, poesía.

La iniciativa de apoyar para rescatar animales acuáticos propios de Xochimilco y que se encuentran en peligro de extinción como la rana, el peto o el acocil, entre otras especies endémicas de la zona, comenzó "cuando las autoridades delegacionales metieron al lago, sin previa consulta, la tilapia, una especie de piraña de carne blanca que se ha vuelto una plaga y está acabando con todo, está provocando un desastre ecológico", comenta Correa.

Particularmente trabajan para el ajolote, símbolo de identidad en la zona que era utilizado con fines curativos por la gente de Xochimilco. Agrega que "el ajolote tenía un sabor muy especial, se ve feo por la piel que es negra, pero en realidad su carne es blanca y aromática, tiene un sabor muy especial y no es nada despreciable, algunos la utilizaban con fines medicianles y a eso se debe que sea muy apreciado acá en Xochimilco".

El colectivo Guerrero-Axolotl sigue trabajando de manera intensa en su barrio, aunque ya los han invitado a pintar en otras partes de la ciudad. Actualmente cuentan con un blog en internet y están en contacto con artistas en Alemania para comenzar un intercambio.
 
Emmanuel Audelo Enríquez
Foto: Emmauel Audelo E.
 
 

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