Suplemento de MILENIO Diario
y SEPRADI, 12 de marzo de 2010/ Número 10
OPINIÓN
VIDA COTIDIANA
Sofía Robles Hernández
100 años del Día Internacional
de la Mujer
El 8 de marzo pasado se cumplieron 100 años de haberse
iniciado la conmemoración del día Internacional
de la Mujer. La principal causa que motivó la instauración
de esta fecha fue precisamente la falta de ejercicio de los derechos
de las mujeres: la situación laboral en las fábricas
era insostenible, ésta y la falta de derechos políticos
fueron razones que produjeron diversas manifestaciones; el enojo
detonó al ocurrir un incendio y provocar la muerte de
129 obreras, que habían sido encerradas en una fábrica
textil de algodón en Washington en 1908, para impedir
que se sumaran a una manifestación. A lo largo de los
años, y con el esfuerzo de muchas mujeres valientes y
decididas, hemos logrado incluir nuestros derechos en instrumentos
nacionales e internacionales.
En el caso de México el artículo 4to. Constitucional
reconoce la igualdad de derechos de hombres y mujeres; sin embargo,
en la práctica no todas las mujeres hemos logrado ejercer
este derecho, o simplemente no se dan las condiciones para ello.
Es hasta 1953, cuando las mujeres conquistamos el derecho al
voto, sin embargo aún se hace necesario llevar la información
para que las mujeres no sean manipuladas o coaccionadas para
la votación.
Uno de los logros más recientes e importantes del movimiento
de mujeres en el plano internacional, es la conquista del reconocimiento
del derecho a la salud sexual y a la salud reproductiva. En Viena
(1993) se logra el reconocimiento de los derechos de las mujeres
como derechos humanos, en el Cairo (1994) y Beijing (1995) en
el terreno de la salud sexual y reproductiva. En años
anteriores se contaba ya con la Convención sobre la Eliminación
de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer
dada en 1979 y que entró en vigor el 3 de septiembre de
1983. En 1993, nuevamente la Organización de las Naciones
Unidas emite una declaración sobre la eliminación
de la violencia sobre la mujer. Estos instrumentos son recursos
que debemos utilizar para que podamos vivir una vida con dignidad.
Esta es la base principal para que en nuestro país, en
abril de 2006, fuera aprobada la Ley General de Acceso de las
Mujeres a una Vida Libre de Violencia ; esto implica que el Estado
debe destinar presupuesto para llevar a cabo programas y lograr
el objetivo de una vida sin violencia.
Otro logro importante también es la despenalización
del aborto en el DF, lo cual no se ha dado en los demás
estados de la República; al contrario, los diversos congresos
han cerrado filas, adecuando las leyes para proteger la vida
desde el momento de la concepción, lo cual impide que
las mujeres podamos decidir libremente sobre nuestro cuerpo.
Esto, en algunos estados como Puebla, Veracruz, Guanajuato y
otras entidades, ha provocado que las mujeres que recurren al
aborto sean encarceladas, incluso por abortos espontáneos.
Por ello debemos celebrar la declaración y reafirmación
del estado laico, al aprobarse la reforma al artículo
40 Constitucional en la Cámara de Diputados, la cual propone
establecer la laicidad como principio político del Estado
mexicano, ojalá el Senado la vote con la misma contundencia
y no se deje influir por la jerarquía católica.
Las mujeres indígenas seguiremos luchando por estos derechos,
sin dejar de lado la lucha por nuestros colectivos. Conmemoramos
los 100 años y nos mantenemos alertas porque aún
existen muchos retos para que en este país y en el mundo
podamos alcanzar una vida con equidad.