MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 12 de mayo de 2008/ Número 1

CIUDAD

 
Educación incluyente
 
22% de niños indígenas que no asisten a la escuela encuentran una opción en los Centros de Transformación Educativa
Rocío Casadiego, directora de Centros de Transformación Educativa, programa que desde enero de este año impulsa la Secretaría de Educación del Distrito Federal, afirma en entrevista: "Así como los adolescentes son grupos sociales distintos de los mayores, los emo de los punk, los triquis de los mixtecos, así es la diversidad de la sociedad en que vivimos". Seguramente ha visto los carteles en los que se asegura: "Las personas indohablantes, las y los jóvenes, o con alguna discapacidad y los adultos mayores, también pueden aprender a leer, escribir y más", y ante las dudas que pueda generar el hecho de que aparezcan los indígenas junto con los discapacitados, la funcionaria explicó ampliamente por qué, aunque parezca políticamente incorrecto, la invitación es tan amplia.
Ell modelo contempla también a madres adolescentes
 
"Se trata de una propuesta dirigida a los excluidos del sistema educativo, esa es la visión… y partimos de un estudio del gobierno del Distrito Federal, en el que se afirma que los grupos de discapacitados y los indígenas, son los dos grupos que sufren mayor exclusión y que conforme a la edad y al género varía el grado de exclusión…es claro que hay diferencias en términos del acceso al estudio", afirma y continúa: "Por ejemplo, el 22 por ciento de niños y niñas que hablan alguna lengua indígena no asiste a la escuela".

Y es que ni siquiera se trata de una propuesta educativa, sino de inclusión: "Nosotros no podemos dar atención directa, porque existe un candado en la ley que nos lo impide, y entonces lo que hacemos es hacer un llamado a las comunidades para que sean ellas mismas las que asuman la responsabilidad de incorporarse en procesos de aprendizaje autónomos y por supuesto damos prioridad a los excluidos. No es que llegue una persona y nos pida apoyo, se trata de que sean las comunidades las que organicen grupos, tiempos, horarios y nosotros ponemos el espacio, los facilitadores, el formador tutor, que se encarga de la formación inicial y permanente de los facilitadores y es coordinador en las micro-regiones, el asistente pedagógico, que cumple funciones de coordinación, asesoría y supervisión a los formadores tutores y a los colegios de facilitadores a su cargo, y la voluntad para que se logre el objetivo".

"Si se le habla a colectivos, lo que se espera es que se reconozcan los que están excluidos, porque si se siguen identificando como sordos o ciegos que no tienen alternativas de estudio, pero tampoco laborales, o como indohablantes, que tampoco tienen alternativa en las escuelas, pierden la posibilidad de identificarse como colectivos que padecen de un mismo problema en términos de que la sociedad los vulnerabiliza; no es que seamos vulnerables, es que la sociedad nos da esa carga, eso nos dijeron unos indígenas, porque tenemos nuestras facultades, nuestro idioma, nuestra cultura, pero el sistema educativo no está hecho ni para nuestras lenguas, ni para nuestras fórmulas educativas, ni reconoce nuestra cultura en los contenidos escolares y por eso somos población vulnerabilizada,… y estamos excluidos casi de la misma manera que los discapacitados".

La idea de dirigirse a colectivos busca que entre ellos ubiquen sus necesidades, "porque tampoco se trata de enfatizar la diferencia, sino de buscar una solución y una propuesta junto con ellos para obtener el resultado que queremos, que consiste en lograr que desarrollen sus competencias de educación básica y bachillerato, estés en la condición que estés y necesites los apoyos que necesites. Precisamente esa es la responsabilidad y el compromiso de la Secretaría de Educación del DF".
 
La población a la que particularmente se dirigen está desglosada de la siguiente manera: 60 mil niños y niñas en edad escolar; 166 mil personas mayores de 15 años analfabetas; 611 mil personas mayores de 15 años sin primaria terminada; un millón 731 mil personas mayores de 15 años sin secundaria terminada; tres millones 264 mil 913 personas de 18 años y más que no cuentan con educación media superior. A futuro, se proponen enlazar a los y las estudiantes que terminen su ciclo de bachillerato con las universidades, particularmente la UNAM y la UACM.

El modelo toma en cuenta, además, a niñas y adolescentes con hijos; a niños y niñas de cero a tres años, hijos de madres solteras o de familias en pobreza extrema que viven en barrios, colonias y unidades en condiciones de muy alta marginación; a jóvenes, adultos y adultos mayores analfabetos o en rezago educativo; a niños, niñas y adolescentes que trabajan o que están en situación de calle o en riesgo de desescolarización. La funcionaria explica que, en el caso de pequeños de cero a tres años, solamente podrán ser recibidos si la madre, hermano o tutor está incorporado al proyecto, "porque aún no tenemos capacidad para conformar una guardería".

Casadiego deja en claro que tampoco se trata de tomar en cuenta a las mayorías, en el sentido de que si hay más indohablantes de cualquier lengua entonces se privilegie a ese grupo. "Nuestro planteamiento es que se incluya a todos, la propuesta es qué se le aporta al grupo para que pueda desarrollar sus propios aprendizajes".
 
En este momento existen 20 centros educativos, uno en cada delegación política y dos en las de mayor índice de exclusión, que son Iztapalapa, Milpa Alta, Gustavo A. Madero y Álvaro Obregón y funcionan dentro de las delegaciones, en casas o en espacios que les han sido prestados, y anuncia que fin de año se espera tener dos centros construidos con todos los requerimientos necesarios.
 
Taína Trujillo Carrasco
Foto: Camila González
 
 
 

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