MUNDO INDÍGENA
Suplemento de MILENIO Diario y SEPRADI, 12 de mayo de 2008/ Número 1

INTERNACIONAL

 
Desde adentro
 
Estuvimos en los pasillos del VII Foro Permanente sobre las Cuestiones Indígenas de la ONU, para comprobar que ahí es donde se cocinan los acuerdos
 
Indígenas de todo el mundo acudieron a la ONU
 Es lunes 21 de abril y me encuentro en la ciudad de Nueva York en la puerta de visitantes de las Naciones Unidas, la cual luce inusualmente concurrida desde las siete de la mañana. Una larga fila de más de 400 personas avanza lentamente por los arcos y cámaras de rayos X de los puestos de seguridad. En ella se mezclan los estudiantes de secundaria y leyes, que por lo general acuden de visita, con una serie de individuos disímbolos, impares, ajenos al clásico perfil neoyorkino que impera en la ONU, ataviados con sus mejores trajes regionales y, en algunos casos, ceremoniales. Los jóvenes no ocultan el asombro cuando ven ante sus ojos a un maorí con el rostro plenamente tatuado, descalzo, cubierto sólo por un taparrabo y portando un exquisito tocado de plumas, hablando por celular; o, atestiguan cómo el guardia obliga a las mujeres masai a pasar una y otra vez por el arco para asegurarse de que lo único que hace sonar la alarma son los metros de collares que portan.
 
El poco personal y la lentitud con que trabaja, hace que los miembros de esta línea multiétnica tengamos tiempo de sobra para platicar, mientras logramos entrar a la Séptima Sesión del Foro Permanente sobre Cuestiones Indígenas de la ONU, que transcurrirá desde este día hasta el 2 de mayo.

Esta sesión tiene la particularidad de ser la primera de lo que ya se ha comenzado a llamar la "Era de la Declaración". Si este espacio fue considerado un logro en la agenda indígena internacional, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobada en septiembre pasado, después de 20 años de debates, ha colocado nuevos temas que atender y, aparentemente, un marco de acción más favorable. De ahí la importancia de escuchar al Presidente de un Estado Miembro que elevó a rango de ley dicho instrumento.
 
 
El presidente boliviano Evo Morales durante su intervención
en el Foro
 Y es que en esta ocasión la expectativa es grande. No tanto por los debates y reflexiones que en torno al cambio climático, tema de esta sesión, se esperan. Tampoco porque el Secretario General, Ban Ki Moon haya enviado en video sus saludos al pleno. Lo que flota en el ambiente, es la confirmación de la participación de Evo Morales, presidente indígena boliviano, en la inauguración de los trabajos del Foro.
 
En efecto, una vez que logré ingresar al salón, había por lo menos 500 personas, quienes brindaron de pie una cerrada ovación a la llegada del presidente de Bolivia y siguieron expectantes sus palabras.
 
El señalamiento de que el Planeta sólo podrá salvarse si se termina con el modelo de producción capitalista y se construye un modelo de socialismo comunitario, que tome como base la experiencia de comunidad de los pueblos indígenas, provocó que un nutrido sector, simplemente lo aclamara.

Al concluir la ceremonia de apertura, la fila para inscribir una participación en el pleno ya contaba con más de treinta personas. En gran medida, es para pronunciarse ante los dieciséis miembros del Foro, que concurren a este espacio las delegaciones diplomáticas, las organizaciones indígenas, las instituciones académicas y las ONG's; por lo que inscribir un pronunciamiento en el orden del día, es una prioridad. De ese modo, el Foro va tomando su usual forma, en donde una es la reunión que sigue la agenda y otra la que se da en los pasillos y salas aledañas.

Es en los pasillos donde se afinan los detalles para los pronunciamientos conjuntos en torno a los diversos temas, que van desde la aplicación de las recomendaciones sobre los seis ámbitos del mandato del Foro y sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio; hasta los derechos humanos, las lenguas indígenas; los pueblos indígenas en zonas urbanas y su migración. De hecho, con rapidez se están tejiendo los primeros acuerdos para presentar una recomendación, que asegure el derecho a la comunicación de los pueblos originarios y garantice la protección de las vidas de los comunicadores indígenas. Esta posición, tomó como base, entre otros sucesos, la reciente Ley de Radiodifusión Comunitaria del Uruguay y el asesinato de las radialistas triquis de México, Teresa Bautista y Felícitas Martínez. Y es que, a pesar de la Declaración, la violación a los derechos humanos de los pueblos indígenas sigue siendo la denuncia constante en este espacio.

Así, sólo por estos días, se tendrá la sensación de que los pasillos del Edificio Principal han sido tomados por indígenas provenientes de todo el mundo. Uno los encontrará en la entrada, retratándose en el pasillo de las banderas, buscando algún recuerdo en las tiendas y, con inseparables bolsos y sobres debajo del brazo, circulando y conversando por los pasillos, generalmente lejos de las misiones diplomáticas de sus gobiernos.

Tal es el panorama del Foro en su apertura. La tarde del martes, Día Mundial de la Tierra, grupos representativos del baile y la música indígena de los cinco continentes realizarán las ceremonias necesarias para que la palabra sea propiciatoria y las lenguas generen entendimiento.
 
Juan Mario Pérez Martínez
Foto: Emmanuel Audelo E.

 
 

 Siguiente  Índice