CONGRESO NACIONAL INDIGENA

Segunda Asamblea Nacional

DECLARACION DE CUICUILCO
Los delegados y delegadas de los pueblos, comunidades y organizaciones indígenas reunidos en la Segunda Asamblea Nacional del Congreso Nacional Indígena, los dias 14 y 15 de septiembre de 1997 en el Centro Ceremonial de Cuicuilco, Distrito Federal, proclamamos solemnemente la siguiente declaración:
CONSIDERANDO que los pueblos indígenas de Mexico hemos unido decididamente nuestras voces, nuestros pensamientos y nuestros corazones en este espacio nuestro que es el Congreso Nacional Indígena, que es así mismo nuestra casa común, que es como un gran encuentro de voluntades para construir juntos el lugar en donde todos quepamos.
REAFIRMANDO que llevamos en nuestra conciencia y en nuestras carnes la sangre viva de nuestros antepasados, y que honramos con respeto y dignidad la que haya sido derramada en la tierra por causa de nuestra libertad, ya que somos los indios los que seguimos entregando nuestras vidas por la construcción de esta nuestra patria.
OBSERVANDO que la historia y la razón están de nuestra parte, y que seguimos siendo los pueblos indígenas la esperanza de este pais que aún no nos ha querido tomar en cuenta, ni en los proyectos políticos del gobierno, ni en los programas de los partidos politicos. La pregonada democracia ha excluido a mas de 15 millones de indígenas.
DENUNCIANDO que la respuesta del gobierno a nuestras legítimas demandas sigue siendo el incumplimiento de los acuerdos firmados en San Andrés y de diversos pactos internacionales firmados por el gobierno mexicano, así como la cerrazón, la mentira y la militarización de todas las zonas indígenas del pais, a la vez que el impulso y protección de grupos paramilitares y guardias blancas que atentan contra nuestras comunidades.
DECLARAMOS:
PRIMERO: que seguimos y seguiremos afirmando nuestra identidad indígena y nuestro derecho a ser diferentes, honrando así la memoria de quienes nos enseñaron a ser lo que somos y a defender nuestras vidas, nuestras culturas, nuestros territorios, nuestros centros ceremoniales que son patrimonio de nuestros pueblos, nuestra libertad y nuestra dignidad.
SEGUNDO: que seguimos de pie y caminando, abriendo caminos con pasos desnudos y dignos, dispuestos a construir una nación para todos; dispuestos a hacernos hermanos de todos los hombres y mujeres que reconocen en nosotros su propio corazón, su propia raíz, su propia historia y su propio futuro. Es urgente que en la transición a la democracia seamos tomados en cuenta como sujetos politicos plenos.
TERCERO: que seguiremos fortaleciendo nuestros pueblos y comunidades con el agua fresca de nuestras luchas y culturas y seguiremos trabajando con sabiduría y sin descanso por la unidad del movimiento indígena nacional.
CUARTO: que no renunciaremos a nuestra autonomía. Que al defenderla defenderemos la de todos. Que seguiremos defendiendo nuestro derecho a la Libre Determinación como la única forma de llegar a ser una verdadera nación para todos. Que no queremos separarnos de este México que tanto amamos y que ha sido construido sobre las espaldas de nuestros vivos y los huesos de nuestros muertos.
QUINTO: que las demandas del EZLN son nuestras demandas. Recordamos al gobierno que en los Acuerdos de San Andrés y en la propuesta de COCOPA esta recogida su palabra; por ello su cumplimiento no es el todo o nada, sino el apego a lo pactado. Que por todo ello
EXIGIMOS:
PRIMERO: el cumplimiento de los acuerdos de San Andrés y de su expresión jurídica contenida en la propuesta de reforma constitucional elaborada por la COCOPA, que supone el reconocimiento de nuestra existencia plena como pueblos y de nuestro inalienable derecho a la libre determinación expresado en la autonomía, así como el reconocimiento de nuestros territorios y tierras, de nuestros sistemas normativos indígenas, de nuestras diferencias y nuestra capacidad para gobernarnos.
SEGUNDO: La desmilitarización de todas las zonas indígenas del pais y el regreso del ejército federal a sus cuarteles y a cumplir únicamente lo que les manda la constitución.
TERCERO: El cese a la mentira, a los intentos de cooptación y manipulación de la verdad a través de programas oficiales y la cancelación de megaproyectos económicos y turísticos que siguen despojando a nuestros pueblos, como el del istmo de Tehuantepec y el del Centro Ceremonial de Cuicuilco, entre otros; el cese a la persecución de dirigentes y organizaciones indígenas así como la liberación de presos políticos y de los indígenas injustamente detenidos.
Para alcanzar lo anterior, llamamos a todos nuestros hermanos y hermanas indígenas, a todos nuestros pueblos, comunidades y organizaciones, a todo el movimiento indígena nacional y a la sociedad civil solidaria a mantener nuestros corazones unidos, nuestras esperanzas vivas, nuestros pensamientos despiertos y nuestros cuerpos levantados y en movimiento. En este espíritu, los aquí reunidos convocamos a la tercera asamblea nacional indígena a celebrarse durante los dias 9, 10, 11 y 12 de octubre de 1997 en la ciudad de México, incluyendo ésta una gran movilización por la dignidad de nuestros pueblos.
Es la hora de los pueblos indios. Es la hora de decidir nuestro futuro. Es la hora de la esperanza.
¡¡ NUNCA MAS UN MEXICO SIN NOSOTROS!!
PROCLAMADA EN EL CENTRO CEREMONIAL DE CUICUILCO
Lugar de los muchos colores; lugar donde las voces se unen
CIUDAD DE MEXICO
15 DE SEPTIEMBRE DE 1997

Fuente: archivo de SEPRADI
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