EL CENTRO DE LA CULTURA OTOMÍ

 

En 1988 nace el Comité Promotor del Centro de la Cultura Otomí, con la participación de jóvenes, mujeres y ancianos, de autoridades comunitarias, jefes tradicionales, promotores culturales, profesores y artistas otomíes.

En junio de ese año, organizó un Homenaje a los Ancianos y Ancianas Sabias, en el Centro Ceremonial Otomí; donde se reunieron los guias espirituales, abuelos y abuelas de diferentes comunidades. Allí dieron a conocer la Delacración de Ndätho, donde los vienos y viejas sabias se comprometieron a apoyar al naciente Consejo Cultural Otomí que habría de ser el responsable del Centro de la Cultura de la Nacionalidad Otomí.

En 1989, el Centro de la Cultura de la Nacionalidad Otomí, organizó el Primer Encuentro Cultural de las Nacionalidades Indígenas, con la participación de consejos de ancianos, jefes tradicionales y grupos artísticos de las Naciones Otomí, Mazahua, Matlatzinca, Tlahuica, Nahuatl, Purhepecha, Maya de Guatemala y Aymara de Bolivia.

Poco a poco el Consejo de la Cultura Otomí se va expandiendo, con miembros de las 9 regiones otomíes.

Promueve una serie de actividades relacionadas con 4 areas de trabajo:

1) Investigación cultural: se investiga la historia y tradición de los otomíes.

2) Capacitación cultural: Se organizan algunos cursos de promoción cultural y talleres de formación artística.

3) Difusión cultural: Se difunde la cultura y el arte otomí en los medios de comunicación tradicional y masivos.

4) Organización cultural: Se organizan grupos de música y danza otomí.

Cabe señalar que todas las actividades se realizaron sin recursos económicos, tan sólo con el tiempo, disposición, esfuerzo, voluntad y convicción de muchos hermanos y hermanas otomíes.

Algunos ancianos otomíes ya no están físicamente, pero que nos siguen acompañando en el camino cultural y espiritual como Xua (Juan Anzúrez) de Temoaya, México, el Cronista Ontiveros de Tolimán y Tsi Jua (Lamberto Vega) de Zitácuaro, Michoacán. Otros que aun viven como Thaay (Agustín Ranchero) de Ixtenco, Tlaxcala; Modinguani (Joaquín Agüero) de Ocoyoacac, Dänxuni (Nicolas Valle) de Xochicuautla, Saturnino Jiménez de Zinacantepec; Amancio Flores, Agustín Crisanto, Pedro Melitón, Zenón de la Cruz, Susano Gómez, Francisco Bartolo y Don Marcelo de Temoaya.

Lo que han venido coordinando los trabajos del Centro de la Cultura Otomí en los últimos 12 años son: Thaayrohyadi (Serafín Bermúdez de la Cruz) y Donidäthe (Esther Porfiria Flores del Río), con el apoyo invaluable de Javier y Pancho Peña Peña, Rosalino López Alva y Ernestina Ortíz Peña, así como Catarino Estrada Lázaro, Maximino Mateo Becerril, Zenaida Crescencio, Adelina Amado e Ines de la Cruz.

Se ha organizado cada 15 de agosto, la Fiesta Mayor de la Nacionalidad Otomí, en el Centro Ceremonial Otomí, año con año desde 1989. En esta celebración se conmemora el Aniversario del Centro Ceremonial; se hace la ceremonia ancestral al Mähki Tsibi (Abuelo Fuego), a Mähkimehöi (Madre Tierra), a Tata Hyadi (Padre Sol); se realiza el saludo a los cuatro vientos y direcciones del Cosmos; se hace un Homenaje a 'Botzanga (Gran Jefe Guerrero y Héroe Otomí); se hace la ceremonia de Ofrenda de flores al Maíz Tierno (Manxa); se venera al Arbol de la Nación Otomí y al Arbol de la Paz.

Se hace la ceremonia otomí en el Centro Ceremonial, como desde 1980; cada pirmer domingo de mes. Además, se hacen ceremonias y fiestas de acuerdo al ciclo agrícola y ceremonial como la Ofrenda al Maíz, a la Lluvia, a la Montaña Sagrada, a los Niños, Jóvenes, Ancianos, Mujeres, y a los Muertos, entre otras conmemoraciones. Además, se han realizado distintos foros, encuentros, festejos y encuentros culturales a nivel comunitario, municipal, regional, estatal, nacional e internacional, con la participación de otomíes, pueblos indígenas y hermanos y hermanas de las tradiciones roja, negra, blanca y amarilla, en la búsqueda de la armonía con la Madre Tierra y la fraternidad con la familia humana.

Es necesario entrar a una nueva etapa de organización cultural, porque si bien se ha hecho lo posible, aún falta mucho por hacer para que llegue finalmente el Nuevo Amanecer Cultural Otomí.